— TREINTA Y NUEVE : TAN CERCA.
la semana fue difícil para todos, era el cierre de un mes complicado, y sabían que no quedaba mucho. pasó a ser muy evidente cuando el "todos" dejó de ser un grupo de diez, ya lejano a aquel grupo de casi veinte cocineros que fueron en un principio, para ser sólo cuatro.
yang se había empezado a cerrar en sí mismo, pasaba menos tiempo con el resto. eran acciones insignificantes: se iba antes del almuerzo, se acostaba temprano para dormir o era el primero en levantarse para desayunar él solo. lo notaron, sí, pero tampoco sabían qué hacer.
quizás el chico solo necesitaba tiempo a solas. habían hablado con él, y seguía pensando mucho en su casa y su familia; estaba convencido que sería el próximo en irse a casa.
también notaron como esto afectó a seungmin. no tanto en rendimiento, todos seguían en un alto nivel, pero cuando estaban en los dormitorios se notaba la preocupación en su rostro, en especial cada vez que el azabache abandonaba al grupo.
ese mediodía, el último de la semana, decidieron darles un empujón, ya que ninguno se había vuelto a acercar al contrario a pesar de que era evidente que se necesitaban. usualmente era a voluntad quien quería cocinar para todos, hacía mucho que no era un problema que uno solo cocinara, pero -bajo la excusa de que tenían hambre y entre dos sería más rápido- mandaron a kim y yang a la cocina.
ellos no dijeron nada al respecto. asintieron y dejaron a los dos mayores en el pequeño patio del balcón, donde se resguardaban más del frío que en el otro patio.
—¿qué querés que hagamos?— le preguntó, a la par que comenzaba a abrir las alacenas. cada lunes les entregaban los suministros de la semana, así que ya para el viernes era raro que pudieran hacer comidas muy elaboradas o abundantes. era más un problema suyo de una mala organización y no racionar bien, que de la producción en sí.
—¿tipo un guiso? arroz tenemos de sobra— propuso, viendo que tenían una botella y media de salsa de tomate, además de verduras todavía frescas y, por insistencia de seo -que según él estaba en un tipo de dieta por el gimnasio-, casi tres kilos de arroz todavía sin abrir.
el chico al menos sí había mantenido cierta rutina, pero hacía meses que había olvidado su dieta de arroz blanco y pollo a la plancha.
como estuvieron de acuerdo con la elección del plato, comenzaron a cocinar. uno empezó a cortar la carne que tenían, mientras el otro se encargaba de las verduras.
al inicio se mantuvieron en silencio. lee y seo los veían desde fuera, rezando a cada deidad que conocían para que hablaran de algo, aunque sea del clima. el ambiente así no era incómodo, aunque ambos sentían que necesitaban charlar, aclarar cosas, tener un plan concreto para después del programa.
kim le dio vueltas un par de veces a la idea. ¿si era verdad que yang sería el próximo eliminado, se iría directamente a busan? ¿tendría que ir a buscarlo? él no se lo pensaría dos veces antes de tomar el primer tren que lo lleve. no era un gran trayecto y, sin dudas, valdría la pena.
—te vas a cortar un dedo— el azabache lo sacó de sus pensamientos. —¿estás bien?—
—sí, sí— asintió, pasando la carne ya cortada a la olla con las verduras, para terminar el sofrito. —¿vos vas a volver a tu casa cuando termine el programa?— al inició lo descolocó la pregunta, no entendía a qué venía.
—apenas pueda, me gustaría volver con mi familia— asintió. —¿y vos?—
—bueno, no me llevo mucho con ellos— mencionó. el más joven lo miró de reojo, analizando sus expresiones. —voy a volver a mi casa y ver qué sigue— se encogió de hombros.
ESTÁS LEYENDO
➥ HELL'S KITCHEN % seungin.
Fanfictioncuando pusieron a seungmin y jeongin en pareja esperaban que pasara de todo, menos que terminaran enamorándose. :: reality/non idols -au. :: capítulos cortos. :: + otros idols/artistas. :: minúsculas intencionales. :: portada: kageyama tobio, sho...
