La noche se extendía sobre la ciudad como un manto oscuro, iluminado solo por las luces parpadeantes de las farolas y los anuncios de neón. TN caminaba por una calle silenciosa, sintiendo el aire frío golpear su piel. Había escapado de la guarida por un rato, necesitaba respirar lejos de la presencia constante de los demás.
Pero no estaba sola.
—No deberías andar por ahí sin decirme nada —murmuró una voz rasposa detrás de ella.
TN se giró, encontrándose con la figura de Tomura Shigaraki. Su cabello desordenado caía sobre sus ojos rojos como brasas apagadas, y la capucha de su chaqueta oscura apenas ocultaba su presencia amenazante. Pero para TN, él no era el líder despiadado de la Liga de Villanos... era simplemente él.
—No soy una prisionera, Shigaraki —respondió ella con suavidad, cruzándose de brazos—. Necesitaba aire.
Shigaraki ladeó la cabeza, observándola con ojos analíticos antes de acercarse con pasos lentos.
—El mundo ahí afuera no es amable, TN. Hay héroes que matarían por atraparnos... por atraparte a ti, si supieran que estás con nosotros.
TN suspiró.
—Lo sé.
Se miraron en silencio por unos segundos, el sonido lejano del tráfico llenando el vacío entre ellos. Shigaraki finalmente desvió la mirada, rascando su cuello con sus dedos cubiertos de vendajes.
—Eres rara —murmuró.
TN arqueó una ceja.
—¿Eso es un insulto o un cumplido?
Él dejó escapar una risa seca, casi inaudible.
—No lo sé. Solo... sigues aquí. A pesar de todo.
El viento sopló con fuerza, y TN se abrazó a sí misma para conservar el calor. Shigaraki notó el gesto y, después de unos segundos de vacilación, se quitó la chaqueta y la arrojó sobre sus hombros sin decir una palabra.
TN lo miró sorprendida, sintiendo el calor residual de su cuerpo impregnado en la tela.
—Gracias —susurró.
Él no respondió. Solo la observó, como si intentara descifrar por qué alguien como ella seguiría al lado de alguien como él.
—No tienes miedo de mí, ¿verdad? —preguntó finalmente.
TN negó con la cabeza.
—No.
Shigaraki se acercó un poco más, sus ojos escaneando su rostro en busca de mentiras, pero solo encontró verdad.
—Deberías.
TN suspiró y dio un paso hacia él.
—Si realmente quisiera alejarme, ya lo habría hecho.
Él frunció el ceño, como si las palabras le pesaran en la mente.
—No lo entiendo.
—No tienes que entenderlo. Solo acéptalo.
Un nuevo silencio se instaló entre ellos. Shigaraki sintió su pecho apretarse. Durante años había vivido consumido por el odio y la destrucción, pero TN... ella era diferente. Ella lo miraba sin miedo, sin asco. Lo veía como un hombre, no como un monstruo.
Sin pensarlo demasiado, alzó una mano y la colocó con cuidado sobre su mejilla, asegurándose de que su dedo meñique no la tocara. Su tacto era áspero, pero TN no se apartó.
—Eres un idiota, Shigaraki —susurró ella con una leve sonrisa—. Pero supongo que eres mi idiota.
Shigaraki entrecerró los ojos, su corazón latiendo con fuerza contra su pecho.
—TN... —susurró su nombre como si fuera algo frágil, algo valioso.
No hubo más palabras. No las necesitaban. Shigaraki se inclinó y sus labios rozaron los de TN en un beso torpe y desesperado. Era la primera vez que se permitía sentir algo que no fuera ira o rencor. Era la primera vez que quería sostener algo en lugar de destruirlo.
Y TN se quedó ahí, con él, bajo la fría noche, entre cenizas y redención.
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𝐁𝐍𝐇𝐀 | 𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒
Fanfiction! pedidos cerrados ¡ . . 𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐬 𝐁𝐍𝐇𝐀. Los personajes de este fanfic pertenecen a Kohei Horikoshi. Todos los derechos reservados. Prohibido el plagio o adaptación de este one shot.
