Actitud extraña

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Me quedo pensativo y volteo a ver nuevamente a Regina que aún está hablando por teléfono, observo como ese vestido negro acentua su cuerpo volteo a ver a Judith que está ha espera de una respuesta y le sonrió

-No— Digo sonriendo e intentando sonar seguro, Judith me observa poco convencida

-No te creo nada Abraham, pero recuerda que tú siempre serás mi bollito eh— Dice abrazándome con cariño

-Pase lo que pase siempre lo seré Jud— Digo mientras la abrazo fuerte y agradezco que no me cuestione más porque de por sí estoy echo un lío y le doy un beso en la frente vemos como Regina se acerca

-¿Todo bien?— Pregunto cuando veo que tiene la cara triste y un poco pálida

-Si— Dice rápidamente no estoy convencido pero decido no indagar más por el momento pero me quedo preocupado

-Pues entremos— Digo sonriendo Judith no se suelta de mi brazo, sé bien que conmigo se siente segura y protegida, entramos en la amplias y modernas oficinas que tiene mi empresa hasta llegar al último piso donde está mi oficina

-¿Y Daniela?— Digo cuando observo que la oficina de ella está vacía, mi oficina y la de Daniela es la única que está en el último piso Judith me explica que ha ido a ver el proyecto el día se pasa rápido ya que me pone al corriente de todo, Regina se mantiene en segundo plano y solo habla cuando la cuestiono en algo.

-¿Cenamos?— Dice Judith mientras esperamos nuestros autos estoy un poco más relajado la energía de Judith ha echo que olvide por un momento.

-Por supuesto paso por ti a la hora de siempre— Digo ella sonríe con esa sonrisa pícara que la caracteriza

-Te espero con ansias— Dice se que se muere por ponerse al corriente— Cuidate Regina te veo mañana— Dice alegre mientras le da dos besos a Regina sube a su auto y se marcha no tarda en llegar mi auto donde rápidamente ayudó a Regina subir aunque ella sigue bastante apagada

-¿Te gustó la empresa?— Digo mientras manejo relajado pero noto que está tensa ¿Será por la llamada?

-Es inmensa me gustó mucho— Dice sin dejar de ver la carretera yo frunzo el ceño está muy rara siempre es tímida pero ahora no, está actuando de manera diferente, decido no seguir entablando conversación ella respeto por bastante tiempo mi humor negro, cuando llegamos al departamento ella va directa a su habitación ¿Estará enfadada? no soy tonto o pasó algo o fui yo el que la puso en ese estado, suelto un suspiro exactamente por este tipo de cosas odio que sientan algo más por mi quizá la actitud de Judith le dió mucho que pensar, yo pase por la decepción y no es nada agradable.
Subo a mi habitación y me ducho en unas horas iré por Judith decido ponerme un traje vino y corbata negra con camisa blanca me coloco mi Rolex Submariner y alboroto un poco mi cabello, llevaré a Judith a su restaurante favorito me acomodo el cabello y sonrió, cuando bajo en la isla de la cocina esta Regina con muchos papeles su cara es de frustración

-¿Todo bien?— Digo mientras camino por un vaso ella alza vista y se queda callada mientras me observa alzo las cejas esperando a que hable parece que se ha quedado hipnotizada

-No, mi tesis me está volviendo loca—Dice con tono cansado es normal el Jet lag le está pasando factura

-Porque no sales, ve a distraerte hay cosas hermosas en Madrid—:Digo mientras bebo mi agua ella niega con la cabeza noto que se ha puesto cómodo lleva un short bastante corto que deja lucir sus piernas y una camiseta que acentua su figura.

-Prefiero adelantar— Dice observando su laptop por un momento me siento ignorado.

-Bueno me voy, espero termines pronto—Digo mientras guardo mi móvil en mi bolsillo

-Gracias- Dice cortante yo meto las manos en mis bolsillos y comienzo a caminar— ¿Oye?— Dice antes de que cierre la puerta

-¿Qué sucede?— Digo mientras volteo a verla

-Ahora que recuerdo hicimos un trato—Dice sería y con la pequeña «V» grabada en su frente

-¿Ahh si?— Digo con tono juguetón como sino lo recordará— ¿Qué trato? es que siempre hago tantos que se me olvidan— Contestó como un completo capullo engreído sé que eso le molesta más cuando tomo la actitud de pijo

-No me has dicho que sucedió ese día—Dice decidida yo sonrió ampliamente y la observo unos instantes

-Eso es un secreto— Digo cerrando la puerta y dejando a Regina con el rostro confundido y completamente pálido yo camino sonriendo ¿Qué pasa si le digo la verdad? Ahora no quiero pensar en eso la verdad no me apetece.

Una nueva forma de amar.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora