XXVIII

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Pov Canny.

Las chicas reaccionaron de maneras muy diferentes ante la noticia. La primera en moverse fue Rora, quien al principio parecía petrificada, pero en cuanto asimiló la información, caminó hacia mí con pasos firmes. Antes de que pudiera reaccionar, me agarró por la chaqueta y me zarandeó con fuerza, con sus ojos oscuros clavados en los míos.

—¡Te dije que utilizaras condón, Manobal! —gritó, su voz llena de frustración. —¡Te lo advertí tantas veces!

Yo me sentía pequeña bajo su mirada. Por un segundo, quise que la tierra me tragara. Sabía que había sido descuidada, pero en mi mente nunca estuvo la posibilidad de que algo así sucediera. Sin embargo, aquí estaba, siendo reprendida como si fuera una niña que había cometido una travesura.

Mientras tanto, Pharita y Rami reaccionaron de forma completamente distinta. En cuanto vieron a Asa, corrieron hacia ella y la envolvieron en un abrazo protector. Sus rostros mostraban una mezcla de sorpresa y emoción.

—¿Cuánto tiempo tienes? —preguntó Pharita, con una expresión de genuina curiosidad.

—Un mes y medio… —susurró Asa, con la voz aún temblorosa.

—¡Dios mío, seremos tías! —exclamó Rami, con una sonrisa radiante. —Ese bebé será el más amado del mundo, te lo prometo.

A diferencia de ellas, Ruka se quedó inmóvil. Era como si su cerebro no pudiera procesar la información. Ahyeon, quien estaba a su lado, intentaba sacarla de su trance dándole ligeros empujones en el hombro. Pero Ruka simplemente seguía allí, como una estatua. Hasta que de repente, como si un interruptor se hubiera encendido en su cabeza, se movió de golpe y me miró con los ojos llenos de lágrimas.

—¡Eres una tonta creadora de bebés! —sollozó mientras se lanzaba hacia mí y me abrazaba con fuerza. —¡Pero amo a ese bebé ya! ¡Lo juro, lo amo!

Su abrazo me hizo sentir como una niña otra vez, y no pude evitar romper en llanto también. Nos abrazamos mutuamente, llorando como dos niñas que acaban de descubrir que la vida puede cambiar en un instante. No sabía si lloraba de miedo, de emoción o de alivio por no estar sola en esto. Tal vez era una combinación de todo.

Mientras tanto, Ahyeon finalmente reaccionó y se acercó a Asa, tomándole las manos con una sonrisa cálida.

—Bueno, esto llega en un momento perfecto —dijo con un tono que parecía tranquilizador. —La gira ha terminado, lo que significa que tenemos un año de descanso. Nadie tiene que enterarse si no quieren hacerlo público.

Asa asintió, limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.

—Sí, creo que lo mejor sería mantenerlo en secreto por ahora.

Yo seguía llorando en los brazos de Ruka cuando Rora, después de respirar hondo y calmarse un poco, se acercó a Asa. Puso una mano sobre su hombro y la miró con un gesto más suave que antes.

—Felicidades, Asa —dijo en voz baja. —Sé que esto es aterrador, pero no estarás sola.

Asa sonrió por primera vez desde que entramos al apartamento y asintió.

Ahyeon, quien había permanecido en silencio por un momento, soltó una carcajada y cruzó los brazos.

—Imaginen cómo será ese bebé. Mitad Canny, mitad Asa. Va a ser un huracán de personalidad.

—Espero que herede lo sensata de Asa y no lo caótica de Canny —bromeó Pharita, y todas rieron.

Asa tomó mi mano y entrelazó sus dedos con los míos. Me miró con un brillo en los ojos que no había visto antes.

Te Quiero a Ti (GiP) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora