Emma sentía su cuerpo cansado y solo quería darse una ducha para luego dejarse caer en la cama durante el resto del día. Desde que se había recuperado de la enfermedad no había parado ni un día, salía de expedición con Tara o Rosita, cosa que no le desagradaba porque las mujeres habían resultado ser buenas personas que terminaron por olvidar que antes estaban en bandos diferentes. Cuando no había motivos para salir solía hacer guardia en los muros o ayudar en las plantaciones, seguía viviendo junto a la familia Grimes y ayudaba en casa tanto como podía. En general la vida se había vuelto bastante tranquila y eso a veces la preocupaba porque estaba acostumbrada a correr siempre de un lado al otro, siempre alerta a los peligroso y no quería volverse débil allí.
Las cosas con Daryl se habían complicado desde su ultima conversación a solas, el cazador se había alejado y aunque Emma entendía que quizas debería tranquilizarlo y contarle lo que quería saber, estaba enojada porque se había apartado de ella después de que insistiera en que se quedara y habían pasado dos semanas de eso.
- ¿Todo salió bien? - le preguntó Michonne cuando la vio entrar con aspecto cansado, la chica volvía de una expedición de dos días y su rostro reflejaba el cansancio.
- Si, fue muy tranquilo pero estoy muerta, solo quiero darme un baño y dormir diez horas seguidas - la rubia se dejó caer en una silla mientras miraba a la morena cocinar
- ¿Puedo pedirte algo? - le chica solo asintió apoyando la cabeza en la palma de su mano - Habla con Daryl, estuvo de un humor insoportable los últimos días
- ¿No está siempre de ese humor?
- No, o si pero fue peor en los últimos días cuando descubrió que te habías ido con Tara y no te despediste - le respondió Michonne con una mueca
- No veo el punto de despedirme cada vez que salgo por esa puerta pero está bien, hablaré con él - la chica se puso de pie y maldijo su suerte porque solo quería dormir
- Perfecto porque esta en tu habitación - Emma hizo una mueca al escucharla ¿que hacía en su habitación?, suspiró resignada y subió las escaleras para encontrar al hombre sentado en su cama perdido en sus pensamientos - Hola Daryl
- ¿Enserio solo eso vas a decir? ¿Hola? - le preguntó enfadado
- Por favor no empieces, estoy agotada - le pidió cerrando la puerta, camino hasta sentarse en el sillón para sacarse sus botas y comenzó a buscar ropa para darse un baño
- Emma desapareciste dos días y ¿solo dirás hola?
- No desaparecí, salí de expedición con Tara y no te dije nada porque no sabía dónde estabas, si dejaras de evitarme lo hubieses sabido - se giró para mirarlo seria
- No te estoy evitando - la chica rió y se dirigió al cuarto de baño
- Lo que digas... estoy cansada y solo quiero darme un baño Dixon, puedes irte o esperar a que termine - y sin más cerró la puerta para por fin dejar que el agua caliente aflojara sus músculos y se llevará la suciedad de esos días. Cuando salió se sorprendió de que el cazador no estuviera allí, se había preparado mentalmente para seguir con aquella absurda discusión pero al parecer el tenía otra idea, suspiró y se dejó caer en la cama con una pequeña sonrisa de satisfacción por la comodidad que sentía. No se molestó en acomodarse mejor en la cama o de cubrirse a pesar de que solo llevaba una larga remera que le llegaba hasta los muslos, pues no pensaba salir de la cama en un par de horas, se había ganado ese descanso. Se abrazo a una almohada y cerró los ojos con un suspiro antes de dejarse envolver por el sueño.
Daryl bajó a buscar algo para que la chica comiera, la había visto agotada y seguramente no había comido nada con tal de llegar a descansar, cuando subió la encontró acostada boca abajo abrazada a una almohada completamente dormida. Dejó la bandeja con comida y se sentó a su lado para observarla, no podía evitar la sensación de extrañarla y sabía que era su culpa la distancia entre ambos, ella se había quedado, estaba allí y sin embargo jamás la sintió tan distante. Le dolía que no confiara en él y aún hubiera cosas que le ocultara, pero a ella no parecía importarle que se mantuviera lejos porque todo lo que hacían era pelear cada vez que estaban juntos y eso lo estaba desesperando.
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A Dónde Vayas.
Fiksi PenggemarEra la hermana de su enemigo, eso era todo en lo que podía pensar. Sus caminos se cruzaron en muchas oportunidades y siempre lo había ayudado, pero si era tan buena, ¿porque estaba del lado de los malos? Cuando Alexandría se enfrentó a los Salvador...
