Pov de Mine
Llegamos, nos dirigíamos a la casa de esa tal Yuna cuando vimos cómo Megumi estaba abriendo la puerta.
— ¡Megumi! — le grité
Volteó a vernos y parece que su cara se iluminó un poco. — sí vinieron — a pesar de su felicidad aún mantenía ese tono serio de hablar
Me acerqué a él y le di un abrazo — Megumi ¿estás bien? ¿Te pasó algo?
Mg: — estoy bien, bueno — miró sus manos con algo de timidez — en realidad hay algo...
M: — ¿qué es Megumi?
Mg: — si vinieron a verme, ¿podemos irnos a vivir con ustedes? — nos miró
T: — ¿podemos? — Toji arqueó una ceja
M: — vinimos por ti cielo, vamos a vivir juntos los tres, pero dime esa mujer ¿te hizo algo?
Mg: — la mamá de Tsumiki se fue
Tm: — ¡Megumi has vuelto a casa! — le gritó una niña un poco mayor que él desde una ventana en un segundo piso
T: — ¿desde cuándo se fue?
Mg: — hace varios días, luego regresó muy enojada, habló con Tsumiki a solas, se volvió a ir y ya no regresó
M: — ¿¡los dejó solos!? — no puedo creer que esa mujer sea tan desobligada, ¿¡cómo se le ocurre abandonar a dos niños en una casa!?
Tm: — Hola señor Toji, y... — dijo la niña cuando abrió la puerta, yo miré a Toji, él se dirigió a la pequeña
T: — ¿podemos pasar Tsumiki?
Mg: — vienen por nosotros
Tm: — am, claro entren — ella no paraba de mirarme con nervios, y desconfianza
M: — Toji — le susurré
T: — sí, sé lo que vas a decir y no estoy de acuerdo
M: — No podemos dejarla sola aquí Toji, llevan varios días solos
T: — es problema de su madre, volverá por ella
M: — sí pero
T: — Mine, sabes del pacto que tengo con ella, no la quiero cerca de mí, ni de ti, ni de Megumi
Cierto, Toji aún sigue creyendo esa mentira. Ay, debo encontrar una forma de decirle sin que se enoje en exceso.
M: — oye Toji hablando de eso
Tm: — solo puedo darles un vaso de agua, no tenemos más cosas — y nos extendió dos vasos de cristal
M: — Gracias
Convencí a Toji de quedarnos al menos esta noche, por si a caso volvía. Llevamos a los niños a comer a un restaurante cercano, estaban sumamente hambrientos.
M: — Tsmiki, ¿tu mamá dijo cuando iba a volver?
Tm: — yo no... — dejó de soplarle a su sopa — no creo que vaya a volver — puso un semblante triste
T: — ¿te dijo algo antes de irse?
Tm: — me dio algo de dinero, pero lo gastamos todo en comida... me dijo, que, bueno... — se puso nerviosa
M: — no te preocupes, esperemos a que vuelva
Regresamos a su casa y pasamos un rato con ellos ayudándolos con su tarea, luego vimos la televisión. Al final se durmieron para el anochecer.
Acostamos a los niños, y nos quedamos un rato viéndolos dormir.
— invádela — soltó en medio del silencio
— ¿eh?
— necesitamos saber qué pasó cuando se fue, al menos nos dará una idea de si volverá o no
— no sé si me sienta cómoda invadiendo a una niña
— es por su bien
Envolví a Tsumiki en el fuego lila, y presencié su muy corta vida mucho más rápido que la de los demás a los que he invadido.
— no volverá — dije cuando finalicé
— ¿por qué lo dices? — me miró expectante
— tiene un amante que es empresario o algo así, los recuerdos de Tsumiki no son muy claros. Pero se fue con él, ella le dijo que nosotros vendríamos por Megumi y que debía irse también — el descaro de esa mujer no tiene límites
Comenzó a hablar con la mandíbula tensa —maldita Yuna hija de
Lo interrumpí — Toji— respiré profundo — ella no volverá, dejó papeles de divorcio firmados en la mesa de noche de su cama
Toji salió directamente para el otro cuarto, vio los papeles que yo vi en los recuerdos de Tsumiki y los leyó.
— es cierto, son auténticos... ja, estoy libre de esa arpía — sonrió
— Toji hay algo que... ay, como lo digo... — carajo, me da miedo hasta decirl
— ¿qué? Vamos solo dilo
— bueno, yo vi tus recuerdos como recuerdas jeje, sé de tu pacto vinculante con Yuna y tengo que— tragué saliva. Estoy segura que lo que estaba por decir no le iba a agradar, y no era para menos. Yo odiaba profundamente a Yuna por lo que hizo
— dímelo
— siéntate — me senté y lo invité a hacerlo a mi lado, lo hizo — mmm
—no te andes con rodeos y dilo ya
— el pacto vinculante que hiciste con Yuna no tiene valor; no sirve, nunca lo hizo
— ¿qué?
— un pacto vinculante requiere del intercambio de dos o más energías. Tú no puedes hacerlos porque, no tienes poder maldito, no hay nada que intercambiar. Ella te engañó haciéndote creer que su energía maldita podía sustituir la tuya, pero eso no se puede hacer. Solo hizo la pantomima para que te lo creyeras
Durante breves segundos parecia que iba a estallar, pero respiró con profundidad y se tranquilizó — pues eso ya no importa, se fue a la mierda, que se quede allá para siempre y listo
No lo puedo creer.
— ¿¡cómo estás tan tranquilo!? — dije molesta — ¡¡Esa maldita hija de puta te viol
Me interrumpió — Mine, estás conmigo, tú eres lo único que me importa en el mundo te lo dije... bueno, tú y él mocoso
— ¡sí pero!, mm — me tuve que tragar mi molestia
— Solo vamos a casa y ya — acarició mi mejilla. Me relajé ante su toque. Pero aún no estaba completamente tranquila
— oye pero
Supo lo que seguía en mi cabeza — no — habló tajante
— pero la niña no tiene la culpa Toji, su madre es una maldita perra, pero tampoco
— Mine, si vuelvo a ver a Yuna la mato. No me importa si lo hago enfrente de su hija — su semblante es tan serio que da miedo
— yo me la voy a llevar — me planté frente a él
— ¿Qué es esto? Me vas a llevar la contraria ahora ¿quieres retarme? — se cruzó de brazos
— me voy a hacer cargo de ella, y si esa mujer se aparece a buscarla. Yo misma te ayudo a matarla con mi manos
Me miró incrédulo, pero no me dijo nada. Esa noche dormimos en la sala de esa casa. A la mañana siguiente nos llevamos a Tsumiki y a Megumi a Denenchofu.
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Kill me please
FanfictionMine (o T/n) es una hechicera con la inusual capacidad de manipular fuego de color lila. Ella no lo sabe, pero está apunto de cambiar la vida de el no hechicero más fuerte de todos, Toji Zenin. Después de que Toji aceptara una misión donde no tendr...
