Por fin Hanni había logrado que MInji escuchara la versión de Haerin, porque así sería más fácil convencer a su amiga. A pesar de esto, la chica con ojos gatunos seguía decaída, no podía pensar otra cosa que no fuera el cómo arruinó las cosas y que, probablemente, no podría remediarlo. Era consciente del posible odio que había adquirido por parte de Dani y eso era lo que más dolía.
—Mira el lado bueno de esto.
Hanni y Haerin se quedaron en silencio esperando que Hyein concluyera la oración.
—¿Cuál?
—Ah, eso no lo sé, pero no seas tan negativa.
La chica deprimida se encogió más en el gran sillón, sabiendo que sus posibilidades de que todo se arreglará eran cada vez menores.
—A ver, debe de haber algo bueno, ¿no, Hanni? —La menor al ver la expresión de su amiga prefirió dejar de hablar.
—Hae, todo se va a arreglar, teniendo a Minji de nuestro lado será más fácil.
—Lo haces ver como si fuera una guerra. Yo solo quiero que seamos como antes, aparte no fue tan grave.
—Amiga, eso fue grave. Imagínate estar en su lugar y saber que todo fue una mentira, y no es por nada, pero tus actitudes al final eran súper cuestionables —. Hyein quiso seguir su discurso de sinceridad, pero la amenaza ya no solo era la mirada de Hanni, sino su puño— O no, yo digo que todo se arreglará, ten confianza —. Sonrió tan forzado que Haerin suspiro y puso un cojín en su cara.
La alta dio con la mirada de la vietnamita para alzar sus pulgares buscando aprobación, pero la otra solo negó con la cabeza y se sentó al lado de Haerin, siendo seguida por Hyein.
—Pero ya hablando en serio...
La conversación fue cortada por el timbre de la casa y la mayor fue corriendo a abrir la puerta.
—¿Quién vive aquí?
—Hola, Minji. Yo vivo aquí — Hyein alzó su mano como queriendo que se notará su presencia.
—Esta genial tu casa, aparte la señora de la entrada es muy dulce.
—Oh, si, mi señora Hong, la amo. — La menor sonrió y palmeo el sillón para que se sentaran.
Cuando las dos chicas obedecieron todo quedo en silencio. Minji vio que Haerin no tenía ni la mínima intención de iniciar una conversación, empezando por el hecho de que aún no se quitaba el cojín de la cara. Volteó con Hanni buscando una respuesta a su pregunta silenciosa: ¿qué le pasa? La otra suspiró y habló.
—Bueno, pues hay que empezar — dos de las chicas asintieron —. Hae, si quieres que esto funcione tienes que cooperar.
La nombrada en incorporo en su asiento y por fin pudieron ver su cara completa, el cojín ahora se encontraba en su regazo.
—Dime todo, en serio quiero entenderte — se atrevió a decir la vicepresidenta.
Haerin tomo una gran bocada de aire y relato todo lo sucedido en esos últimos meses, claro, omitió una parte sumamente importante.
—Sí, todo es culpa de los directivos, o al menos relativamente, pero lo que no entiendo el porqué te alejaste de ella, de un día para otro la evitabas.
—Yo también quiero saber, aparte no solo fue el hecho de que te alejaras, ibas más allá, porque hasta yo me pude dar cuenta que la tratabas un poquito mal.
Haerin trato de evitar el tema sacado por la mayor y Hyein.
—Eso no es lo importante, solo necesito que ayudes a que Danielle me escuché —. Se dirigió a Minji con ojos suplicantes.
—Claro — fue la primera vez en días que Haerin sonreía tan grande —, solo dime que paso para que la trataras así.
La sonrisa desaparecía tan rápido como se pronunciaron esas palabras.
—Nada importante, en serio.
—Si no fuera importante nos lo dirías — habló después de mucho la australiana —, no creo que sea tan malo.
Las cuatro se quedaron en silencio imaginando lo peor.
—Lo único que se me ocurre es que te guste, pero eso no sería realmente grave.
La chica gatuna se tensó ante las palabras de su amiga menor, pero parecía que nadie se daría cuenta, o al menos hasta que escuchó el jadeo de Minji.
—¡Te gusta! ¡Danielle te gusta! — la vio levantarse de su asiento — Claro, era muy obvio. ¿Por qué no me di cuenta?
Todas las miraron extrañadas por su forma extraña forma de caminar alrededor del sillón y sus muevas aumentaron cuando se agarró la cara y empezó a reír.
—¿Estás bien? — La otra ni se tomó el tiempo en responder y se acercó corriendo a Haerin.
—Te gusta Danielle, ¿verdad? — agarro las mejillas de una Haerin asustada y después la abrazó.
—¿No me odias?
—No, obvio no. Esto explica todo.
Las otras dos chicas se quedaron intactas en su lugar, no por la noticia, sino por la actitud de Minji. Y está de más decir que ya esperaban la confesión de su amiga, y claro, de alegraban de que por fin lo haya dicho, bueno, admitido.
Holaa.
Vuelvo a disculparme por la tardanza, la inspiración no tiene intención de llegar a mí, por eso el capítulo quedó muy corto y me tardé casi un mes en escribirlo. Igual voy a tratar de salir de este bloqueo.
Nos vemooos, seguramente en un mes, pero ahí estaremos.
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Basorexia (Daerin)
Fanfiction-Kang.... sabes que no te pondré atención. Deja de intentarlo. - ¿Te puedo besar? Basorexia: Necesidad repentina de besar a una persona. ¿Qué es besar? Al buscarlo encontramos la definición de "Tocar u oprimir con un movimiento de labios a algui...
