XXVII

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Su padre era un hombre extraño, siempre mostrando un aire serio, y rara vez estaba en casa. Pero cada año había un evento en el que sin importar que, este acudiría, siendo el evento más importante de su agenda, más no lograba entender porque le hacía pasar a su hermano por este ritual absurdo, mas sabía que era por algo sumamente importante.

Cada vez que su padre tenía "la cena", (como su madre solía llamarle a aquella noche), pues era el único día en que ella se encargaba de absolutamente todos los preparativos, él tenía que mantenerse oculto en la casa de empleados. Siendo 100% cuidado por su nana después del atardecer, y mientras tanto veía como Seokjin desde que tenía 15 años, era vestido cuidadosamente con un traje blanco,  y a su vez siendo siempre cubierto por una gruesa tela blanca que ocultaba su rostro, sin siquiera permitir que mostrara sus hermosos ojos.

Cada vez que ese día llegaba, muchas cosas eran diferentes, desde su madre cocinando y dirigiendo al personal, hasta aquella extraña decoración que se volvía una mezcla de colores, desde una gran alfombra roja, hasta una gran sala de estar en tonos grises, había decoraciones en distintos tamaños pero resaltando siempre exactamente los mismos 5; Rojo, Gris,Dorado, Morado y Blanco. No entendía mucho, pero sabía que era algo grande, pues durante todo ese día había un gran número de guardias rodeando la casa todo el día, e incluso cuidándole a él, o más bien vigilándole.

Aunque esa noche, por primera vez pudo observar desde el balcón de su habitación (en casa de su nana) como un sin número de camionetas y coches de lujo entraban a la residencia, siendo uno en específico que le llamó la atención, era un hermoso BMW negro que era totalmente custodiado por muchos guardias, para después ver un imponente cuerpo salir portando un traje muy similar al de su hermano, sin embargo, de color gris, y que al igual que el mencionado, aquella persona también tenía el rostro totalmente cubierto.

—Señor Kim, ¿cuántas veces le he dicho que tiene prohibido salir en este día? —la voz de su nana hizo que diera un pequeño grito, girándose a mirarla.

[...]

No podía ser cierto, era imposible que fuera cierto. Aquellos documentos debían estar equivocados, o mínimo debía ser una coincidencia. Por lo que con las manos levemente temblorosas se dirigió al despacho de Jungkook, quien al verlo entrar tan descolocado se acercó inmediatamente.

—Dime a quien mato. —murmuró sosteniendo su rostro con delicadeza, sin embargo, Taehyung se apartó de su toque.

—¿Puedes.. p-puedes decirme que es esto?—balbuceó aún asustado, mientras le mostraba el gran archivo que llevaba.

—Es el árbol de la mafia, todas nuestras costumbres, reglas y miembros están en esos archivos, pero dime ¿qué es lo que te puso así? Mi amor me estás preocupando. —tomó su mano al finalizar su corta explicación, intentando que esta vez Tae no huyera de su toque, mas no esperó que su amada rompiera a llorar.

Todo estaba ahí, "las cenas", los entrenamientos, las clases de modales, y esas malditas telas que cubrían rostros, toda su vida estaba en esos archivos. El nombre de su padre figurando como la cabeza de una de las mafias, su madre e incluso su hermano, todo estaba ahí, excepto su existencia.

Le tomó un poco de tiempo recuperar la compostura, pero agradeció que en todo ese momento, Jungkook permaneciera en silencio sosteniéndole fuertemente entre sus brazos.

—¿Estás mejor?—murmuró temeroso.

—Sí, es solo que tengo que decirte algo. —su voz salió tan baja y rota, que Jungkook no podía imaginar la gravedad del asunto, sin embargo, su corazón dolía de solo ver esas hermosas esmeraldas llenas de lágrimas. —Mi familia también es parte de la mafia.

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⏰ Última actualización: Dec 09, 2024 ⏰

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