Sofía despertó con el sonido suave de los pájaros en la ventana, pero no se sintió en paz. Estaba agotada, tanto física como emocionalmente. La discusión de la noche anterior aún resonaba en su mente, como una herida fresca. Se levantó con pocas ganas, sintiendo el peso del embarazo en cada movimiento, y se dirigió al baño casi por inercia.
Mientras se desvestía frente al espejo, evitó mirarse al principio, pero finalmente lo hizo. Su reflejo le devolvió una imagen que no quería ver. Las curvas más pronunciadas, las estrías que marcaban su vientre, sus pechos hinchados y pesados. No era la primera vez que veía esos cambios, pero hoy se sentían distintos. El pasar de ser modelo a ahora tener ese cuerpo la estaba matando. El comentario de Antonio de la noche anterior seguía clavado en su cabeza, y con cada palabra que recordaba, más fuerte se sentía la náusea en su estómago.
Sus manos temblaron al tocar su vientre. ¿Cómo podía sentirse tan lejos de sí misma? Se le hizo un nudo en la garganta y, sin saber de dónde venía, un impulso la llevó a pensar en su mamá. Hacía tanto tiempo que no sentía esa necesidad de escuchar su voz, de recibir su consuelo. Pero algo la detenía. ¿Cómo voy a llamarla para decirle que me siento perdida, cuando se supone que yo soy la que va a ser mamá pronto? Pensar en eso la hacía sentirse vulnerable, y no quería serlo.
Con el agua caliente corriendo sobre su piel, intentó relajarse, pero la sensación de vacío seguía ahí. Terminó rápido y, en cuanto salió de la ducha, comenzó a llenar su día de pequeñas tareas. Limpiar aquí, acomodar allá, hacer cualquier cosa para mantenerse ocupada y no dejar que su mente volviera a lo que Antonio le había dicho. Porque cada vez que lo hacía, una mezcla de tristeza y dolor le subía por el pecho, como si fuera una herida que no dejaba de sangrar.
Durante todo el día, Antonio había estado intentando acercarse. La primera vez le trajo flores, un ramo hermoso de colores brillantes que usualmente la hacían sonreír, pero hoy no fue así. Sofía le agradeció con una sonrisa débil, pero no era la misma de siempre. Luego, Antonio trató de ayudarla en todo: le ofreció preparar la comida, la ayudó a limpiar. Pero aunque Sofía no lo rechazaba, su mente estaba en otra parte. Sabía que Antonio lo notaba, y eso solo la hacía sentir peor.
El día se hizo largo, y aunque Antonio no dejaba de intentarlo, ninguno de sus gestos podía borrar lo que había pasado. Sofía trataba de actuar como si todo estuviera bien, pero sabía que no era cierto. Había algo roto entre ellos, y aunque no quería admitirlo, estaba dolida.
Antonio, por su parte, comenzaba a sentir la frustración crecer. Se sentía culpable, cargando con el peso de lo que había dicho, de las palabras que nunca debieron salir de su boca. Cada vez que veía a Sofía intentando seguir su día como si nada hubiera pasado, le dolía más. No podía soportar la distancia que había entre ellos, y el miedo a perder esa cercanía que siempre habían tenido lo estaba consumiendo.
Finalmente, ya entrada la tarde, Antonio no pudo más. Se acercó a Sofía, que estaba doblando unas mantas en el cuarto de la bebé, y respiró profundo antes de hablar.
—Sofi... —empezó con un tono que mezclaba cansancio y tristeza—. Tenemos que hablar. No puedo seguir viéndote así.
Sofía siguió mirando las mantas en silencio, sus manos temblando ligeramente mientras las doblaba. Antonio, a su lado, sentía su propio corazón pesado, lleno de culpa y frustración. No podía seguir así, con esa distancia entre ellos, con esa sensación de haberla lastimado más de lo que podía soportar.
—Sofi... —repitió, acercándose un poco más—. Por favor, mírame. Tenemos que hablar de lo que pasó.
Ella respiró hondo, sintiendo el nudo en su garganta volverse más grande. No quería hablarlo, no quería revivir el dolor, pero sabía que tenía que hacerlo. Finalmente, dejó las mantas a un lado y se giró lentamente hacia Antonio, su mirada cargada de emociones que había intentado reprimir todo el día.
ESTÁS LEYENDO
Close Friends - Junior H
FanficMe dice a dónde No ocupo GPI Varios le tiran pero me prefiere a mí Me sube a Close Friends Que no sepan de mí Le gusto por placoso De malandro traigo skin
