Capitulo 29

269 25 3
                                        

_Yuka_

Rindou se marchó entregándome una fotografía de nosotros cuatro, Ran, Rindou, Shina y yo, los cuatro felices comiendo helado. Pase mi dedo pulgar por donde aparecía Ran, a pesar de todo, lo amaba, simplemente ambos reaccionamos de mala manera.

Sanzu llego por mí sin preguntarme nada, callado por todo el camino a la mansión. Quise romper el silencio, también quería saber como se había comportado Shina sin mí a su lado.

— ¿Sabes cómo se comportó mi hija?

— Shina, un encanto, es igualita a Shinichiro

— Así es... me alegra que se esté comportando

— Tranquila, después de un tiempo Mikey la va a malcriar

— No cabe duda de aquello...

Al llegar a la entrada se veía mi hija junto alrubio jugar en una casa de muñecas que al llegar no estaba, a un lado permanecíaaquel tigre de bengala viendo como su dueño y mi hija jugaban y como los perrosbabeaban a mi hija con sus lamidas, a l ver aquella escena me enternecí, perodespués se me vino a la mente la buena duchada y lavada de dientes que tendríaque hacerle a mi hija cuando se adentre a la mansión.

— ¡Mami!

Grito mi hija a lo lejos, viendo como me bajaba de la camioneta junto a la caja que traía en manos. Ella corrió a mi dirección tropezándose de vez en cuando, siendo seguida por detrás de aquel tigre y los perros que solían cruzarse en su camino evitando que caiga.

Al llegar donde mí de inmediato noto la caja que traía en manos y la apunto para que se la muestre.

— Mira mi amor, papi Rin nos regaló algo

— ¿regalo?

Abrí la caja para entregarle la fotografía. Ella la tomo contenta, abrió el cierre del peluche de motocicleta y guardo la fotografía ahí.

— Aquí estarán junto a mi papá y mi tía Emma

Sonreí. Para ser una niña tan pequeña ya tenía claro todo acerca de la muerte.

— ¿Cómo te fue con los Haitani? Yuka

— Solo estaba Rindou, dijo que lo hablaría con Ran, saben que es un trato muy influyente para ellos

— Me parece perfecto en ese caso

Tome la mano de mi hija y unos guardias nos dieron paso a la mansión, varias mucamas que eran muy amables nos saludaron felizmente, avisándonos que pronto estaría la cena.

Lleve a mi hija al baño de la habitación que le habían entregado a mi hija, deje la tina hasta la mitad mientras Shina seleccionaba uno que otro juguete para llevar a la tina.

— Me gusta mucho el pelo de Sanzu

— ¿Haruchiyo?

— Si

Me reí ante su comentario, si mal no estaba se llevaban por 12 o 11 años.

— ¿Me puedo casar con él?

No pude evitar volver a reírme con sus ocurrencias.

— Tendría que pensarlo, recuerda que tiene la edad de tu tío

— Pero trabaja para él, no creo que se enoje

— ¿y que pensara papi Ran o papi Rin?

Mientras lavaba el largo y azabache cabello de mi hija esperaba una respuesta de ella.

— Lo matarían

— ¿de dónde sacaste esa palabra?

— Tío Mikey

Suspire hondo, temía a que mi hija se volviera igual que Manjiro, pero lo dudaba, siempre me dicen que es igual a Shinichiro y eso me alegraba mucho, tener un pedacito de él aquí conmigo sanaba parte de mi corazón.

Era idéntica a él, su sonrisa, sus desgarrados ojitos, su pelo, hasta su tono de piel, todo de ella me recordaba a él.

— Hecho de menos a papi Ran y papi Rin

— Lo sé, pero papi Ran no se portó muy bien

— ¿y papi Rin?

— Esta ocupado

Shina no hizo más preguntas y solo se dejo bañar, la vestí y lo primero que agarro fue el peluche de motocicleta, note como se sentó en la enorme cama, tomo el cierre del peluche y saco las fotografías que había, Shinichiro, Emma, el abuelo Sano, Ran y Rindou.

— Shina, tengo que secar tu cabello

No me hizo caso, me acerque a ella con una toalla en mano y tome cuidadosamente sus largos y negros cabellos, su decaimiento al no saber nada de Ran y Rindou era notable.

— ¿Quieres llamarlos?

Los azabaches ojos de mi hija brillaron como nunca, asintió moviendo la cabeza rápidamente. No pude negarme con la carita que había puesto mi pequeña hija.

Marque al número de Ran, eran por lo menos las nueve de la noche, pero no me respondió.

— Que extraño...

Marque de nuevo, pero nada, no llame a Rindou porque hoy me había dicho que estaría de dj en una fiesta de cumpleaños.

— Otra mami

Suspire. Ya me estaba rindiendo, Ran no era de tardar en contestar, no recordaba que él tenía algo para hoy por lo que lo intente una última vez por Shina.

Espere al segundo pitido en donde si me respondió.

Maldita sea Rindou, te desapareces y ahora llamas

Su voz se escuchaba completamente borracha, por lo que de una forma suave tome la mano de Shina para ir al pasillo y pedirle ayuda a una de las mucamas para que se la lleve con Manjiro.

Volví a la habitación para poder responderle. Ran no estaba bien.

— Ran, soy Yuka ¿estás bien?

No te creo, Yuka está aquí a mi lado

— Ran, estas borracho, ¿en donde estas?

Antes que me respondiera una voz un tanto chillona y femenina lo llamaba.

No puedo decirte seas quien seas

— Ran Haitani, ¿En dónde mierda andas?

Antes de otro reclamo se escucho como alguien tomaba el teléfono entre risas y corto.

La sangre me hervía, estaba completamente seguraque estaba con otra mujer y que además de eso estaba borracho y probablementedrogado sabrá dios donde y con quien. Quería lanzar lejos el teléfono, golpeara alguien o a esa mujer con la que se reía Ran. Eran tantos sentimientos negativosque al final explote en llanto, no podía hacer nada, Ran estaba con otra mujer,cosa que nunca imagine que haría.

Mommy Issues [Ran, Rindou. H]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora