Capítulo 41

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_Yuka_

Era un largo día de trabajo, Ran debió haber ido a buscar a Shina. Yo estaba cerrando junto a Mitsuya, gracias a él mi negocio creció, por lo que siempre lo esperaba en la tarde debido a sus clases y horarios de taller de costura.

Estábamos cerrando, habíamos tenido 2 pedidos de vestidos de novia para dos meses, eran vestidos de novia de princesa, uno más grande que el otro.

Yakihiro ya me esperaba junto a Mitsuya, pero el solía irse solo en motocicleta para buscar a sus hermanas donde los Shiba.

El camino se me hizo un tanto eterno, Ran y Rindou el último tiempo estuvieron muy extraños, llamadas secretas, pedidos secretos y muchas cosas bien raras.

No me dejaban de buen humor que tengan tantos secretos y más que Shina no dejaba de preguntar.

Baje del automóvil y me despedí del chófer agradeciéndole la vuelta. Mire a la casa que ahora estaba llena de flores por la parte delantera como por el pateo trasero.

Me adentré llamando a todos, pero nadie me respondió, deje mis cosas sobre el sillón para ir a buscarlos, ya me estaba preocupando, pero al cruzar del living al cuarto de Shina mire por el gran ventanal que había para ver el pateo, había un arco floreal, cosa que antes no estaba.

Me fije más y estaban ahí los tres junto a uno de los abogados que tenían. Frente había una mesa con un mantel blanco y con flores alrededor.

Sali a fuera y había un camino de margaritas regados.

— Mami!!

Grito mi pequeña hija con dos trencitas con moñitos, llevaba puesto un vestido amarillo con blanco, Ran y Rindou llevaban puestos camisas blancas y unos jeans plomos, completamente sonrientes.

— señora Yuka

— Jiyomaka

Hice una reverencia junto a el abogado. Ambos hermanos se acercaron a besarme las mejillas y me mostraron una carpeta.

— Yuka, sabemos a la perfección que al ser menores y al no podernos casar los tres juntos, queríamos que aceptes firmar para que Shina y tu tengan nuestro apellido

Abri levemente la boca, no esperaba aquella propuesta, era algo mucho más serio de lo que esperaba.

— acepta mami

Mire a mi hija, le brillaban sus ojitos azabache por saber mi respuesta.

— señora Yuka, usted solo tendrá el apellido como parte de la familia Haitani, si usted desea casarse con alguien en algún momento como por norma su apellido será el de su esposo, pero si usted desea su hija puede permanecer con el apellido Haitani

Mire a ambos hermanos quienes se tensaron al imaginar que yo podría casarme con alguien más en algún momento. Baje a mi hija y toma las manos de ambos.

— voy a firmar, pero no pienso casarme con nadie...

La sonrisa de ambos me recofortó, tome el lápiz y firme en donde debía firmar, en menos de una semana tenia que cambiar mis documentos.

— ahora que esta todo listo, salgamos a comer

— tu ropa esta en la comoda

Los mire incrédula, tenían todo planeado. En la habitación justamente en la comoda había un vestido blanco, un tanto largo con una abertura en la pierna derecha, llevaba un cuello alto y no traía mangas, era perfecto.

Mire a los pies y habían unos tacones del mismo color que el vestido.

— ¿Necesitas ayuda?

Apareció Ran con su característica sonrisa. Se acerco y tomo los tacones que traía en mano.

— ¿Me permites?

— claro...

Se inclino con el calzado en mano, eleve un poco el pie y con total cuidado puso el tacon en el.

— te queda perfecto, Rindou y Shina ya se adelantaron, quiero conversar contigo en el camino

Asenti con la cabeza mientras me dirigía al baño para arreglarme. Peine mi cabello y me maquille con tonos plateados, estaba ansiosa de saber que era lo que quería conversar Ran conmigo.

Al salir de la casa estaba el ahí junto al auto Yakihiro estaba dentro del mismo, por lo que Ran solo me esperaba. Con una de sus sonrisas encantadoras abrió la puerta y me ayudo a entrar en el vehículo y después entrar él.

Mire cuidadosamente su mano y me tope con un anillo de casado.

— ¿por qué llevas ese anillo?

— esto es lo que quería hablar contigo

Tomo mi mano y con delicadeza colocó un anillo con un pequeño diamante en medio.

— quiero que para la vista de los demás nosotros estemos casados

— ¿Rindou también lleva uno?

El de trenzas asintió sonriendo, esa sonrisa era tan contagiosa que no pude negarme a sonreír junto a él.

Por fin esto se había vuelto algo serio, era todo lo que quería, mi hija tiene unos padres encantadores, aunque nunca olvidaría el hecho que su progenitor fue una buena persona hasta en su lecho de muerte y eso siempre se lo recordaré.

Fin.

Mommy Issues [Ran, Rindou. H]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora