XXIV

66 10 0
                                        

( relación establecida )
(A U)

   Él está allí, nervioso pero no porque tenga miedo de lo que va a hacer, sino miedo a que Ahkmenrah se arrepienta de haberlo escogido a él. Es el día de su boda, finalmente ha llegado, han dado el salto. Su amor fue instantáneo, como en las novelas románticas, como sólo ocurre en los cuentos de hadas. Una mirada bastó para que Lacelot supiera que había encontrado a la persona con la que quería pasar el resto de su vida. Su seguridad era tanta, que compró un anillo a la semana siguiente de haberse atrevido a hablarle a Ahkmenrah en el museo. Era su alma gemela. No existe nadie más para él. Y sabe que es algo recíproco, aunque Ahkmenrah se tardó más en aceptarlo. No le importaba, ambos estaban destinados a estar unidos, podía sentirlo en cada fibra de su cuerpo.

De pie en el altar, rodeado de sus amigos y familiares, Lancelot siente que la ansiedad lentamente se lo come vivo. No aparta la mirada de la puerta, esperando que el hombre que más ama en esa vida, en las pasadas y en las futuras, llegué. Retuerce sus manos en un intento de calmarse, pero sólo puede sentir el sudor en ellas. Entonces se preocupa, no puede sostener las manos de Ahkmenrah así, lo que le hace pasarlas rápidamente contra la tela de su pantalón.

Y entonces, las puertas de la iglesia se abren. El corazón de Lancelot se detiene, alzando la mirada de sus manos al frente. No puede evitar verse asombrado, notando como la luz del sol se filtra detrás de Ahkmenrah, haciendo parecer que brilla. Es hermoso. Es hermoso y Lancelot se va a casar con él. No puede creerlo. ¿Podría tener más suerte?

Ahkmenrah lo era todo, desde el ser humano más amable en la tierra al más aterrador cuando se molestaba. Era guapísimo, tenía un encanto natural que a veces era desconcertante. Inteligente, compasivo, caritativo, divertido; Lancelot podría seguir hasta el anochecer.

Cuando sus miradas se encuentran, Ahkmenrah sonríe. Y el aparente pequeño gesto de felicidad por verlo, hace a Lacelot sentir conmovido hasta las lágrimas. Se va a casar con Ahkmenrah, se va a casar con la persona que ama. Era tan dichoso. La felicidad que no cabe en su corazón se desborda en calidas lágrimas que corren por su rostro hasta caer al piso. Es dramático, demasiado emotivo, no le importa. Nadie nunca podría entender la profundidad de sus sentimientos por Ahkmenrah.

Viendo a Lancelot llorar sin vergüenza, Ahkmenrah sonríe con más grandeza. También siente ganas de llorar por la felicidad, sabiendo que se casa con la persona correcta. Tiene un inmenso amor por Lancelot, cosa que nunca había sentido antes con nadie. Era como si siempre hubieran estado enlazados por el destino.

La melodía que anuncia su entrada comienza a sonar, suave, dulce, perfecta mientras comienza a andar hasta el altar. Cada paso que da lo acerca a Lancelot, llenándolo de seguridad. No ha dudado ni un segundo sobre sus sentimientos hacia el rubio una vez los aceptó. Lancelot es grandioso, un hombre maravilloso que tuvo la fortuna de conocer. Era dulce como la miel, cariñoso, atento; todo un caballero.  Era algo torpe con algunas cosas, pero era tan valiente que no temia salvar a otros. Lo ama, pasar sus días con él es un deleite desde el amanecer hasta el anochecer. No se cansa, a veces es como si no tuvieran suficiente del otro. Nadie nunca lo entendería.

Cuando finalmente llega ante Lancelot, este sigue llorando, es divertido y tierno, haciendo que tome su rostro con cariño. —Espero que sean lágrimas de felicidad. —Ahkmenrah dice, haciendo que Lancelot ría un poco entre lágrimas.

—Es que te ves hermoso. —el rubio dice apoyando sus manos sobre las de Ahkmenrah, quien sostiene su rostro.

—Para, si sigues llorando también lloraré y no podremos casarnos —mirando los brillantes ojos azules de Lancelot, no puede evitar compararlo con un cachorro.

—Está bien —Lancelot asiente antes de tomar una gran respiración. —Casemonos.

Sintiendo como las lágrimas comienzan a ganarle, Ahkmenrah asiente, acercandose a Lancelot para besar su frente con cariño —Casemonos —repite.

O.S 🌸 [Ahkmelot]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora