La noche estaba despejada y el aire fresco acariciaba mi rostro mientras me sentaba en la banca del parque, Ahyeon a mi lado, balanceando ligeramente sus piernas. Habíamos pasado días increíbles juntas, días que me hicieron recordar lo que era disfrutar de las pequeñas cosas, olvidarme del peso que había cargado durante meses. Ahyeon fue mi refugio, mi respiro entre el caos, pero había algo que no podía seguir ignorando, algo que me susurraba constantemente al oído cada vez que la miraba: mi corazón todavía le pertenecía a Asa.
Respiré hondo, observando a Ahyeon de reojo. Estaba preciosa, con su cabello suelto y ese brillo en los ojos que siempre parecía iluminar cualquier lugar al que fuera. No quería hacerle daño, no después de todo lo que había hecho por mí, pero sabía que debía ser honesta antes de que esto se complicara más.
—Ahyeon… —mi voz salió más suave de lo que esperaba, pero suficiente para captar su atención. Me miró, curiosa, con esa sonrisa tranquila que tanto me gustaba—. Necesito hablar contigo.
—Claro, dime. —Se inclinó un poco hacia mí, atenta.
—Quiero agradecerte por todo lo que has hecho estas últimas semanas. Me ayudaste a encontrarme otra vez, a recordar lo que es sonreír de verdad… Pero creo que, en el proceso, pude haber sido un poco injusta contigo.
Su expresión cambió ligeramente, aunque mantuvo la calma.
—¿Injusta? ¿Por qué lo dices?
—Porque, sin querer, tal vez te di ilusiones. —Mis ojos se clavaron en los suyos, tratando de ser lo más sincera posible—. Me encanta pasar tiempo contigo, de verdad… Eres una persona increíble, Ahyeon. Pero mi corazón aún está con Asa. No he dejado de amarla, y no quiero seguir avanzando contigo sabiendo que no puedo ofrecerte lo que realmente mereces.
Ahyeon abrió la boca para replicar, pero levanté una mano suavemente para detenerla.
—No me malinterpretes. Me atraes, y lo sabes, pero lo que tú necesitas es a alguien que te ame con todo su ser, no una simple atracción pasajera. No sería justo para ti.
El silencio se extendió entre nosotras por unos segundos, tensando el aire a nuestro alrededor. De repente, Ahyeon sonrió suavemente, pero en sus ojos había una mezcla de tristeza y determinación.
—¿Y si te beso? —preguntó de repente, acercándose lentamente—. ¿Qué pasa si lo hago? ¿Y si eso cambia algo?
Antes de que pudiera responder, sus labios tocaron los míos en un beso suave y lento. No me aparté, dejé que el momento fluyera, que me envolviera… esperando sentir algo más, algo que encendiera una chispa en mí. Pero no fue así. No hubo electricidad, ni mariposas, ni esa sensación que me hacía perderme en el mundo cada vez que Asa me besaba.
Cuando Ahyeon se apartó, me miró fijamente, buscando algo en mis ojos que no pudo encontrar.
—Nada… ¿verdad? —susurró con una ligera risa triste.
Negué suavemente, tomando sus manos entre las mías.
—Lo siento…
Ahyeon respiró hondo y luego sonrió, aunque esta vez su sonrisa estaba teñida de melancolía.
—Está bien, Canny. Al menos lo intenté… y te agradezco que seas honesta conmigo. —Se puso de pie, aún sujetando mis manos—. Sigues siendo mi amiga, ¿verdad?
—Por supuesto. —Me levanté también, abrazándola con fuerza—. Siempre lo serás.
Nos quedamos así unos segundos, en silencio, dejando que las emociones se asentaran. Ahyeon fue la primera en soltarse, dándome una última sonrisa antes de caminar hacia la salida del parque.
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Te Quiero a Ti (GiP)
FanfictionEn el desafiante trayecto hacia el debut, Asa y Ahyeon comienzan a notar que lo que sienten por Chiquita supera los límites de la simple amistad. Mientras ambas intentan encontrar la manera de ganarse su corazón, Chiquita empieza a descubrir que su...
