Capítulo 14

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¡Reclamo!

Con suavidad, el lobo lo empuja hacia atrás, indicación clara de que lo quiere echado en el lecho. Heechul no se complica, él sabe lo que tiene que hacer.

Se da la vuelta sobre el colchón, con tres de sus almohadas hace una pequeña torre y se arrodilla frente a ellas de espalda a su lobo. Se prepara cuidadosamente con abundante lubricante. Mira sobre su hombro en ocasiones para asegurarse que tiene toda la atención de su público. Sus dedos van a dentro y afuera seguidos por unos ojos devoradores.

Él trata de calcular el tamaño de su lobo, sin disimulos busca entre sus patas. ¡Oh, por Dios!

Se inclina y apoya la pelvis sobre las almohadas cuando está listo: se ofrece.

Quiere parecer relajado pero su cuerpo brinca y se tensiona cuando, posicionándose sobre él, su lobo mete la polla entre sus nalgas y comienza a moverla arriba y abajo como quien comprueba si está bien húmedo y va haciéndose una idea del lugar correcto donde se encuentra la entrada del ano.

Heechul respira nerviosamente, anticipa el momento exacto de la penetración, traga saliva, está ansioso pero también deseoso. Se deja caer sobre el colchón, cierra los ojos. El lobo ejerce un poco más de presión, en cuanto la puntiaguda cabeza de su polla se trabe con el borde del ano, empujará y ya no habrá vuelta atrás. Lo follará con todo el poder de un lobo alfa muy viril.

Un vaivén, otro y otro y Heechul ya tiene el ritmo correcto para sincronizarse. Arquea la espalda un poco más, su culo sube, busca ir al encuentro de la caliente polla que empuja pero aún no entra. HeeChul está ahora como desesperado de que lo enganche de una vez y lo llene por completo. ¿Cómo se sentirá el animal dentro de él? ¿Le gustará? ¿Logrará llegar al orgasmo?

Mente en blanco, HeeChul, mente en blanco.

De pronto el ambiente se vuelve fresco, hay como una brisa aliviando su cuerpo y Heechul no lo entiende hasta que abre los ojos y no hay pata ni pelaje donde su lobo se apoyaba hace un momento sino una muñeca poderosa que sostiene un brazo musculoso.

Pánico. Sorpresa. Nervios. Curiosidad. Su cuerpo se enfría con una velocidad impactante. Total caos mental.

¡Es real! ¡Es real! ¡No son solo leyendas! ¡Es real! Se revoluciona todo en su interior.

-¡Chsssss!- es el susurro en su oído.

Una mano ruda pero no violenta le hace mantener la cabeza ladeada sobre el colchón cuando intenta darse la vuelta para mirar sobre su hombro. Se mantiene allí hasta que Heechul se relaja y le da a entender que no se moverá. Recibe un beso en la cabeza como premio por ser un niño bueno. Siente sobre sus nalgas el peso del hombre cuando se sienta sobre él.

Hay un hombre en su cama, el lobo cambió. Alfa, hombre, cambiaformas... ¿Siwon?

Una vez más se tensiona cuando sus ojos son cegados por la seda de una funda. Respira con dificultad pero su amante viene en su auxilio.

Las manos en su espalda haciendo un masaje descendente hacia sus nalgas le hablan de un hombre joven, desbordante de energía, vigoroso. La crudeza de sus dedos le dice que trabaja, de verdad, como un alguien que tiene el deber de ganar un salario cada mes. La forma en que entierra sus dedos  en la carne suave de su trasero cuando finalmente llega a él le grita cuánto ha deseado estar aquí, así, listo para follarlo.

Heechul puede sentirlo... lo mucho que lo desea este hombre.

-Siwon, ¿eres tú? Por favor, dime si eres tú...

Hay una urgencia en su voz que no puede disimular, su mente y su alma podrían estar en paz entre sí al comprobar que realmente este cambiaformas es Siwon. Entonces, follar con él entregándole hasta el alma sería cumplir un anhelo que no lo deja tranquilo desde aquella noche en que lo encajonó contra la pared del baño en su club. Solo de recordarlo siente cómo la temperatura de la habitación vuelve a subir.

Mi pareja, mi destino.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora