Pov Asa.
Habían pasado cuatro meses desde que Canny y yo habíamos iniciado nuestra relación. Todo había sido increíblemente perfecto: risas, momentos tiernos y el descubrimiento de cómo encajábamos juntas. Sin embargo, las cosas comenzaron a cambiar en las últimas semanas.
Canny, con su usual franqueza y pasión, había empezado a insinuar que quería llevar nuestra relación a otro nivel. Pero para mí, aunque también sentía esa atracción y deseo por ella, no podía dejar de pensar que aún éramos muy jóvenes y que llevábamos poco tiempo juntas.
La tensión se acumuló lentamente, y sus cambios de humor no ayudaban. Las pequeñas discusiones comenzaron a aparecer, algo que nunca había pasado antes. Me dolía verla tan frustrada, pero también estaba convencida de que debíamos esperar.
Una noche, mientras estábamos en su habitación, sentadas una frente a la otra, la conversación se salió de control.
—Asa, no entiendo por qué no podemos... —dijo Canny, cruzando los brazos. Sus ojos, normalmente brillantes y llenos de calidez, ahora estaban oscurecidos por la frustración.
—Canny, no es que no quiera. Es solo que... siento que no estamos listas aún —respondí, tratando de mantener la calma.
—¿No estamos listas? —repitió, con incredulidad—. ¿O no estás lista tú? Porque yo sí lo estoy, Asa. Yo confío en ti, te amo, y quiero estar contigo de todas las formas posibles.
Sus palabras me hicieron estremecer, pero también despertaron una pequeña chispa de enojo.
—No se trata solo de estar lista o no, Canny. Esto es importante, y quiero que lo hagamos en el momento adecuado, no solo porque... porque nuestras hormonas estén revolucionadas.
Ella suspiró y miró hacia otro lado, mordiendo su labio inferior.
—Es que... a veces siento que no quieres lo mismo que yo —murmuró.
Eso me dolió profundamente.
—Canny, eso no es cierto. Quiero todo contigo, pero necesito que entiendas que hay cosas que llevan tiempo.
El silencio se instaló entre nosotras después de eso. Esa noche nos despedimos con un beso, pero el frío que había en el aire era palpable.
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La semana siguiente sería su cumpleaños número 16, y las chicas y yo estábamos organizando una fiesta sorpresa. Queríamos que todo fuera perfecto, especialmente ahora que las cosas entre nosotras estaban tensas.
Rami, Ruka, Rora, Ahyeon, Pharita y yo habíamos estado trabajando en secreto durante días, decorando la casa y asegurándonos de que Canny no sospechara nada. Incluso Anna se unió al plan, ayudándonos a coordinar algo muy especial: traer a las madres de Canny, Jennie y Lisa.
—¿Están seguras de que ellas pueden venir? —preguntó Ruka, con algo de nerviosismo mientras colgaba guirnaldas.
—Sí, hablé con Jennie y Lisa ayer. Están emocionadas por venir —respondió Anna, con una sonrisa—. Pero les dije que mantuvieran el perfil bajo. No queremos que esto se vuelva una locura.
Rora dejó escapar un suspiro mientras inflaba un globo.
—No puedo creer que Canny nunca nos haya dicho que sus madres son Jennie y Lisa. Son literalmente nuestras ídolos.
—Bueno, es Canny. Ya sabes cómo es —dije, con una sonrisa pequeña, aunque mi mente seguía preocupada por nuestra última discusión.
Anna, siempre perceptiva, me miró con curiosidad.
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Te Quiero a Ti (GiP)
FanfictionEn el desafiante trayecto hacia el debut, Asa y Ahyeon comienzan a notar que lo que sienten por Chiquita supera los límites de la simple amistad. Mientras ambas intentan encontrar la manera de ganarse su corazón, Chiquita empieza a descubrir que su...
