Capitulo 32

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-Ya estoy aquí.- retumba la respuesta desde el umbral de la puerta.

-¡Mierda!- exclama Chen frente a un nuevo "aparecido" poniéndose la mano sobre el pecho- Pero... ¿esto es Halloween o qué jodidos? ¿Es el día de asustar a JongDae? ¿No puedes tocar la maldita puerta, Principito?

La imponente figura termina de materializarse absorbiendo la bruma negra que, a su alrededor, crea la energía maligna que caracteriza a Junmyeon. La siniestra sonrisa en la cara del príncipe habla de diversión. Luego, con total burla, hace un gesto con la mano y le muestra a Chen la puerta abierta.

-Cómprate un perro si tienes miedo... ah, no, espera, que ya eres un perro...- es la sarcástica respuesta del vampiro.

-Un perro que va a morderte el culo el día menos pensado...- Chen le muestra los dientes.

-¿En serio?- exclama Chanyeol abriéndole los brazos a su amigo y dándole una mirada significativa.

-¡Y me voy!- dice JongDae como si no entendiera el regaño- Desde que llegaste huele a momia y sarcófago...

Chen sale de la cabaña pisando fuerte y murmurando un buen número de groserías.

-Hola, príncipe Junmyeon...- Chanyeol le da la bienvenida con un suspiro de resignación, hay que ser civilizado ante todo.

Junmyeon lo ignora completamente. Nada raro.

El príncipe tiene su atención puesta en el hombre de la gabardina que a su vez lo estudia a él y con cautela sopesa la fuerza de su energía. Vaya, qué cosas tan interesantes encuentra siempre que viene a esta manada. Nunca dejan de sorprenderlo.

-¿Un vampiro?- el Comisario de Policía es el primero en romper el silencio- Está es la manada más jodidamente loca que he conocido. Tienen humanos, híbridos, lobos y también vampiros... ¿Manada Park? Deberían llamarse Hermanitas de la Caridad.

-En esta manada no hay vampiros, gato. En todo caso, en mi aquelarre hay un lobo omega. Al menos el Alfa del Bosque tiene una familia que cuidar porque su línea de sangre prevaleció en el tiempo; tú perdiste la tuya siglos atrás cuando los grandes felinos fueron casi extintos del mundo paranormal... Según yo lo veo: lobos, uno; gatos, cero.

A Chanyeol le da vueltas la cabeza. Ahora en vez de un tipo insufrible, tiene dos.

¡Madre Luna, ven en mi amparo! Ambos tienen en sus manos la ayuda que necesita para dos importantes problemas ahora mismo así que... respirar, respirar profundo. El Comisario se prepara para ripostar al vampiro engreído cuando suena su teléfono.

La sala se queda en silencio absoluto, como si se hubiera detenido el tiempo petrificándolos. Los lobos se miran unos a los otros. Junmyeon intuye que está pasando algo de vital importancia. El segundo timbre los despierta como si les dieran un empujón. El Comisario rebusca en su gabardina desabrochando los cierres con prisas bruscas mientras Siwon intenta meter las manos entre las solapas para alcanzar el aparato primero.

El teléfono cae al piso. Se lanzan sobre el aparato desesperados.

-¡Calma, por la Madre Luna! ¡Calma!- intenta influenciar en los ánimos el anciano Park.

El teléfono es colocado en la mesita de centro finalmente. Un número desconocido. El Comisario abre la llamada, su mano está firme, sus movimientos no reflejan su caos interno.

-¿Hyung..?- la voz suena macilenta y cansada, como cuando se ha llorado mucho.

El Comisario de Policía tensa los dedos sobre la mesa de madera y va dejando profundas heridas en ella, sus poderosas garras han salido sin que pueda hacer nada. La tensión en su cara es tan dolorosa que parece que se va a romper en pedazos, evidentemente está apretando los dientes, las aletas de su nariz se abren y se cierran con premura, pero su voz es plana cuando responde:

Mi pareja, mi destino.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora