XII.TETO Y JASON,VIERNES

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Durante esa semana que recién terminaba habían pasado muchas cosas en la granja de los Herrera.

La noche luego que se enterró el cuerpo de Melibeth, Teto decidió dejar el hogar donde habitaba y pasar la semana en compañía de su tío Arnulfo y su padre. 

Luego del evento fúnebre una vez que cayó la noche y las luces del hogar se apagaron Jason subió a su habitación.

No asistió al entierro porque su tío Nelson se lo había prohibido, no entendía el porqué de esa decisión, pero en los ojos de su tío pudo sentir una extraña sombra acusadora. -Ni se te ocurra ir a ese entierro- fueron sus palabras.

Jason había pasado la tarde entera limpiando la casa de arriba abajo lleno de temor pensando en que tal vez su tío Nelson si lo había visto arrojarle la piedra a Melibeth.

-Estoy casi seguro que me vio, seguro me vio brincando al arbusto, lo pude ver pasar y estoy seguro que él me vio a mí. ¿Qué me hará? Dios mío ¿Qué me hará? Y si le dice a papá, ¿Qué me harán si le dice a papá? -Pensaba Jason caminando de un lado a otro en su habitación.

Su temor fue tal que sintió como mojó su entrepierna, se había orinado encima. Al instante se cambió de ropa.

Jason estaba desesperado, la incertidumbre lo estaba devorando en vida. Entonces la segunda voz de su mente habló.

-No vio nada, deja de sentir temor, además debes de admitirlo se sintió muy bien arrojarle la piedra a esa perra, verla azotar el suelo, sabíamos que la piedra le destrozaría el cráneo y la mataría de manera instantánea, fue un lanzamiento increíble -Decía burlesca.

-Cállate -Jason se tapaba los oídos con las manos- yo no la quise matar, no fue mi culpa, no fue mi culpa, no fue mi culpa.

- ¿Y quién está diciendo que lo es? -interrumpió la voz nuevamente- ¿no lo entiendes aun? Sacamos al fin a esa niña estúpida de la escena, al fin Teto será nuestro nuevamente.

-Cállate, a mí no me gusta Teto, él es mi primo, a mí no me gustan los hombres -Se respondía así mismo.

-Teto no es cualquier hombre, es nuestro hombre, al fin es nuestro nuevamente, al fin volverá a nosotros, al fin sentiremos el calor de su pecho en nuestra espalda y la fuerza de su pito dentro de nosotros –

- ¡CALLATE! -Gritó en voz alta acercando su rostro al espejo - ¿Por qué eres así? ¿Por qué te has obsesionado con Teto? Es nuestro primo, yo no lo quiero, el me violó, no quiero respirar el mismo aire que él respira, no quiero comer la comida que él come, no lo quiero acá -Se gritó así mismo.

Jason resbaló de espaldas sobre el espejo sollozando, entonces la voz le dijo.

-Él es nuestro y nosotros somos de él, somos su puta.

-No quiero, por favor -Susurró, mientras Jason sollozaba en silencio los muebles a su alrededor se levantaban en el aire.

-Sí quieres que deje de pensar en Teto, consigue a alguien igual de fuerte que nosotros -Le dijo la voz. Esas palabras se sintieron extrañas, casi como si ambas voces la hubieran dicho. Conseguir a alguien igual de fuerte, estaba casi seguro que se refería a alguien que tuviera una fuerte habilidad especial.

Los muebles empezaron a descender como pluma hasta quedar en su posición. Pasadas las horas de esa noche mientras Jason dormía, su primo Teto entró a su cuarto, justo como lo hacía cuando eran jóvenes. Se metió como culebra entre las sábanas de su primo provocándole que se despertara en un sobresalto.

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