_Yuka_
Mientras me colocaba una bata para vestir a mi hija la puerta de la habitación fue tocada dejando pasar a Manjiro con ropa negra y sus chanclas que normalmente suele usar.
— buenos días Yuka, ¿te desperté?
— buenos días Manjiro, para nada, ya estaba por despertar a Shina, la próxima semana entra a clases y quiero que se acostumbre
— entiendo, espero no te moleste, pero hoy vendrán los Haitani a almorzar, quiero hablar unos temas con ellos y también pensé que estaría bien que vinieran a ver a Shina, después de todo ellos la estaban criando
Quede en silencio unos momentos, iba a ser un tanto incomodo, pero tenía que enfrentar la realidad.
— no hay problema
— bien, el desayuno las espera
— gracias
El rubio cerro la puerta desapareciendo de mi vista. Di un largo suspiro despertando a Shina, la tome entre mis brazos y la lleve al cuarto de baño, tenía mucho que meditar, sobretodo el porque Ran me había contestado ebrio y con otra mujer a su lado, quería hablar respecto a eso a ver que sucede o que es lo que había pasado en ese momento.
Luego de desenredar el cabello de Shina y lavar su carita y dientes, la vesti normalmente, más tarde la vestiría mejor para que vea a Ran y Rindou.
Abajo ya nos esperaba Haruchiyo y Manjiro para desayunar, Shina fue corriendo a sentarse al lado del peli rosa que traía puesto su traje de pandillero blanco, traía su cabello atado a una cola alta con un pequeño mechón a un lado y ya no utilizaba el cubrebocas que cubrían sus cicatrices.
Para que mi hija no molestara tanto al peli rosa le pedí a una de las muchas que trajera su silla para comer y la deje a en medio de ambos muchachos.
Haruchiyo no suele ser mucho de niños, pero al ser hija de Shinichiro hace recordar como fue el cuando era un niño. Manjiro encantado le daba de comer, por lo que al igual que los Haitani, la malcrian demasiado.
El desayuno no fue muy tardío, Manjiro y Haruchiyo tenían que ver unas cosas en el centro que estaban preparando para un par de años más y después vender este lugar. Las encargadas de la cocina no demoraron en llevarse todo para después alistar la mesa para el almuerzo.
Mientras me iba con Shina la deje jugando un rato, así yo veía que me colocaba, solo nos quedaban dos horas y medias para alistarnos y no quiero que me vean como una vaga dañada por su culpa.
Busque en mi ropero una falda de cuerno negro, larga y con abertura en la pierna derecha, luego encontré una blusa blanca, era perfecto para utilizar unas botas negras que no hace mucho me había comprado.
Mientras me paseaba con un camison buscando ropa para mi pequeña azabache, sentí como tiro de la prenda para que me volteé a verla. Shina tenía en sus manos un vestido blanco con brillos haciendo que partes del vestido se vean plomizo.
— muy bien linda
Cargue a mi hija hasta la cama, la sente, empece a desvestir para poder colocarle el vestido. Quite los calcetines que traía y busque algún chaleco, un par de calcetines blancos y sus zapatitos negros. Después de terminar de vestir la, la lleve al baño para peinar su hermoso cabello negro en dos coletitas con moñitos blancos.
Estaba nerviosa por lo que demore bastante en arreglarla, Shina salio de la habitación dejándome sola para vestirme. Note que mi cara estaba un poco decrépita debido al mal sueño que e tenido últimamente, por lo que iba a demorar en maquillarme tapando ciertas imperfecciones que usualmente no solía tener antes.
Sali del baño ya maquillada, dispuesta a colocarme primero la falda de cuero, pero escucho como alguien abre la puerta sin tocar.
— Shina, hija ya voy
Antes de voltearme el olor a un perfume que recozco a la perfección se hace presente.
— no soy Shina
— Ran, ¿Qué haces aquí? No deberías estar aquí
Le pregunte molesta, mientras que el se acercaba de forma muy sutil y sonriente, venía muy bien arreglado lo cual observe de arriba hacia abajo.
— lo sé, pero por favor
Ran se coloco de rodillas, tomando cuidadosamente mi mano y besando el dorsal de la misma.
— perdóname, me tienes aquí de rodillas al dueño de las empresas Haitani, un maldito adolescente que no sabe que hacer sin una mujer como tú a su lado
— Ran...
Quería perdonarlo, se veia tan vulnerable en esta situación que solo tome su cabeza para depositar un beso en ella.
— déjame vestirme, vienes a hablar con Manjiro, no conmigo
Él solo suspiro triste, se levanto del suelo y se acerco a mí para besar mi mejilla cuidadosamente.
— en otras instancias te hubiera follado al verte así...
Me dijo en un susurro que al estar en la habitación solo nosotros dos, se escucho claramente. Con aquellas simples palabras logro humedecer mi intimidad.
— si fuera una mujer fácil de convencer me habría quitado el sosten
Ran solo sonrio coqueto ante lo que salió de mis labios, dio media vuelta y salió de la habitación. Ya habían llegado por lo que rápidamente me vestí, seguramente ya me estaban esperando abajo y yo tenía unos sucios pensamientos con la presencia del de trenzas.
Moje un poco mi cabello para peinarlo de forma rápida, al ser lacio no tenia inconveniente alguno, por lo que no fue un trabajo tardío.
— Yuka, te esperábamos
— siento la demora
Respondi al rubio quien estaba sentado y con mi hija a un lado.
— Mami, papi Rin, papi Ran!
Me hablo emocionada refiriéndose a que ambos hermanos estaban aquí.
— ¿cómo has estado Yuka?
Se acerco el menor para saludarme y detrás de él, el mayor con la misma mirada con la que me dejo arriba.
— bien, ¿como han estado ustedes?
— muy dolidos por su ausencia
Dijo el mayor tomando de mis manos dejando un cálido beso. Su boca se sentía caliente y con ese roce un poco más candente que el que dejó unos minutos atrás, me volvió a humedecer.
— ahora que llegaron vamos a almorzar
Propuso Manjiro guiándonos al living en donde todo estaba listo.
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Mommy Issues [Ran, Rindou. H]
Fanfiction"Al verla como una madre, paso a verla como una mujer con quién quieren estar" Publicado» 11/04/2024 Actualizaciones: Días Jueves Termino» 23/01/2025 • mal vocabulario • escenarios ficticios • escenarios +18 • uso de oc
![Mommy Issues [Ran, Rindou. H]](https://img.wattpad.com/cover/318407431-64-k301285.jpg)