Pov Asa.
Han pasado tantas cosas desde aquel día en el hospital... Pero si algo recuerdo con claridad, fue la semana después de que Jennie y Lisa supieron del embarazo.
Las chicas ya estaban más tranquilas, y la rutina de estar embarazada empezaba a sentirse real. Pero entonces… llegaron mis padres.
Mi mamá, mi papá, y mis hermanas vinieron a verme. Yo sabía que debía contarles, no podía ocultarles algo así. Pensé que tal vez llorarían, o que mamá gritaría, o que mi papá se quedaría en silencio.
Pero no.
Cuando se los dije, cuando solté con una mezcla de miedo y temblor: “Estoy embarazada”, mi padre se quedó blanco. Literalmente.
Creí que se iba a desmayar. Se sostuvo de la pared, como si la noticia lo hubiera empujado desde dentro del pecho.
—¿Q-qué dijiste? —preguntó, con la voz cortada.
Y antes de que pudiera responder, miró a Canny, que inocentemente estaba tomando agua en la cocina, y todo se descontroló.
—¡Tú! ¡Irresponsable hacedora de bebés! —gritó, agarrando lo primero que encontró: un palo de escoba.
Y entonces comenzó la persecución.
Canny soltó el vaso y salió corriendo por el apartamento como si su vida dependiera de ello —y quizás sí.
Papá iba detrás de ella agitando el palo con energía que no le conocía, gritando cosas como:
—¡¡Te dije que si ibas a tocar a mi hija, tenías que tener intenciones serias!!
—¡¡¿Dónde está el anillo?!! ¡¡¿Dónde está el contrato matrimonial?!!
Fue tan absurdo que ni siquiera pude reaccionar. Me quedé congelada, mientras mis hermanas me abrazaban llorando y mi madre se aferraba a mi barriga como si ya pudiera ver a su nieto.
Las chicas, mientras tanto, se reían a carcajadas. Pharita estaba llorando del ataque de risa. Ahyeon grabó todo con el celular. Ruka gritaba desde el sofá:
—¡Corre, Cannyconda! ¡¡Por tu vida!!
Yo, en cambio, sentía una mezcla de amor, vergüenza y nervios.
Después de unos diez minutos de persecución —y de que papá casi se tropezara con Hope, que saltó para proteger a su mami humana—, se cansó y se dejó caer en el sofá, jadeando como si hubiera corrido una maratón.
Fue entonces que Canny, con la cara completamente roja y el cabello desordenado, se acercó despacito, respirando con dificultad, y dijo:
—Señor Lee… quiero que sepa que… me casaré con su hija.
Papá se quedó en silencio.
—No le he pedido la mano aún, pero lo haré. Porque la amo, y quiero todo con ella. Quiero una familia con Asa.
Yo… no supe qué hacer. Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas en un segundo. Canny me miró en ese instante, con esa expresión suya tan sincera, tan de verdad, y mi corazón se derritió.
—¿Lo dices en serio? —le pregunté, sintiendo un nudo en la garganta.
Ella asintió, acercándose a mí.
—Más en serio que nada en mi vida —susurró, y me tomó la mano.
Mi papá no respondió. Solo se quedó mirándonos… hasta que dijo:
—Si no hay boda antes de que ese bebé nazca, te cambio el nombre a Samantha con papeles y todo.
Canny chilló, yo me reí entre lágrimas, y mamá le pegó un suave codazo a papá por bromista.
Las chicas aplaudieron como si ya estuviéramos en la ceremonia.
Pharita dijo que quería ser dama de honor.
Rora dijo que tenía que diseñar nuestros trajes, aunque nadie se lo pidiera.
Ruka le preguntó a Canny si iba a bailar en la boda con su uniforme de gimnasio.
Y Ahyeon… solo decía:
—Esto va para el documental. Esto va para el documental de BABY MONSTER.
Esa noche dormí abrazada a Canny, mi cabeza sobre su pecho, sintiendo su respiración lenta.
Todo estaba cambiando.
Todo estaba empezando.
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Te Quiero a Ti (GiP)
FanfictionEn el desafiante trayecto hacia el debut, Asa y Ahyeon comienzan a notar que lo que sienten por Chiquita supera los límites de la simple amistad. Mientras ambas intentan encontrar la manera de ganarse su corazón, Chiquita empieza a descubrir que su...
