77. Ojos de amor

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Parte del capítulo tiene contenido +18, se avisará la parte con esta temática con  "⚠️" dando inicio y "⭕️" marcando el final
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~Flashback~

H: ~ ¿qué quieres hacerle qué?... ¡claro que no imbécil!.. más te vale que la entregues en buenas condiciones o no te pagarán ~ colgó el celular

K: ~ ¿pues qué quería hacerle?

H: ~ me pidió permiso para sacarle los ojos

K: ~ ¿qué? ¿Se los va a comer?

H: ~ los quiere vender, maldito infeliz

~Fin del flashback~

— ¡eh!, entonces esas amenazas... ¿¡eran reales!?

— pues sí, parece ser que sí. Cuando supo que ustedes se daban sus arrimones a él no le agradó para nada JAJAJA. Pero nunca fue su estilo meterse en la vida de los demás. Y siempre se sintió culpable contigo por desconocerte, cuando se dio cuenta que lo tuyo con el mono no era una aventurita me dijo que intentara acercarme a ti, para ver que no te terminara matando

— ouh

— no encontré forma orgánica de acercarme contigo, y para mi ventaja y beneficio, el mono sí me agradó jeje, eso le dio tranquilidad y se cerró el tema... Aún me siento en deuda con él, por eso si llegarás a estar en un apuro, no te garantizo que te ayudaré siempre pero tal vez algo se pueda hacer — dijo esto último en tono burlón

— pues ahora que lo mencionas, podrías cuidar a — la interrumpió

— no no no no no, yo no soy una niñera, no sueñes flamita, soy hombre de acción, el amigo Shiu es más una ama de casa que yo

— ¡por favor!, él no está cerca y nunca te he pedido nada, y solo será esta vez ¿sí? Cuídalos un fin de semana

— ¿para qué o qué?

— es que quiero, arreglar unas cosas

— que los cuide el mono

— voy a arreglar cosas con él

— ¿en serio no les basta con seis mocosos?

— no es eso — rodó los ojos — Kensuke por favor ¿sí?

— ay ayay... — suspiró — un día

— el domingo. Los dejas en la escuela el lunes y yo paso por ellos ahí

— sí, claro cómo digas — dijo hastiado

Llegamos a la casa, y fue evidente que necesitaba ese favor de que cuidara a los niños. Toji estaba fúrico y creí que en cualquier momento agarraría a golpes lo primero que se le cruzase. Afortunadamente Kensuke solo se limitó a saludarlo y dejarle el arma. Volvió a la televisión una vez que él se fue.

La cocinera se había ido por órdenes de Toji, así que me tocaría cocinar a mí. Puse al bebé en su asiento y le di una sonaja con la que se entretuvo. Ese juguete era la bendición máxima, a Haku le molestaban demasiado los ruidos fuertes, pero esta tenía un sonido bastante ligero.

Creo que sí tiene la restricción celestial. Ya lo llevé con el pediatra y dijo que estaba perfectamente, qué tal vez solo era un poco más sensible.

— ¡¡la comida está lista, bajen ya!!

Acomodé la mesa en lo que todos llegaban. Los niños se sentaron y les serví, pero Toji no se acercó al comedor.

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