69. El hijo y su madre

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Pov de Toji

H: — ¿reencarnando? Qué carajos. Zenin de qué mierda habla

T: — Explícate ya — todos estábamos tensos y confundidos

Jc: — pues no me hagan mucho caso si no quieren, pero puedo ver como su alma y su poder van descendiendo lentamente hacia ese niño que tiene

Pero qué... está diciendo.

H: — ¿la está matando su hijo?

Jc: — bueno se podría decir que sí, aunque es un poco más que solo eso. Ella tiene el fuego lila ¿verdad Toji?... ¿Toji?

H: — ¡¡Zenin!!

T: — ¿qué? — por un momento dejé de digerir lo que estaba a mi alrededor, no podía procesar lo que él había dicho

Jc: — El fuego lila, es una técnica ritual heredada. Solo puede haber un portador de ella a la vez. Estás son suposiciones mías, nunca había visto algo como esto, pero yo estoy viendo como su energía se dirige lentamente hacia su vientre y se concentra ahí. Eso me hace pensar que tu mujer va a heredarle el fuego lila

H: — ¡¡eso es una locura!! ¡¡No puede ser es imposible!!, la reencarnación solo puede darse cuando una persona ya ha muerto. Mine sigue viva no puede estar en un proceso de reencarnación si no ha muerto

Jc: — yo tampoco había visto nunca nada parecido, pero dado lo que estoy observando con mis propios ojos. Y que fuego lila solo puede haber uno, estoy bastante seguro de mis suposiciones... ella va a reencarnar en su propio hijo. Morirá al dar a luz, para que su hijo pueda vivir con su alma y su poder

Después de escuchar las palabras de Jinichi no sé que fue lo que me pasó, ya no estaba sintiendo nada. En mi cabeza solo podía pensar en Mine y su radiante sonrisa.

Jc: — por qué no me acompañas afuera Toji. Me gustaría saber más sobre el contexto de la situación, ¿Toji?

Me jaló un poco del brazo, pero mi mano no soltaba la de ella, no me respondía. Me di cuenta de la fuerza que estaba aplicando en ella, quería soltarla y simplemente parecía que no tenía decisión sobre mi propia mano.

H: — ¡Zenin! ¡Su mano! ¡La lastimas! — Hakuda se acercó a mí e intento abrir mi agarre, fue ahí donde reaccione de lleno y la solté — idiota le quebraste la mano

Jc: — déjalo respirar, me lo llevaré  al patio

Me tomó del brazo, pero lo quite de manera brusca. Caminé hacia afuera, él fue detrás mío. Me senté en el pórtico de la casa, Jinichi se sentó a lado de mí.

Jc: — nunca he visto que alguien vivo reencarne... y menos en su propio hijo. Pero sí he visto transferencias de poder maldito y de almas, son graduales y tardan dependiendo de la situación pero no son dolorosas

Me miró y le conté todo. Desde el momento en que nos enteramos del embarazo, hasta que llegamos al clan Kamo. No me interrumpió ni una sola vez y cuando terminé lo primero que dijo fue.

— ah... sí, yo por eso te dije que le prohibieras usar su fuego

— ¿no escuchaste lo que te dije, idiota?

— fuerte y claro, pero seguro por eso está sufriendo — su tono tan seco es irritante

— ¿por el fuego?, peleó contra Satoru Gojo estando embarazada ya

— sí, pero no es lo mismo. Cuando pasó lo de su pelea, apenas estaba comenzando su embarazo, ni siquiera lo sabían según tengo entendido. Sería natural pensar que a medida que avanza el tiempo, le va quitando más energía y todo cuadra a la perfección. Ella se iba desmejorando y se agotaba más rápido, pero no había dolor ni sufrimiento, eso es lo qué pasa cuando transfieres energía maldita. Al usar el fuego en una etapa tan avanzada de su embarazo, seguro acabó con la poca energía que le quedaba para ella sola, y adelantó el proceso antes de tiempo, por eso le duele tanto

— ¿y si le sacamos al niño podría salvarse?

— no lo sé, ni siquiera tengo suposiciones para algo así. Podría decirte que sí, pero incluso sin el asunto de la reencarnación. Su embarazo ya está demasiado desarrollado, como para qué interrumpirlo no conlleve un riesgo

Jinichi seguía hablándome, y no podía dejar de pensar y pensar y volver a pensar. ¿Qué carajos hago? Encima no podía quitarme de la cabeza a ninguna de las dos, es en serio... otra vez...

De pronto se escuchó un grito y un escándalo dentro.

— ¡JUN QUE MIERDA!

— ¡AH! — es un quejido de dolor

— ¡MAMÁ!

Entré de inmediato a ver qué sucedió, y me encontré a su madre en el suelo con una quemadura horrible en el brazo, creo que podía verle parte de sus huesos.

T: — ¿qué fue lo que pasó? ¿Qué hizo?

H: — intentó sacarle al bebé, y el cuerpo de Mine se rodeó en fuego y la quemó — le atendía la quemadura

Es el vínculo, maldita sea ya empezó, debe reconocer que el feto estaba en peligro de muerte y por eso reaccionó.

Ya me estaba poniendo irracional, la impotencia no me dejaba estar. Salí de la casa y golpeé un árbol destrozando el tronco por completo. Me quedé viendo esa parte rota, miraba y miraba ese tronco partido a la mitad...

Y las astillas de ese tronco... las astillas... huesos.

¡¡¡Soy un imbécil ¿cómo mierda dejé pasar eso!!!

Entré a la casa de nuevo, y besé a Mine en la nariz.

J: — ¿qué vas a hacer?

T: — no voy a dejar que muera

Salí de prisa hacia mi cabaña, donde estaban Shizuku y Shiu con los niños. Llegué y los encontré conversando afuera.

S: —Zenin

Sz: — ¿pasó algo? ¿Cómo están?

T: — no hay cambios, Kong, ¿dónde está la hechicera de la necromancia? ¿Sigue en la secta del sol blanco?

S: — no lo sé, te contactaré con ella, le diré que venga — tomó su celular de inmediato

T: — va a tardarse mucho, iré yo, solo consígueme su localización

Después de eso salí de inmediato a la choza donde estaba enterrado ese infeliz.

Carajo, si esto no sirve para nada voy matar al estúpido, no me importa que ya esté muerto... no sé qué voy a hacer si no consigo nada de esto.

Desenterré ese esqueleto con mis propias manos y tomé su craneo que fue lo primero que encontré. Luego corrí hasta la secta del sol blanco.

Por favor Mine... no te puedo perder, no voy a poder vivir sin ti.

Kill me please Donde viven las historias. Descúbrelo ahora