❗️muerte de personaje
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Diferente a otras noches, esa en especial el Museo británico se mantenía en un silencio antinatural para quienes conocían lo que ocurría detrás de sus paredes cuando la noche llegaba.
Lancelot, el gran caballero, lo había notado. Sin embargo, en cuanto fue por su príncipe al área egipcia, no tuvo tiempo para preguntar cuando estaba siendo arrastrado hasta la terraza por la persona que se había robado su corazón. Notó la forma en que los padres de Ahkmenrah le habían visto antes de irse, sonriendo con una tristeza que nunca antes vio en ellos. Y el faraón, quien parecía extrañamente ansioso, se concentró en hablar sobre las estrellas que esa vez llenaban el cielo más que cualquier otra noche. Era una vista hermosa, pero nunca sería rival para lo que realmente tenia la atención de Lancelot: el perfecto perfil de Ahkmenrah. La manera en que miraba el cielo era vibrante, como si quisiera estar allí en el cielo con ellas. La tenue luz de la luna se refleja en sus ojos dándole un brillo único, casi místico. ¿Podía ser su amante más atractivo? No había nadie como él.
—¿Ahk, estás bien? —notando como el faraón desciende la mirada del cielo, llevando una mano a su pecho como si algo le doliera, Lancelot de inmediato se preocupa, sentándose más derecho.
—Sí, no te preocupes. —tomando una profunda respiración Ahkmenrah se acerca mucho más a Lancelot, colocando su cabeza en el hombro del caballero. Cierra sus ojos en un intento de memorizar su olor, la forma en que el calor de su cuerpo se siente contra el suyo; su respiración.
—¿Ocurre algo, mi príncipe? —llevando una mano a la mejilla del príncipe para que alce el rostro, Lancelot encuentra algo que le pone pálido de golpe. —¡Ahkmenrah! —se asusta, moviéndose para poder ver bien la cara de la persona que ama con devoción. Ahkmenrah, en lugar de una piel perfecta, poseía grietas por todos lados. Era como una vasija rota —Tu... ¡La tablilla! —el caballero piensa de inmediato. —¡Debemos-
—¡No! —Ahkmenrah, actuando tan rápido como el rubio, toma su mano cuando se ha levantado para salir corriendo de vuelta al interior del museo. —Espera, quédate. —le pide con una mueca un tanto apenada por su apariencia. Aunque no pueda verse, sabe que en ese momento no es agradable a la vista. Puede sentir su piel secarse, agrietarse...
—Pero-
—No tiene caso, esta vez no tiene reparación. —sin soltar la mano de Lancelot, Ahkmenrah aparta la mirada.
—¿Qué? —el caballero suelta en un tono lleno de sincera confusión. —¿Qué dices? —por primera vez siente que Ahkmenrah le habla en otro idioma. Ni siquiera cuando le explicó cada pequeña cosa sobre ese mundo, se sintió tan desorientado.
—No volveremos a despertar, Lance, no volveremos a vernos. —finalmente soltando a Lancelot, Ahkmenrah se sienta dandole la espalda, dirigiendo la mirada nuevamente al cielo. —Finalmente, moriré. —dice con una tranquilidad que golpea el pecho de Lancelot.
—No... no entiendo que dices. —congelado, aún de pie, el caballero mira la espalda del faraón como si no lo reconociera. De repente todo a perdido sentido para él. ¿Es acaso un sueño? O, mejor dicho, ¿una pesadilla?
Finalmente moviéndose, Lancelot se sienta nuevamente al lado de Ahkmenrah en la manta que Tilly siempre les permitía usar para ir allí.
—Está bien, sólo quédate conmigo —mirando al hombre a su lado, Ahkmenrah le da una sonrisa tan triste como la de sus padres. «Así que a eso se debía» Ellos sabian lo que estaba a punto de pasar. —Sólo... no me abandones. —el egipcio pide sonando casi como un ruego que pesa en Lancelot
—No lo haré, no lo haré nunca, aquí me tienes, aquí me quedaré. —desesperado por no entender qué pasaba, Lancelot toma el rostro pálido de Ahkmenrah entre sus manos. —No te soltaré, no lo haré, tendrán que romperme los brazos para eso. —asegura mientras abraza a su amado, aferrándose a él como si al soltarlo desapareciera.
![O.S 🌸 [Ahkmelot]](https://img.wattpad.com/cover/183960591-64-k373027.jpg)