Pov Asa.
Cuando Canny volvió de la cocina con Ahyeon y las botanas, noté que algo en ella había cambiado. Su sonrisa no era tan amplia, sus ojos no tenían ese brillo juguetón de siempre y, aunque trataba de seguir el ambiente del grupo, sentía que estaba en otra parte.
Intenté abrazarla por detrás, juguetear con su cabello y besarle la mejilla, pero no reaccionaba como antes. A veces me daba una pequeña sonrisa, pero se desvanecía rápido. Era como si estuviera atrapada en su propia cabeza.
Cuando terminó la película, Canny fue la primera en despedirse. Dijo algo sobre estar cansada y subió a la habitación sin mirar a nadie. Me quedé en el sofá unos segundos, intentando decidir qué hacer. Las chicas comenzaron a recoger las cosas y a despedirse también. Dejé comida y agua para Hope y me disculpé, diciendo que también me iba a descansar.
Al subir, abrí la puerta y la encontré acostada de espaldas, mirando hacia la pared. Su cuerpo parecía más pequeño de lo normal bajo las sábanas. Solté un suspiro suave y cerré la puerta con cuidado. Quería entender qué le pasaba, pero también sentía que si la presionaba, podía alejarla más.
Me quité la ropa con lentitud, dejando solo la ropa interior. El ambiente estaba pesado, pero yo solo quería sentirla cerca. Me metí en la cama, acomodándome detrás de ella y rodeándola con mis brazos. Mi nariz se hundió en su cuello, dejándole besos suaves, apenas un roce.
—Amor... —murmuré contra su piel—. ¿Todo bien?
Sentí cómo su cuerpo se tensaba ligeramente bajo mi abrazo. Un suspiro largo y pesado escapó de sus labios.
—Estoy cansada, Asa.
Su tono no era brusco ni molesto, pero había algo ahí, algo que no lograba descifrar. Acaricié su cintura y continué con mis besos, más lentos y cuidadosos.
—Podemos relajarnos juntas, bebé. Solo quiero estar cerca de ti.
Canny se removió un poco, alejándose apenas unos centímetros. Esa distancia minúscula se sintió enorme.
—Asa, por favor... No quiero ahora.
Me congelé. La sensación de rechazo me golpeó más fuerte de lo que esperaba. Había noches en las que alguna de las dos simplemente no tenía ánimo, y lo entendía. Pero esta vez se sentía diferente, se sentía como si estuviera alejándose de mí.
Me aparté un poco, mirándola aunque ella seguía dándome la espalda.
—¿Hice algo mal? —pregunté, la inseguridad escapando antes de poder detenerla.
Canny no respondió de inmediato. Hubo un silencio largo y pesado antes de que hablara.
—No, Asa. No hiciste nada mal. Solo... déjame dormir, ¿sí?
Sentí un nudo en la garganta. No quería presionarla, pero la idea de que algo le estuviera molestando y no quisiera decirme me dolía. Apreté los labios, controlando el impulso de seguir insistiendo.
—Está bien. Buenas noches, amor. —susurré con suavidad, esperando que el cariño en mi voz llegara a ella.
Me alejé un poco, dándole espacio, aunque mi pecho se sentía vacío. Me quedé mirando el techo mientras escuchaba su respiración, esperando a que el sueño llegara.
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Desperté antes que Canny, lo cual ya era raro de por sí. Ella siempre era la primera en abrir los ojos, en acomodarme entre sus brazos y murmurarme un "buenos días" con voz somnolienta y dulce. Pero hoy no. Hoy era yo quien la miraba, quien observaba sus facciones relajadas mientras dormía, quien sentía el calor de su cuerpo pegado al mío.
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Te Quiero a Ti (GiP)
FanfictionEn el desafiante trayecto hacia el debut, Asa y Ahyeon comienzan a notar que lo que sienten por Chiquita supera los límites de la simple amistad. Mientras ambas intentan encontrar la manera de ganarse su corazón, Chiquita empieza a descubrir que su...
