~Mensaje del futuro.~

355 20 3
                                        

Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

_._

“Mi nombre es Byakuya Ishigami”. 

El mensaje resonó fuerte y claro a través del aire antes de que el estallido de incesantes barullos escépticos y asombrados hiciera eco por todo el monte Fuji. 

“¿Qué está pasando?”

“¿Cómo puede existir el padre de Senku en el futuro?”

“¿No murió hace años?”

Todas y cada una de las interrogantes vinieron en una certera avalancha por parte de los presentes, quienes al igual que Senku, no podían llegar a comprender del todo lo que estaba sucediendo. El sintetizador del programa para convertir el código morse en ondas de sonido que Sai había creado fue claro, todos y cada uno escuchó la presentación en dicho mensaje; y por ahora esa premisa era la única que podían tener, puesto que la voz en sí solamente era el sonido sintético apenas procesado del novedoso artefacto. 

Sin embargo, había dicho “Byakuya Ishigami” ¿Cierto? 

Imposible. 

 Pero… 

—¡No teman! —Ryusui exclamó agitadamente llamando así la atención de todos para tratar de apaciguar la conmoción—. Juntos construiremos una máquina del tiempo y desentrañaremos hasta el último misterio. Porque tenemos la certeza aquí mismo de que la humanidad es capaz de algo así. —para él y para cualquiera (incluso para los más escépticos) esta era la prueba irrefutable de lo que ellos podrían lograr. 

Sus deseos, así como el de todo el reino científico y específicamente de toda la humanidad, serían recompensados con la justicia de sus esfuerzos y cooperación. Nanami no tenía la menor duda de eso, y menos ahora. Él lo deseaba más que nada en ese mundo y lo obtendría… respuestas y la satisfacción del mejor logro que alguna vez hubiera podido imaginar que la humanidad podría crear. 

Senku, quien al principio parecía turbado por el misterioso mensaje, dejó a un lado aquella buena dosis de agitación y asombro para dar paso a una nueva determinación y confianza. Si era honesto consigo mismo, a pesar de todos los desafíos y el negativismo de sus colegas al catalogar aquel proyecto como algo demasiado ambicioso e incluso fantasioso (rayando en simple ciencia ficción) cual capricho infundado de un chiquillo, él jamás perdió la esperanza (más bien, determinación) de que todo el esfuerzo que su equipo y en general, todo el reino científico invirtió en la antena rendiría frutos. 

Ahora también tenía la certeza de que el gran proyecto que cambiaría por completo el rumbo de la humanidad sería un hecho. 

—Así es… ¡Esto sí que es emocionante! —y el semblante de Senku no dejó aquello en duda, ni de la emoción que recorría cada centímetro de su cuerpo. 

¿Qué diría su pequeño yo de diez años si recibiera el mismo mensaje? Quizá, se dijo él, pasaría del asombro y la confusión por el emisario del mensaje para jactarse brevemente por ese inmenso logro. Sin embargo, ahora que se detenía a pensar en eso ¿Por qué en aquel entonces no pudo captar dicho mensaje? ¿Qué fue lo que sucedió? 

No podría estar del todo seguro, pero tal como él le había asegurado a Byakuya en aquel entonces, podría haber factores que intervinieron y si ese era el caso, ¿La petrificación o mejor dicho, las sutiles ondas de petrificación especializadas en aquel entonces a afectar únicamente a las golondrinas tuvieron algo que ver? ¿Como una especie de interferencia? O quizá simplemente su equipo era demasiado obsoleto para poder captar el mensaje escondido en los diminutos destellos del rayo petrificador. Senku no podría estar del todo seguro, pero ahora eso carecía de importancia. 

SenHaku WeekHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora