El profesor anduvo con coste por el camino rocoso, nada acostumbrado a aquel intenso ejercicio. Hilyard lo seguía, silencioso, con su capa ondeando ante el viento furioso. No estaban demasiado lejos de la base subterránea militar de Invertan, pero tenían que darse prisa, pues dentro de poco llegarían las órdenes de la Salva. Veto había aparcado el coche justo a la entrada de la vía de piedra que se levantaba en el cañón del desierto, tratando de acercarse lo máximo posible a las ruinas, pero, aun así, estas se encontraban lejos y el camino a pie era arduo.
Tostara era el Estado que más había sufrido los brutales efectos de la invasión. Muchas ciudades habían sucumbido a las infecciones de los IS219, y los IAE-R1 habían hecho incursiones en este lugar más que en ningún otro, causando una gran destrucción a su paso y provocando la muerte de muchas personas. Pese a aquello, era también uno de los Quince Estados de Warden con menor población, con largas extensiones de espacio vacío desértico o rocoso, famoso también por su antigüedad y su riqueza arqueológica. Y ese último detalle era precisamente la razón de por qué realizaban aquella pequeña expedición.
El viento, curiosamente frío, impactaba contra los dos, haciendo ondear las capas y batas, levantando arena y agitándola ante el sol. El profesor ascendió por los peldaños de la piedra, admirando el paisaje seco de Tostara, una vista impresionante, resoplando ligeramente por el esfuerzo.
—Precioso el espectáculo, ¿no crees? —Le preguntó Veto a su amigo y paciente.
—Pensé que no presentabais nuestro mismo gusto de belleza...—Hilyard volvió sus ojos rojizos hacia el panorama de grandes cañones, rocas, y el sol alto, calentando pese al aire gélido. —Hay algo... nostálgico, creo que se dice así, sobre este lugar... Pero... no tengo muchos recuerdos...
—¿Nostálgico? Curioso. —El profesor giró algo la cabeza hacia el guerrero, para después centrarse en continuar el trayecto. —Hay veces que me resulta muy difícil entenderte. Pero, en otras ocasiones, siempre acabamos teniendo algo en común.
—Ve con cuidado...—Le advirtió entonces su amigo, facilitando que Veto pudiese esquivar una afilada roca del camino. —Esto no parece haber sido visitado en mucho tiempo...
Ascendieron por las escalinatas con algo más de seguridad, llegando al fin a la cima de aquel promontorio rocoso, en una larga explanada arenosa. Rodeado por verjas de seguridad, se encontraba el ruinoso yacimiento arqueológico. No hace tanto tiempo, aquellos vestigios eran estudiados con gran precisión y cautela, por eso había marcas alrededor del monumento de estructuras y otros elementos, así como una cabaña abandonada a la derecha, donde se guardaría la maquinaria compleja. No obstante, con la invasión, todos aquellos proyectos habían sido abandonados.
El profesor se aproximó al resto histórico, con curiosidad. Sacó una pantalla de su bata blanca, y examinó sus datos primero para después observar las ruinas. Estas eran altas, elaboradas en piedra negra, distinta a las rocas de formación natural en la zona, y conformaban una especie de base hacia los lados, deteriorada y llena de huecos, mientras que un semicírculo se levantaba hacia arriba desde el pedestal, también con marcas de daño. Del centro de este semicírculo colgaban por pequeñas columnillas pétreas varios fragmentos, quizás de una antigua pieza ya inexistente, con complejas texturas y patrones por los cuales se filtraba la luz solar de vez en cuando.
El considerable tamaño de los escombros y la posición concreta de su base sugería que estos se extendían a varios metros bajo tierra, en la arena, quizás en el interior del cañón, algo extraño, pues la formación de aquellos cuerpos geológicos debería ser anterior al tiempo de la vieja civilización artífice, por lo tanto, los edificadores quizás habrían cavado en la roca ellos mismos. Veto comparó la información de su pantalla con el monumento.
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EL PROTOCOLO INVERTAN
FantasíaUn mundo desolado se extiende hasta donde alcanza la vista, con ruinas donde antiguamente había ciudades, viviendas vacías y una eterna sensación de tensión. El planeta ha sido destruido por una causa desconocida, y ahora las pocas personas que qued...
