Cuidados

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14 de julio

Noah tenía 3 meses de embarazo. Faltaban 6 meses para que él me hiciera papá.

Lo tenía sobre mí durmiendo. Si antes me comportaba como un alfa proveedor de la edad de piedra por culpa del jodido apocalipsis, ahora era peor. El rubio dormía bastante, su cuerpo tenía que almacenar energía y grasa para que el bebé creciera, así que yo me la pasaba buscando alimento y protegiéndolo. Y el tiempo que me sobraba lo utilizaba para estar durmiendo con él.

Le solía hacer un tipo de chequeo, revisaba su vientre y su pecho. Él era un omega masculino así que no le creció el pecho, pero sé que sus pezones no tardarían en sobresalir un poquito más.

Se tiene la creencia de que los alfas no sufrimos cambios en nuestro cuerpo ni cerebro, es falso. A no ser que fueras un alfa que abandonaba a su pareja, si sufrías cambios al lado del omega, no tantos, pero sí unos pocos.

Uno de ellos era....

-¡Ya no te agrado!- me chilló al ver que no me "excitaba".

Él intentaba que hiciéramos el amor, y mi cuerpo no cooperaba, específicamente mi parte baja.

-No es eso, no lo hago aposta, es natural que me pase- intentaba explicarle.

A los alfas se nos iban las erecciones en el primer y segundo trimestre completos, pues estos eran los más riesgosos (Lilith y Crystal tenían sexo debido a que la omega ya estaba cómo por el octavo mes) (y la alfa seguramente no se había enterado que en los primeros seis meses no hay erecciones, a mí se me olvidó, nadie es perfecto). La naturaleza no era idiota, y sabía que dejar que el alfa pudiera tener relaciones con su omega embarazado en un período tan importante no era bueno (podría tener un aborto).

Si no hubiera marcado a Noah, no me estaría pasando esto, en estos momentos maldecía el enlace. Aunque supongo que era normal.

-Es una excusa, no te agrado porque he engordado dos kilos- sollozó.

-No, te ves genial, te juro que me gustas mucho- le aclaraba.

-Mentiroso- lloraba sin creerme.

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Me costó mucho consolarlo y hacerle entender que era normal lo que me pasaba. Él aún seguía molesto por no poder hacer el amor.

Yo me encontraba agotado, pero igualmente estaba a su lado, dándole a entender que lo amaba al contrario de lo que él pensaba.

Otro cambio en el alfa es su mentalidad. Se dice que somos creídos y arrogantes, y en cierta forma es cierto, esto se debe a que somos muy territoriales. Necesitamos tener coraje y creernos los más fuertes para poder pelear por lo que queremos, o así era en la antigüedad (aunque con el apocalipsis estaba empezando a pasar lo mismo).

Cuándo tenemos a nuestro omega embarazado, nuestra mentalidad da un vuelco. Ya no somos los más importantes, no nos tenemos cómo la prioridad. Ahora teníamos que pensar en no sólo atacar y conseguir lo que queríamos, sino también en proteger lo que queríamos.

Nunca he sido arrogante o creído, es más, muchas veces creyeron que era un beta cuando estudiaba, debido a mi tranquilidad. Así que imagínate, si de por sí no me he creído lo más importante del mundo, ahora menos. Lo más importante era Noah, y nuestro bebé, tenía que protegerlos.

Y por último lo más obvio, los celos. Si un alfa es celoso de por sí con su omega, cuando este está embarazado, lo es el triple.

 Si un alfa es celoso de por sí con su omega, cuando este está embarazado, lo es el triple

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El apocalipsis del poderDonde viven las historias. Descúbrelo ahora