Pov Canny.
Había pasado tanto tiempo desde que me sentí así… en paz. El aire fresco del parque acariciaba mi rostro mientras daba una vuelta más en bicicleta, como hacía cuando era pequeña con mi mami Lisa. La brisa, el sol y el sonido de los niños riendo a lo lejos hacían que todo se sintiera menos pesado. Mi vida había sido un caos en los últimos meses, pero justo ahora, mientras me sentaba en una banca a disfrutar de mi helado, me sentía bien. Tranquila.
Observaba a las personas pasar: padres jugando con sus hijos, parejas caminando de la mano, un par de ancianos compartiendo una conversación tranquila. Me preguntaba si algún día tendría esa estabilidad. Si algún día las cosas dejarían de ser tan complicadas.
Justo cuando estaba perdida en mis pensamientos, sentí una presencia a mi lado. Al principio no le di importancia, pero entonces escuché una voz familiar.
—Te encontré.
Volteé lentamente y ahí estaba. Ahyeon.
Llevaba una gorra y gafas de sol, claramente intentando pasar desapercibida, pero la sonrisa en su rostro la delataba. Estaba feliz de verme.
No pude evitar parpadear varias veces, sorprendida.
—¿Ahyeon? ¿Qué… qué estás haciendo aquí?
Ella se quitó las gafas y dejó escapar una pequeña risa.
—¿En serio, Canny? ¿Creíste que podías desaparecer para siempre y que yo no iba a buscarte?
Me quedé en silencio por un momento, aún procesando que estuviera ahí. Una parte de mí se sentía emocionada, pero otra… no estaba segura de qué sentir.
—No desaparecí para siempre —dije finalmente, bajando la mirada al helado en mi mano—. Solo necesitaba… espacio.
—Lo sé —respondió suavemente—. Y no vine a presionarte. Solo… quería verte. Saber que estás bien.
Ahyeon se acomodó mejor en la banca, su hombro rozando ligeramente el mío. La sensación era extrañamente reconfortante.
—¿Y cómo supiste dónde encontrarme? —pregunté, levantando una ceja.
Ella sonrió con ese toque de picardía que siempre tenía.
—Anna me ayudó. No fue fácil, pero sabía que tarde o temprano estarías aquí. Dijiste una vez que montar bicicleta te hacía feliz, así que pensé en probar suerte.
No pude evitar sonreír un poco ante eso.
—No has cambiado nada —murmuré.
—Tú tampoco, Canny. Al menos no en lo que importa.
Nos quedamos en silencio por unos segundos, observando el parque. Era extraño… pero no incómodo.
—Las chicas te extrañan —dijo de repente, rompiendo el silencio—. Yo también.
Sentí un nudo en la garganta. Sabía que me extrañaban, y una parte de mí las extrañaba también, pero el miedo de volver a todo ese caos todavía me detenía.
—No sé si estoy lista para volver, Ahyeon… —confesé en voz baja.
Ella me miró, sus ojos llenos de comprensión.
—No tienes que decidir ahora. Solo quería que supieras que, cuando lo estés, estaremos ahí. Todas.
La sinceridad en su voz me tocó más de lo que quería admitir. Me sentí segura, aunque fuera solo por un momento.
—Gracias —dije finalmente, soltando un suspiro.
Ahyeon me sonrió otra vez, levantándose lentamente.
ESTÁS LEYENDO
Te Quiero a Ti (GiP)
FanfictionEn el desafiante trayecto hacia el debut, Asa y Ahyeon comienzan a notar que lo que sienten por Chiquita supera los límites de la simple amistad. Mientras ambas intentan encontrar la manera de ganarse su corazón, Chiquita empieza a descubrir que su...
