XII

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El ambiente en la sala era de pura concentración. Todas las chicas estábamos sentadas, repasando vocales y afinaciones para nuestras próximas presentaciones. Ruka marcaba los tiempos con un ligero movimiento de cabeza, mientras Pharita corregía algunos tonos y Ahyeon practicaba una línea complicada. Yo tenía a Asa encima de mis piernas, completamente cómoda, como si siempre hubiese pertenecido ahí.

Le hacía mimos mientras ella me miraba con esos ojitos que tanto me derretían. Mis dedos trazaban círculos suaves en su piel, y cada tanto me inclinaba para robarle un beso rápido. Asa fingía molestarse por las interrupciones, pero no podía evitar reírse cada vez que lo hacía.

Todo parecía perfecto. Nuestra relación había crecido en los últimos días. Habíamos avanzado, confiando aún más en nuestros sentimientos, en nuestros deseos, en el futuro que queríamos construir juntas. Era como si estuviéramos en una burbuja, solo nosotras dos, y no había lugar más feliz que ese.

De pronto, se escucharon pasos firmes y el sonido de una puerta abriéndose. Al levantar la vista, vi al director de GY Entertainment entrando en la sala. Todas dejamos lo que estábamos haciendo, poniéndonos de pie para saludarlo con respeto.

—Buenas tardes, chicas —dijo con su tono formal de siempre, mientras revisaba unos papeles que traía en las manos—. Traigo algunas noticias y ajustes para las próximas semanas.

Nos miramos entre nosotras, curiosas, mientras él continuaba.

—Primero, felicitaciones por su último video musical, los números están increíbles. Los fans están más emocionados que nunca con ustedes, pero hay algo que debemos trabajar más —hizo una pausa, mirando directamente hacia mí y luego hacia Ahyeon—. Según las métricas, Canny y Ahyeon tienen una dinámica que los fans adoran. Han estado pidiendo más interacción entre ustedes dos. Así que quiero que a partir de ahora trabajen más juntas en los ensayos, videos, y en las redes sociales.

El aire en la sala pareció congelarse por un instante. Sentí la mirada de Asa sobre mí, su cuerpo rígido contra el mío. Traté de mantener la calma, pero algo dentro de mí sabía que esto no iba a ser fácil.

Ahyeon, siempre profesional, asintió de inmediato.

—Por supuesto, director. Haremos lo necesario para complacer a los fans.

Yo también asentí, aunque mi corazón se encogía al imaginar cómo se sentía Asa en ese momento.

—Entendido —respondí con firmeza, pero mi voz sonaba más apagada de lo habitual.

El director continuó con otros anuncios, pero apenas escuché algo. Mi atención estaba en Asa, quien permanecía en silencio, mirando hacia otro lado. Su expresión no era fácil de leer, pero conocía lo suficiente de ella como para saber que esto no le gustaba nada.

Cuando el director finalmente se fue, traté de acercarme a ella.

—Ojitos, ¿estás bien? —pregunté, poniendo una mano en su mejilla.

Asa levantó la vista hacia mí, su mirada seria.

—¿Por qué siempre tiene que ser Ahyeon? —susurró, su tono mezclado con tristeza y un toque de molestia.

Suspiré, entendiendo lo difícil que debía ser para ella escuchar eso.

—Es solo trabajo, amor. No significa nada más.

—Lo sé —respondió Asa, apartando su mirada—. Pero no puedo evitar sentir que siempre quieren juntarte con ella. Como si yo no importara.

—No digas eso —insistí, inclinándome para que nuestras frentes se tocaran—. Tú eres la única que importa. Esto no cambia lo que siento por ti.

Te Quiero a Ti (GiP) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora