5 de noviembre de 2022
Estaba en casa de Max, pasando la tarde. Los dos estábamos tumbados en el sofá, con la televisión puesta. Veíamos carreras antiguas de Brasil, tratando de imaginar cómo sería la próxima semana allí, cuando ellos volvieran a correr. La casa olía a café, aunque nadie lo había terminado. Reinaba esa calma rara de los días sin prisa, donde todo parece estar bien... hasta que deja de estarlo.
Durante un safety car, Max agarró su teléfono y empezó a hablar de una fiesta que tendría dentro de unos días. Su voz sonaba distraída, como si solo estuviera llenando el silencio.
—¿Y qué tal lo pasasteis el otro día? —pregunté, como quien lanza una piedra al agua para ver qué salpica.
—¿El otro día? —repitió, frunciendo el ceño mientras apartaba la vista del móvil para mirarme con atención.
—Sí, salisteis cuando yo estaba en Londres.
Lo vi buscar en su memoria.
—La última vez que salí de fiesta estabas tú presente.
—¿Entonces no salisteis el lunes pasado?
—No, ninguno. Teníamos reuniones al día siguiente y debíamos levantarnos temprano para viajar.
Me quedé quieta. Seria. El aire pareció enfriarse un poco a mi alrededor. Charles me había mentido. ¿Había sido solo una excusa para no hablar conmigo? ¿O había algo más?
—¿Estás bien? —me miró con cierta preocupación—. Te has quedado seria de repente.
Sin responderle, saqué mi móvil y le mostré la conversación con Charles. Max la leyó por encima. Sus cejas se fruncieron.
—Bianca, no quiero saltar a conclusiones, pero... —se detuvo a mitad de frase.
—Continúa —le insistí, con la voz más firme de lo que esperaba.
—Mmm... el otro día, en Austin... —asentí para que siguiera— había una chica en el reservado de Ferrari que nunca había visto. Le pregunté a Charles y me dijo que era una invitada, pero no me sonaba de nada. También le pregunté a Carlos, y tampoco sabía quién era.
Mi estómago se encogió.
—¿Sabes cómo era? ¿O tienes una foto?
—Encontré su Instagram —respondió, ya desbloqueando el móvil.
Lo buscó. Cuando me enseñó el perfil, vi que la chica tenía unos veinticinco mil seguidores. Empecé a bajar por sus fotos. No tardé en reconocerla. La había visto en Londres, en la discoteca. Era la hermana de Ben.
—¿La conoces? —preguntó, viendo mi cara. Asentí con la cabeza, muda—. ¿Crees que te ha engañado?
—¿Charles? No —respondí, con una seguridad que me sorprendió incluso a mí—. Hemos pasado por demasiado juntos como para que ahora hiciera algo así. Sobre todo con lo inseguro que era al principio. Su mayor miedo era que yo le fuera infiel. Nunca me hubiera hecho eso. ¿No?
Max se pasó una mano por la nuca, pensativo.
—Ya... pero es raro, Bianca. La lleva a una carrera, me dice que no la conoce, y hasta tú sabes quién es. Y ahora esto del lunes... me temo que cuando te dijo que saldría con nosotros, probablemente estaba con ella.
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RED BLOOD - CHARLES LECLERC
Fiksi PenggemarBianca y Charles tienen una relación cargada de odio desde que se conocieron en el colegio. A lo largo de los años, su odio se ha mantenido, incluso compartiendo el mismo lugar de trabajo en la actualidad. A pesar de tener un vínculo en común, ya q...
