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—Antonio, me pones nerviosa, cálmate. —Habló Sofía con la mirada en el camino, ella manejaba.

—Pero, ¿y si no les caigo bien? ¿qué haré?

Sofía suspiro y lo miro unos segundos, veía su preocupación en sus ojos, el jugaba con la pulsera que Sofía tiempo atrás le regaló, quizá ya le había pegado la manía de hacerlo cuando los nervios entraban en acción.

—Yo estoy segura de que les vas a caer bien, tú tranquila, Antonio, ya viajamos, pero si me dices que no estás listo, nos regresamos y ya, no pasa nada, no se va a acabar el mundo.

Antonio se mordió los labios pero negó. —No, ya estamos aquí, y yo quería conocer a tu familia, así que no nos vamos a ir.

Sofía tomó su mano y le dio un apretón para consolarlo, Antonio suspiro y sonrió un poco.

...

—Aquí es, vamos.

Era una casa grande, la casa se las había comprado Sofía, tiempo atrás ella le comentó eso, Antonio pensó que quizá si Sofía daba tanto por ellos, quería decir que eran unas muy buenas personas, quizá si lo aceptarían.

Sofía bajo y Antonio detrás de ella, ella tenía llave de la casa así que abrió, un aroma a café inundó las fosas nasales de Antonio, era rico.

—¡Hija!, ¡que bueno verte! —Habló un señor levantándose de su silla para abrazarla.

Sofía sonreía. —¿Y mamá? —Su papá se separó con una sonrisa y habló.

—Fue a comprar unas cosas. —La mirada del señor cambió a Antonio, lo analizó con la mirada esperando que dijiera algo pero ni una palabra salió de la boca de Antonio.

Sofía al ver que Antonio tenía la mirada fija de su papá decidió intervenir. —Pa, el es Antonio, es... bueno, mi novio.

La mirada de el señor se relajó un poco, aunque aun lo analizaba sonrió, y lo abrazo. —Ven acá, no tengas pena.

Antonio soltó un suspiro y se dejó abrazar, al menos sabía que su papá o futuro suegro, no lo odiaba.

—Mucho gusto, señor.

El señor río y negó. —El gusto es mío, y llámame José.

Antonio sonrió algo contento de ser aceptado, en eso la mamá de Sofía entró a la casa.

Cuando vio la escena dejó las bolsas y abrazó a su hija llenándola de besos. —Mi amor, te extrañamos mucho.

Sofia sonrió y no renegó por los besitos en su cara.

—Amor, el es Antonio, tu yerno, ¡eh!—Hablo el papá de Sofía contento.

—Mucho gusto, señora, que bueno conocerla.

La mamá de Sofía se miraba sorprendida, pero lo abrazo, era un abrazo cálido, como de una madre.

—Llámame Laura, Antonio, que bueno saber que mi hija ya tiene novio.

Sofía sonreía.

...

Sofía y Antonio se estaban instalando, después de la cena, Antonio platicaba con Sofía emocionado, contándole como sus padres lo hicieron sentir cómodo, narrado como si Sofía no lo hubiera presenciado.

Sofía sonreía al escucharlo hablar emocionado, era tierno, lo adoraba.

Antonio se detuvo con una sonrisa.
—Sofi, tengo sed.

Close Friends - Junior HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora