Casa Couffaine
Algo había pasado.
Juleka observaba con extrañeza a su hermano poniendo la mesa con sus cascos puestos, bailando y tarareando las canciones que escuchaba. Un gran cambio de actitud respecto a la ultima semana, y Juleka no sabía porque, aunque se lo podía imaginar. Sabía bien que cuatro dias antes su hermano había quedado con su "amiga", y que después de varias semanas sin poder terminar ninguna canción, terminó una aquella misma noche, mientras ella intentaba dormir en el cuarto de al lado. Así le hizo saber Luka cuando ella le reprochó el alboroto que le había impedido dormir.
Juleka se acercó desde atrás y le robó los cascos a su hermano ganandose una exclamación por parte de este. Se acercó los cascos a la oreja y no pudo evitar fruncir el ceño al escuchar una de las canciones más romanticas que su padre, Jagged Stone, había creado. Odiaba ese tipo de canciones.
Luka le quitó a su hermana los cascos de un tirón, dejándolos a un lado con un ligero sonrojo en las mejillas, pero todavía con una pequeña sonrisa en el rostro.
—Estas muy raro. —sentenció Juleka ayudando a su hermano a poner los platos sobre la mesa.
—No se de que hablas. —dijo Luka pero su sonrisa se hizo aún más amplia.
—¿Tiene esto algo que ver con la prima de Adrien? — preguntó Juleka mirando a su hermano fijamente.
—Puede, pero no es lo que tú piensas.
Juleka rodó los ojos. Sabía que su hermano iba a negar cualquier sospecha de sus sentimientos, sobre todo después de su última y única relación, pero a Juleka las señales le decían completamente lo contrario. Aun así, no preguntó más sobre el tema, ya que alguien llamo al timbre.
Los dos se acercaron a la puerta. Detrás de ella, Rose y Marinette esperaban con sonrisas y las manos cargadas. Los hermanos dejaron pasar a las invitadas antes de cerrar la puerta.
—¿Que tal estáis chicas? ¿Que tal las navidades? —Preguntó Luka dejando el tupper que Rose había traído en la encimera.
—¡Muy bien! Con la familia, abriendo regalos,... ¡Juleka! ¿A que no sabes que me han regalado este año? —Rose animada y agarrándole la mano a Juleka, se sentó en el sofá olvidándose de Luka. Juleka sonrió y negó, esperando a que la rubia le contara todo.
—Bastante bien, la pastelería repleta de clientes como todos los años pero bien. ¿Tú que tal? —Marinette miró a Luka que no recordaba exactamente las navidades con su familia, sino más la noche anterior a estas, sonriendo ante el recuerdo.
—Muy bien la verdad. —Marinette no pasó por alto la sonrisa tonta que Luka tenía en la cara y la manera en la que había hablado, como si hubiearn sido las mejores navidades de su vida. Aunque le extrañó, por otra parte se alegró muchísimo por su amigo después de... bueno, después de todo lo que había pasado.
—¿Tú que tal con Adrien? —Le preguntó de repente Luka mirándola directamente a los ojos. Marinette se sobresaltó y no tardó en ponerse roja como un tomate. Luka rió por lo bajo al ver a su amiga. Marinette sonrió tímidamente.
—Bien... bueno, igual que siempre, ya sabes.
Y como si lo hubieran invocado, alguien llamó a la puerta. Juleka estaba demasiado concentrada escuchando a la rubia que fue Luka quien se acercó a la puerta. Pero al abrirla, la sonrisa que llevaba desde que se había levantado se fue desvaneciendo poco a poco.
Adrien entró en el barcó con una expresión afligida. Marinette antes de preguntar cualquier cosa miró a Luka, y lo vió mirando todavía el coche que se alejaba en la distancia.
ESTÁS LEYENDO
El azul de sus ojos - Luka Couffaine x Lectora
Fanfiction____ Agreste, en un instante, perdio a las personas que mas queria, su madre y su padre, en un accidente automovilístico. Sin ninguna otra opción no lo queda más que mudarse a París con su tio y su primo Adrien, despues de no verlos desde que tiene...
