Todoroki Shoto

2.8K 141 8
                                        



Todoroki siempre ha sido un compañero que te llamó la atención.

Ya no solo por su increíble físico y sus rasgos masculinos que lo hacían ver más hermoso. Sino, más bien, fue su aura misteriosa y fría que le rodeaba que querías romper como fuese lo que te llamó la atención. Querías saber como fuese la razón de su actitud, el por qué de su rechazo a hacer amigos, y por último, la historia detrás de aquella cicatriz en su rostro. 

 Desde el primer día en la UA, tu atención siempre regresaba a él.

Habías entablado conversaciones con casi todos en la clase 1-A. Ya habías compartido risas con Kaminari, entrenado con Uraraka, e incluso habías logrado que Bakugo no te gritara por más de cinco minutos (lo cual considerabas un logro personal). Pero con Todoroki... era diferente. No es que te ignorara exactamente, simplemente te respondía lo necesario y luego volvía a su mundo, ese que parecía mantener cuidadosamente cerrado.

Y tú... tú querías entrar.

No sabías por qué, pero te era imposible quedarte tranquila sabiendo que alguien vivía rodeado de tanto silencio.

Así que empezaste con pequeños intentos. Le ofreciste compartir tu almuerzo una vez, bajo la excusa de que habías cocinado demasiado. Él aceptó con un simple "gracias", pero nada más. Luego le preguntaste cosas pequeñas: su héroe favorito cuando era niño, su color preferido, qué opinaba del último entrenamiento con Aizawa-sensei. Siempre te respondía, sí, pero nunca devolvía una pregunta. Como si no supiera cómo continuar una conversación... o no quisiera.

Eso solo te motivaba más.

Un día, después de clase, lo viste salir al patio trasero del edificio principal. Era un lugar tranquilo, donde la brisa pasaba suave entre los árboles y pocas veces había otros alumnos. Decidiste seguirlo, no por espiar, sino porque sabías que si había un momento para hablar en serio con él, era cuando estaba solo.

—¿No te molesta estar siempre tan callado? —preguntaste, después de sentarte a cierta distancia, respetando su espacio.

Todoroki giró el rostro, sorprendido de verte ahí, pero no dijo nada al principio. Solo te observó con sus ojos bicolores, como si midiera tus intenciones.

—No —respondió al fin—. Estoy acostumbrado.

—¿Eso significa que preferirías estar solo?

—No necesariamente. Solo... —hizo una pausa—. No sé qué hacer con gente que habla tanto.

Soltaste una pequeña risa, sin burla, solo natural.

—Entonces supongo que soy un reto para ti —dijiste con una sonrisa, observándolo de reojo.

Él se quedó en silencio, pero esta vez no parecía molesto. De hecho, te pareció ver una mínima curvatura en la comisura de sus labios. ¿Una sonrisa? Tal vez.

Hubo un largo silencio, pero uno cómodo. Miraste las ramas moverse con el viento y te diste cuenta de que ese momento era diferente. Habías logrado algo.

—Esa cicatriz... —comenzaste, pero dudaste. No querías ser invasiva. Bajaste la mirada—. Perdón. No es mi intención presionar.

Él no se movió durante varios segundos, y pensaste que lo habías arruinado. Pero entonces, habló.

—Me la hizo mi madre —dijo con voz baja, apenas audible.

Sentiste que el aire cambiaba. Era como si una puerta, por fin, se hubiese entreabierto.

𝐁𝐍𝐇𝐀 | 𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒Donde viven las historias. Descúbrelo ahora