La mañana no era algo que Arataka deseaba que llegara.Bien, quizás sería bueno saltarse un día de su vida, buscaría un hechizo en ese extraño libro para hacerlo pero era inútil. A decir verdad, no estaba del todo seguro sobre usar ese libro; prácticamente no tenía alguien que lo guiará para ocuparlo y dado los acontecimientos que ocurrieron con Tanaka, él mismo no se atrevía a hacerlo por su cuenta.
No quería pensar mucho en eso ahora mismo, así que prefirió volver a enfocarse en lo que estaba por atormentarlo este día. En el calendario colgado en el muro de su habitación, el día de hoy estaba marcado con una leyenda que no sabía que lo atormentaria de una forma poco usual.
“Festival de secundaria :C”
La carita triste estaba pintada de color rojo, habia sido colocada hace pocas semanas de forma abrupta e inesperada.
–Arataka, se te va a hacer tarde.
Escuchó la advertencia de su madre del otro lado de la puerta de su habitación, se puso de pie haciendo un gran esfuerzo y respondió.
–Si mamá, ya estoy en eso.
Se puso el uniforme con desánimo, rogaba que algo pasara en la escuela para no tener que hacer el ridículo en el festival pero sabía que eso era imposible, su destino ya estaba marcado desde la junta que tuvieron para organizar la temática. Bajó al comedor y disimuló la mayor normalidad frente a la mirada cansada e insistente de su madre.
Su desayuno era huevo frito con arroz y una taza de té verde, no era su favorito pero rendía muy bien.
–¿Pasa algo Arataka? –preguntó su madre sacándolo de sus pensamientos, recién se dio cuenta que se había quedado mirando su plato por unos dos minutos.
–Na-nada, solo estaba pensando en algo…
–Bien –dijo la mujer sin intención de ir más lejos, parecía que se preparaba una taza de café cuando hizo la siguiente pregunta –. Así que hoy es el festival ¿Verdad?
–Si –respondió desanimado, picó un poco su comida sin probarla, luego la miró con precaución y preguntó–. ¿Vas a ir?
–¿Quieres que vaya?
Arataka se mordió la parte interna de los cachetes, estaba indeciso.
–Si quieres…
–Tal vez pueda ir un rato.
Arataka asintió, no quería insistir demasiado. Después de todo si su madre iba tomaría fotos, y si tomaba fotos se moriría de vergüenza por el resto de su vida.
–En fin, ¿Cuál me habías dicho que era la temática de este año?
Sus orejas se pusieron rojas al igual que el resto de su rostro, desvío la mirada y con una sonrisa respondió.
–Una cafetería.
Su madre alzó una ceja.
–¿De verdad? ¿Solo eso? –El rubio asintió apresuradamente, los ojos cobrizos de la mujer lo miraron detenidamente, sospechando que algo faltaba en la declaración de su hijo–. Parece un tema aburrido.
–¡Y lo es! –dijo apresuradamente, comió un poco más para calmar el flujo de sus palabras–. Por eso no estoy tan emocionado, desecharon la idea del bar.
–Por supuesto que lo harían Arataka, son niños –respondio ella entre risas, el rubio finalmente se relajo en su lugar y le sonrió.
Terminó su desayuno con tranquilidad, intercambiando unas cuantas palabras con su madre sobre la cena o los zapatos nuevos que necesitaba.
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Seré yo (Mobrei)
FanfictionCuando el mundo cambie y todos también lo hagan Cuando yo cambie y tú también lo hagas No dudes que contigo, siempre seré yo Age swap AU Etiquetas añadidas con el paso de los capítulos