Hola chicas, siento la tardanza. He estado desanimada para traducir, con problemas de salud, el trabajo que acapara. Pero bueno, ya estoy de vuelta. Y ya casi acabando este fic. Solo quedan dos capítulos para el final. Espero que lo hayáis disfrutado.
Dar y recibir
Según la propia estimación de Ingrid, Regina estaría recuperada en un año. El bastón aún la ayudaba a moverse, aunque en lo últimos tiempos la señora Mills lo había usado con mucho menos frecuencia. Cuando la visitó en una de las sesiones semanales, la fisioterapeuta se llevó la agradable sorpresa de ver a Regina caminar sin necesidad de cualquier apoyo. Tras tanta terapia y esfuerzo, ya estaba casi perfecta de nuevo. La mujer pisaba firme, se equilibraba con seguridad y cuando enseñó el resultado de la persistencia de las últimas sesiones, Ingrid no tenía dudas, había hecho un gran trabajo.
Regina se estiró hasta las puntas de los pies, sentada frente a la terapeuta en una alfombra de plástico. Ni se acuerda cuándo fue la última vez en su vida que había conseguido hacer aquello con tanta facilidad. En realidad, Ingrid entrenaba a Regina para estirar lo suficiente su musculatura para que sus lesionados músculos recordaran que tenían una función además de existir en su cuerpo. Sabía que, tarde o temprano, su trabajo ya sería dispensable, y que Regina optaría por clases de Yoga o Pilates. Conocía a alguien quien recomendarle, y sinceramente estaba contenta de que Regina se hubiera recuperado tan rápidamente. Aún recordaba el día en que había llegado a la mansión y visto a la señora Mills brevemente de pie tras semanas bajo los cuidados de Emma. Por un momento Ingrid se preguntó si el "amor" era responsable de milagros, pero la única persona que tenía la capacidad de responder a esa pregunta era la propia Regina. Bien podría preguntar a Emma, corría la historia de que Regina había despertado del coma con ayuda de la enfermera. Fuera o no verdad, incluiría aquella bonita historia en su catálogo de incentivos para otros pacientes que se encontraban en situaciones como en la que estaba Regina hacía meses.
‒ ¡Genial, Regina! ¡Excelente! Creo que por hoy hemos terminado‒ dice la rubia mientras se recogía el cabello en un moño elegante ‒ ¿Tengo que preguntar lo que deseas hacer? Mi parte parece haber acabado.
‒ ¿Pero ya? Sé que me he recuperado rápido, pero ¿no podríamos seguir hasta que me encuentre completamente segura? ‒ cuestiona Mills, levantándose con calma
‒ Puedes optar por seguir con mis visitas o ir a un estudio de entrenamiento para fortalecer los músculos. Algunos de los ejercicios que hacemos también se repetirán allí, con mayor intensidad, claro. Estoy siendo honesta, estás en plenas condiciones para practicar cualquier actividad física, Regina‒ la mujer recoge su material mientras habla
‒ Bueno, el bastón antes me proporcionaba apoyo, sin embargo, ahora apenas la uso. Consigo mantenerme en equilibrio. Ya consigo caminar normalmente...Pero, Ingrid, no me gustaría que la fisioterapia terminara, eres una buena profesional.
‒ Precisamente por ser buena, soy honesta. No es que quiera verme libre de venir a tratarte todas las semanas, está muy bien y aprovecho para ver a mi tía, pero cuando un paciente se recupera antes o en el tiempo estipulado para su recuperación, tengo que avisarle de que dentro de poco tiempo ya no va a necesitar fisioterapia.
‒ Entiendo. Bueno, ¿puedo pensarlo? ¿Me recomendarías un sitio? Solo acepto a alguien que sea tan competente como tú.
‒ ¡Lógico! Es un buen educador físico. Trabajamos juntos cuando hice prácticas, es un buen amigo hasta hoy. Te paso el contacto en cuanto encuentre su tarjeta‒ Ingrid enrolla la alfombrilla, ya tiene todo recogido ‒ ¿Noticias de la pareja? Estoy muy enfadada por no haber podido venir a la boda.
‒ Estoy segura de que te echó de menos. Cora me llamó ayer, está enamorada de Hawái y me pareció melancólica cuando dijo que regresaría el domingo por la noche. El lunes estará por aquí con Leo. Recibí algunas fotos. Se están divirtiendo un montón.
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Bury
FanfictionCuando Regina Mills sufre un trágico accidente, su marido y sus hijos mueren, y ella pierde su memoria. Al despertar del coma, dos meses más tarde, la empresaria intenta recuperarse poco a poco del trauma, dándose cuenta de que incluso antes del fat...
