Capítulo XII: Sangre bajo tierra

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La vía subterránea del centro comercial parecía extenderse hacia la infinidad. El área no era tan reducida como Raiver había pensado inicialmente, pues se ampliaba más allá de la carretera central y llegaba a ocupar un espacio considerable, con varias calles de anchura de edificios subterráneos relacionados como hangares (todos ellos sin vehículos, para el desánimo de Raiver), almacenes de Galery, agujeros que conectaban con sistemas de alcantarillado o gaseado, así como otras vías más pequeñas que luego se internaban por túneles diversos. El joven siguió el camino principal según la recomendación de WIRIN, andando ya durante varios días, descansando tan solo en las salas de oficinas de los almacenes, más aseguradas...

El paraje subterráneo comenzaba a resultarle menos amenazante.

Cruzó el terreno de cemento, examinando el túnel infinito con alerta, pese a la monotonía. La carretera principal, iluminada por las luces artificiales, se desviaba a veces en giros y curvas, o se introducía por galerías menos amplias, para luego entrar en áreas mayores, similares a ciudades subterráneas. De tanto en cuanto, una tranquila música synth ambiental podía escucharse por megáfonos, dándole al espacio un ambiente más confortable, pero al mismo tiempo espectral, como un sombrío recuerdo de un lugar que una vez fue y ahora tan solo se encontraba vacío, silencioso y demacrado.

El joven anduvo veloz, siguiendo las instrucciones de WIRIN. Aquella vía al parecer podía extenderse hasta las afueras de Slindex, y también daba paso a subterminales y estaciones de Invertan, en las que muy posiblemente hubiese vehículos funcionales, pese a que hasta ahora no había encontrado ninguno. Raiver comió un fragmento de una torta de cereales de Galery, para después guardar el resto en la mochila, reponiendo energías mientras seguía andando. Prefería no pararse y perder tiempo, teniendo en cuenta la longitud del trayecto.

Curiosamente, no notaba dolor alguno en las piernas, pese a que llevaba andando mucho durante días y en cierta medida recordaba con añoranza el tiempo en la casa de Caleb con sus cómodos sofás. Aun así, su mente lo guiaba con férrea determinación, donde cualquier otro humano habría entrado en desesperación, y lo instaba a moverse, siempre avante. Y Raiver respondía a su mente sin cuestiones ni miramientos.

Pasó al lado de varias farolas que iluminaban la carretera principal, junto a una sala de oficinas, y examinó durante unos segundos el interior de esta, sin encontrar nada de interés. Prosiguió el camino, viendo a lo lejos cómo este parecía introducirse entonces en un área más baja, como un túnel, que estaba prácticamente envuelto en la oscuridad, debido a las farolas rotas. Una bifurcación a la izquierda daba a un nivel subterráneo inferior, también sombrío, en lo que parecía un área de almacenaje y carga.

El viajero caminó por la carretera principal, analizando con algo de indecisión el túnel bajo antes de entrar en él a paso rápido, sacando la linterna desde la mochila. Se apegó a un lado de la vía, en las pequeñas aceras junto a la calzada, que ahora se encontraban muy cerca de la pared de piedra. Por suerte, pese a la primera impresión, las luces de farolas anteriores servían aún como guía en la oscuridad, así como el fondo del túnel, que parecía brillar debido a nuevas lámparas.

Se valió no obstante de la linterna para avanzar con cautela por el paraje, pisando con firmeza el suelo de hormigón. El camino era largo, y en ciertos momentos las paredes parecían ensancharse para dar lugar a salas cerradas, las cuales parecían más deterioradas que el resto de estancias. Raiver se mantuvo alerta, apuntando con su herramienta a la acera frente a él.

Le pareció notar algo muy lejano moviéndose en la salida del túnel, por lo que se quedó inmóvil, atento... Sin embargo, nada más ocurrió tras unos minutos, haciéndole pensar que o bien era su imaginación, dada su solitud, o bien lo que quiera que hubiese pasado tan solo trataba de huir.

EL PROTOCOLO INVERTANHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora