Capítulo 16: Dulce naturaleza

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Me acomodo en el sillón habitual de la oficina de Eric, notando cómo la primavera se cuela por la ventana entreabierta, trayendo consigo un soplo de aire fresco que parece revitalizar el espacio cerrado. Eric me observa con esa mirada analítica que ha aprendido a equilibrar con un toque de calidez.

-Dominik, hemos hecho bastante progreso en nuestras últimas sesiones -comienza Eric, hojeando brevemente sus notas antes de posar su mirada completamente en mí-. ¿Cómo sientes que está yendo la terapia? ¿Crees que te está ayudando a manejar tus impulsos?

Respiro hondo, considerando su pregunta. La verdad es que sí, algo ha cambiado.

-Creo que sí, Eric. No es que haya dejado de disfrutar... ya sabes, mis encuentros, pero he sido un poco más selectivo, más consciente quizás -respondo, notando cómo mi propia respuesta me sorprende un poco.

Eric asiente, alentándome a continuar.

-Eso suena como un avance significativo, Dominik. Ser consciente de tus elecciones es un gran paso. Pero, cuéntame, ¿cuál ha sido tu última 'travesura'? -pregunta, utilizando mi propio eufemismo, una esquina de su boca levantada en una media sonrisa que no consigue ocultar su curiosidad genuina.

La pregunta de Eric despierta un recuerdo reciente, uno que destaca no solo por el acto en sí, sino por el lugar donde ocurrió.

-He hecho cosas en muchos lugares públicos antes, pero como este ninguno... -comienzo, preparándome para sumergirlo en los detalles de esa última aventura.

**Volvemos al pasado.**

La mañana estaba perfectamente templada para una excursión, y Luca y yo nos encontramos en la entrada del sendero con planes de disfrutar la naturaleza, aunque cada uno con ideas quizás un poco distintas sobre cómo hacerlo.

-Hoy es un día ideal para perderse un poco, ¿no crees? -dijo Luca, mientras se quitaba la sudadera, dejando al descubierto su torso definido y moreno.

No pude evitar que mis ojos recorrieran descaradamente su cuerpo. Luca se rió suavemente, claramente disfrutando la atención.

-Parece que el clima no será lo único caliente hoy -comenté, intentando mantener la ligereza en el ambiente, aunque la temperatura entre nosotros ya comenzaba a subir.

Mientras iniciábamos nuestra caminata, la conversación se volvía cada vez más cargada de dobles sentidos. Luca no se cohibía, cada tanto ajustando sus shorts de manera innecesariamente teatral, asegurándose de que mi atención no se desviara del bulto que marcaban sus pantalones ligeros.

-Estos shorts siempre se me suben un poco, es bastante molesto... o quizás no tanto, dependiendo de la compañía -dijo Luca, con una sonrisa traviesa mientras se tocaba descaradamente por encima del pantalón, ajustando su paquete con un gesto exagerado.

-Deberías tener cuidado, podrías dar a alguien una idea equivocada -respondí, mi voz baja y un poco ronca, la tensión sexual palpable en el aire.

Luca se detuvo bajo la sombra de un árbol grande y se recostó contra el tronco, mirándome directamente.

-O quizás la idea correcta. ¿No te parece emocionante la idea de un poco de diversión al aire libre? La naturaleza es bastante liberadora -comentó, mientras con una mano se abanicaba el rostro y con la otra seguía jugando sutilmente con la cintura de sus shorts.

Nos detuvimos a beber agua y Luca aprovechó para rociarse un poco en el cuello y el pecho, el agua escurriendo por su piel en rutas que invitaban a ser seguidas por otros medios que no fueran solo la vista.

Cayendo En La TentaciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora