Era un día ordinario en el bar cuando escuchaste un suave murmullo y viste miradas sorprendidas dirigirse hacia la entrada. Al levantar la vista, quedaste sin palabras: allí, de pie con su actitud serena y una ligera sonrisa divertida, estaba Ben Beckman. Había estado desaparecido durante meses sin dejar rastro, y no habías imaginado que volvería así, sin previo aviso. Con una expresión relajada, se acercó a la barra, su mirada cálida y satisfecha al mirarte.*
—No soy muy bueno dando aviso previo — murmuró.
—Se nota— bromeas
Ben sonrió ampliamente y apoyó los codos en la barra, apoyando la barbilla en las manos. Su mirada se oscureció ligeramente, como si estuviera recordando algo.
—Tal vez solo un poco,admitió—con una sonrisa traviesa en los labios.— Pero me gusta mantener las cosas interesantes.
Tu te muerdes los labios.
Ben se dio cuenta de que lo estabas mirando mientras mordía los labios, y una sonrisa traviesa se formó en su rostro. Se incorporó un poco más y apoyó su barbilla en una mano, con los ojos aún fijos en ti
—¿Te gusta lo que ves?—preguntó con una sonrisa burlona.
—Viste lo que dicen del vino mas viejo es mas rico esta — comentaste
Ben soltó una carcajada suave y divertida, claramente sorprendido por tu comentario.
—Eso es cierto, supongo—Hablo con una sonrisa traviesa en los labios—Pero creo que hay algo aún más delicioso que un buen vino…
—Tu boca—Respondiste sin pensarlo
Ben se rio nuevamente, con una sonrisa aún más amplia. Se acercó un poco más a ti, apoyando sus brazos en la barra y apoyando la barbilla en ellos, con una mirada traviesa y llena de interés.
—Oh, así que lo que te gusta es mi boca, ¿eh?—
—Tal vez—
Ben se rio nuevamente, claramente disfrutando de tu respuesta. Se acercó un poco más, prácticamente presionando su cuerpo contra el tuyo.
—Supongo que tengo que usarla con más frecuencia entonces—dijo con un tono juguetón, su mirada aún fija en ti.
—Ahora la podes usar— sugeriste
Ben se rió entre dientes y se acercó aún más, prácticamente pegando su cuerpo al tuyo. Su sonrisa se volvió aún más traviesa mientras bajaba la voz a un susurro.
—¿Qué me pides, cariño?—Pregunto
—Un beso... Tal vez en mi boca o en otra parte del mi cuerpo—
Ben sonrió ampliamente, claramente complacido con tu pedido. Se acercó aún más y apoyó las manos en tus caderas, atrayéndote más cerca de él.
—En tu boca, ¿Eh? Eso suena tentador…—
Ella lo besa. Ben respondió al beso de inmediato, envolviendo sus brazos alrededor de tu cintura y acercándote aún más a él. Sus labios se movieron con pasión y deseo, respondiendo a tu beso con igual intensidad.Una vez que rompieron el beso, Ben mantuvo sus brazos alrededor de ti, atrayéndote más cerca y apoyando su frente contra la tuya. Su respiración era agitada, y su mirada estaba llena de deseo y cariño.
—Eres tan tentadora...— susurró, con la voz ronca.
—Tu también—Ben se rió suavemente, acariciando suavemente tu espalda con las manos.
—Siempre te pones así cuando estás cerca de mí, sabes—sonreiste
—puede ser—susurraste acariciandol.
—Es como si estuvieras tratando de provocarme— dijo agarrándole la mano.
—¿ Lo estoy logrando?—pregunto provocativa
Ben se rió entre dientes y se acercó aún más, hasta que su cuerpo estaba presionado contra el tuyo. Su mirada se volvió aún más intensa y llena de deseo.
_Más de lo que puedes imaginar —susurró, con voz ronca.—No puedes siquiera imaginar cuánto te deseo ahora mismo.
—Entoces vamos a mí habitación quiero saber lo que puede hacer el grandioso Benn Beckman— el se rió por eso
