Prometidos

12 2 0
                                        

Narra Ethan

25 de febrero.

Comenzó a llover, y eso que acabábamos de salir de nuestro nuevo hogar temporal.

Sé que Noah odia mojarse cuándo está arreglado, así que el hecho de que sonriera significaba que no quería parecer un quejica.

Sé que Noah odia mojarse cuándo está arreglado, así que el hecho de que sonriera significaba que no quería parecer un quejica

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Él se arreglaba mucho, supongo que le gustaba verse bien a él mismo. Pues el único aparte de él que lo veía, era yo.

Las joyas lo volvían loco, es por eso que se solía poner siempre alguna o varias.

Al pasear por media hora, encontramos un supermercado hecho trizas. Aunque por lo menos habían berberechos en lata.

Los comimos y volvimos a casa.

Noah cumpliría 18 años en menos de un mes. Y seguía sin saber que regalarle.

//////////////////////////////////////////////////////////////////////

14 de marzo, el cumpleaños de Noah, y su segundo día de celo.

Llegó el día, Noah aún dormía, eran las 9 de la mañana.

Me duché y preparé, tenía que ser todo perfecto. Mis nervios eran más que aparentes.

Lo esperaba en la sala con una tarta. Salió del cuarto con una gran sonrisa y muy bien vestido.

Le canté feliz cumpleaños, y sopló las velas. Ahora sólo quedaba que abriera mi regalo.

Lo abría con felicidad, y aumentó 100 veces más cuándo vió que era.

Chillaba emocionado.

-¡Si, si quiero!- vociferó abrazándome.

Yo le regalé un anillo bonito, no sabía que le gustaran tanto los anillos.

Me pregunté a qué se refería con "Si, si quiero", aunque por su lenguaje no verbal, seguramente significaba que le gustaba el regalo.

Narra Noah

¡Me ha pedido matrimonio! Esto era un sueño.

Ethan y yo prometidos, era perfecto.

Lo besé repetidas veces en la mejilla, él se puso rojo.

-Este es el mejor día de mi vida- aseguré.

Narra Ethan

No sé que tenga ese anillo, pero intentaré conseguirle más en su próximo cumpleaños. Supongo que le gustaba porque era plata de la buena y estaba obsesionado con las joyas.

Por la noche se subió a mi pelvis mientras yo estaba acostado bocarriba.

{Es la noche de bodas.... Deberíamos hacerlo} pensó él.

¿Noche de bodas? Él y yo no estábamos casados, ¿a qué se refería?

-Quiero que sepas que me he guardado para el matrimonio.... Espero no seas muy brusco conmigo aunque te haya dicho muchas veces que podrías serlo- murmuró sonrojado.

El apocalipsis del poderDonde viven las historias. Descúbrelo ahora