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—Mi amor, necesito que aligeres, la reservación es a las 6 y ya son las 5:30. —Dijo Antonio frustrado.

—Pero no pasa nada si llegamos unos segundos tarde, ya casi estoy.

—Solo intenta terminar rápido, Sofi, por favor.

Antonio llevaba listo desde hacía una hora, siempre era de tenerle paciencia a Sofía, al final de cuentas, a el no le gustaba que lo apuren, no le haría eso a el amor de su vida.

Sofía intentó terminar lo más rápido posible, ya que el jamás se ponía así de ansioso, supuso que era porque de verdad tenía hambre, el camino Sofía terminaba de arreglarse y Antonio no decía ni una palabra.

—Perdóname, amor, no pensé que tuvieras mucha hambre.

—No es eso, Sofi, por primera vez te di una hora, ya vamos tarde.

Sofía se relamió los labios, se sentía culpable.

—Perdón, yo pagaré si nos cobran por la espera.

Antonio se limitó a negar con la cabeza, llegaron a las 6:05, era un lugar muy lindo, al aire libre, tenían que seguir a la señorita, las mesas con las personas en ellas comenzaron a desaparecer y tenían un puente de flores que cruzar, Sofía no entendía nada de lo que pasaba, estaba por hablar cuando Antonio tomó su mano lentamente, la señora los dejó a solo la mitad del puente.

—Ustedes sigan el camino, en un momento mandaré a personas para que los atiendan.

—Gracias. —Habló Antonio y miró a Sofía, el enojo que tenia hacía unos minutos había desaparecido, no podía estar enojado con ella. —Te ves muy bonita, Sofi.

Sofía sintió sus mejillas calentarse. —¿Si? —Antonio solo asintió y dejó un beso en su frente.

—Ven, vamos, te va a gustar.

Sofía iba siguiendo a Antonio pues miraba todo a su alrededor, llegaron al final del puente y había una mesita en medio de una zona verde hermosa, era como un jardín lleno de flores, Sofía lo miró cuando Antonio siguió caminando hacia la mesa, fue tras el, Antonio la ayudó a sentarse y habló. —Sofi, creo que ya sabes porque estaba muy nervioso por llegar aquí a tiempo.

Sofía sonrió y asintió. —Es que si está hermoso el lugar como para perder la reservación.

Antonio soltó una risita nerviosa y negó. —Sofía, desde que te conocí, te me hiciste una chica hermosa, tu voz, tu cara, la forma en la que te expresas, lo amable que eres con todos, me gustaste desde esa noche, Sofi, eso es algo de lo que no tengo duda. Se que llevamos bastante tiempo de conocernos como para pedirte eso ahorita, pero estoy seguro de querer tenerte a mi lado, hoy y siempre. Así que, Sofía Martínez Castellano, ¿me harías el honor de dejarme ser tu novio? —Los nervios de Antonio se podían observar a kilómetros.

Sofía no podía creerlo, estaba roja como un tomate y sus ojos se pusieron llorosos. —¡Ay si! Obvio que si, Toni.

Antonio de inmediato la beso, Sofía sentó la mano en su pecho y pudo sentir como el corazón de Antonio latía rápidamente. —Te amo, Sofi, pensé que me dirías que no, a la verga, lloraba si eso pasaba.

—Jamás te diría que no, Amor, no me esperaba que me lo pedirías hoy. —Antonio peinó su cabello suavemente y sonrió.

—Ese era el punto, mami, si no que chiste.

Sofía sonrió y dijo. —Te amo, Toni, demasiado.

La comida era divertida, hoy más que nunca, Sofía hablaba sin parar, era algo que hacía cuando estaba emocionado, y Antonio la escuchaba con una sonrisa, era algo que el hacía cuando disfrutaba el momento.

Close Friends - Junior HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora