Katsuki Bakugo

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pedido de Aylen_YT_Guzmab



Desde pequeña, T/N había vivido en un mundo de silencios. 

Un accidente trágico le arrebató la voz, dejándola con la capacidad de emitir solo pequeños sonidos. A su lado, siempre estaba su hermano gemelo, Haru, quien, a pesar de compartir su apariencia albina y ojos azules, conservaba su voz y se convirtió en su protector y traductor ante el mundo.

Haru siempre la había protegido de los niños que se burlaban de ella por su condición. No se cortaba ni un pelo cuando se trata de defender a su hermana. Su personalidad fría también ayudó a que los niños a su al rededor le temiesen un poco. 

Y por su puesto eso no cambiaría ahora. 

Ambos ingresaron a la U.A., buscando convertirse en héroes. T/N, a pesar de su discapacidad, demostraba una determinación inquebrantable y una habilidad excepcional en el combate cuerpo a cuerpo, complementada por su quirk de manipulación de energía cinética. Haru, por su parte, poseía un quirk de barreras protectoras, ideal para su rol de defensor.

En una de las primeras clases prácticas, T/N fue asignada al equipo de Bakugo. Durante el ejercicio, una mala coordinación llevó a que Bakugo casi fuera alcanzado por un ataque enemigo. Al finalizar, el rubio explotó en ira.

—¡¿Qué demonios te pasa?! —gritó, acercándose a T/N.

Ella intentó explicarse mediante señas, pero Bakugo, sin conocimientos en lenguaje de señas, no comprendió nada.

—¡¿Te estás burlando de mí con esos gestos?! —continuó, frustrado.

Haru intervino rápidamente, colocándose entre ambos.

—Ella no puede hablar, Bakugo. Usa lenguaje de señas para comunicarse —explicó con firmeza.

Bakugo, sorprendido, se quedó en silencio por un momento antes de marcharse sin decir más. Su reacción dejó confundidos a los hermanos albinos. Aunque Haru no le dio importancia, TN si vio con preocupación al rubio ceniza. 

Desde el primer día que le vio, le pareció atractivo, y sin duda se emocionó cuando les tocó hacer grupos juntos, no le importaban los comentarios de sus compañeros sobre su agresiva personalidad. 

Esa noche, Bakugo no pudo dejar de pensar en T/N. Se sentía culpable por su reacción y decidió investigar sobre el lenguaje de señas. Pasó horas viendo videos y practicando los gestos básicos.

Al día siguiente, se acercó a T/N durante el almuerzo.

—Hola —dijo, acompañado de un torpe pero reconocible saludo en señas.

T/N lo miró, sorprendida, y sonrió levemente.

—Lo siento por ayer —continuó, esta vez hablando—. No sabía...

Ella asintió, aceptando la disculpa, y le enseñó la seña para "gracias".

Con el tiempo, Bakugo y T/N comenzaron a entrenar juntos. Él aprendía más señas cada día, y ella se sentía cada vez más cómoda a su lado. Compartían momentos de silencio que hablaban más que mil palabras.

Era raro. No hablaban mucho y aún así, los dos se sentían entendidos por el otro. 

Era una tarde tranquila en los jardines traseros de la U.A., donde algunos estudiantes solían relajarse tras los entrenamientos. T/N se encontraba sentada bajo uno de los árboles, con una pequeña libreta en el regazo. Dibujaba escenas del día: sus compañeros entrenando, el gesto que Bakugo hizo para saludarla, incluso el rostro serio de su hermano, Haru.

𝐁𝐍𝐇𝐀 | 𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒Donde viven las historias. Descúbrelo ahora