Broston massachusetts
Danzel Gallagher
A pesar del orgullo que mis padres parecían sentir por mi reciente cambio de comportamiento, todavía había un vacío en nuestro hogar. El amor, ese sentimiento cálido que veía en otras familias, seguía siendo tan esquivo como siempre.
Una noche, me desperté con una necesidad urgente de ir al baño. El reloj de mi mesita marcaba las 2:17 am cuando salí de mi habitación, mis pies descalzos haciendo contacto con el frío suelo de madera. El pasillo estaba sumido en penumbras, apenas iluminado por un débil haz de luz que se escapaba por debajo de la puerta del dormitorio de mis padres.
Mientras me acercaba al baño, el murmullo de voces captó mi atención. Me detuve, conteniendo la respiración. La voz de mi padre, normalmente firme y controlada, sonaba tensa y llena de irritación.
"¿Cómo pudiste ser tan descuidada, Margaret? ¿Tienes idea de lo que pasará si esto se sabe?"
El suspiro exasperado de mi madre fue apenas audible. "Frederick, por favor, baja la voz. No es para tanto."
Me acerqué más a la puerta, mi corazón latiendo con fuerza. A través de la rendija, pude ver a mi padre paseándose de un lado a otro, sus manos pasando repetidamente por su cabello el cual siempre estaba perfectamente peinado pero ahora estaba desordenado. Mi madre sentada en el borde de la cama, su postura rígida y defensiva.
"¿Que no es para tanto?" siseó mi padre. "Elizabeth Fairfax te vio, Margaret. ¡Elizabeth Fairfax! Esa mujer es la mayor chismosa de la ciudad. Para mañana, todo el mundo lo sabrá."
"No exageres, Frederick. Puedo manejarlo. Le diré que fue un malentendido."
"¿Un malentendido? ¿Cómo explicas estar en los brazos de otro hombre como un malentendido?"
Sentí que el suelo se abría bajo mis pies. ¿Mi madre en los brazos de otro hombre? ¿Qué significaba esto?
"Por el amor de Dios, Frederick," respondió mi madre con un tono de aburrimiento que me sorprendió, "no actúes como si te importara con quién estoy. Ambos sabemos que este matrimonio es solo una fachada."
"Eso no viene al caso," gruñó mi padre. "Lo que importa es lo que dirá la gente. ¿Has pensado en mi reputación? ¿En cómo esto afectará mis negocios?"
Escuché a mi madre reír sin humor. "Ah, claro. Tus preciosos negocios. Siempre se trata de ti, ¿no es así?"
De repente, el silencio cayó sobre la habitación. Cuando mi padre habló de nuevo, su voz era fría y calculadora.
"Esto es lo que vamos a hacer. Mañana, iremos juntos a la iglesia. Nos mostraremos unidos y felices. Si alguien pregunta, diremos que Elizabeth debe haber confundido lo que vio. Y tú," dijo, señalando a mi madre, "serás más cuidadosa en el futuro. No podemos permitirnos otro desliz así."
Mi madre asintió con resignación. "Como quieras, Frederick. ¿Podemos dormir ahora? Tengo que descansar si voy a representar el papel de esposa devota mañana."
El sonido de pasos acercándose a la puerta me sacó de mi trance. En un instante de pánico, me alejé lo más silenciosamente que pude, corriendo de puntillas hacia el baño. Cerré la puerta justo cuando escuché el crujido de la habitación de mis padres.
Sentado en el borde de la bañera, con el corazón aún martilleando en mi pecho, traté de procesar lo que acababa de presenciar. Mis padres, esos seres que siempre había visto como una unidad inquebrantable, de repente parecían dos extraños atrapados en una obra de teatro elaborada.
Mientras el agua corría por el lavabo, lavándome las manos una, dos, tres veces —porque una nunca era suficiente—, me miré en el espejo. El niño que me devolvió la mirada parecía más pequeño, más perdido de lo que nunca me había sentido.
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SILENCIO. (Obsesión Vol 3)
Misteri / ThrillerEn un mundo donde las mentiras son la norma y los deseos se ocultan tras una máscara de conformidad, Danzel vive atrapado entre la búsqueda de la aceptación y el anhelo de amor. Desde su infancia, ha deseado fervientemente el cariño de sus padres, p...
