7. De amigas a desconocidas. De desconocidas a amigas

11 3 0
                                        

   Dia 1

La alarma sonó marcando la 3:00p.m. Ya era hora de irme al colegio a cumplir con mi castigo. Nana me esperaba en el carro.

Durante el trayecto no dije ni una sola palabra; me limite a mirar por la ventana. Nana lo noto y no tardo en preguntar:

− ¿En qué piensas tanto? – pregunto sin apartar la vista de la autopista.

−Tu ya sabes la respuesta− respondí sin apartar la mirada del vidrio.

−No te preocupes, todo va a estar bien−dijo con un tono relajado y confiado. Como si supiera lo que iba a pasar.

Nana seguía hablando, pero no le preste atención. Ella al percatarse de eso, decidió callarse.

−Hemos llegado, Adi.

Si, definitivamente habíamos llegado. Desde el carro pude ver a Jade esperándome en la entrada.

−Gracias por traerme. Nos vemos más tarde−dije bajándome del auto.

−Que tengas un bonito día−dijo en tono de burla.

Le lance una mirada fulminante y luego se marchó.

Camine hacia la entrada, donde Jade me recibió con una sonrisa radiante de oreja a oreja.

−Buenas tardes−salude sin entusiasmo.

−Buenas tardes Adira, ¿Cómo amaneciste? −dijo con alegría.

−Bien−respondí de forma cortante. No tenía ganas de hablar con nadie, y menos con ella.

Entramos al salón. Sobre el escritorio de la maestra estaba la lista con las tareas que debíamos realizar. Por suerte, no eran muchas. 

−Yo puedo barrer−dijo Jade.

−Yo sacudo el polvo de los escritorios.

Nos miramos y a sentimos con la cabeza. Aceptando nuestros deberes.

Pasamos toda la tarde limpiando en silencio. De vez en cuando nuestras miradas se cruzaban, pero ninguna de las dos decía algo.

−Listo, hemos terminado−anuncio Jade, secándose la frente con una pequeña toalla rosada.

−Gracias a Dios−dije, aliviada.

−Toma, para que te seques−dijo Jade, ofreciéndome una toalla morada con una sonrisa amable.  

La mire desconcertada.

− ¿Para mí? – pregunte señalándome con el dedo.

Jade asintió

Tome la toalla, aun desconcertada.

−Gracias…−dije por educación.
Los ojos de jade se iluminaron al escuchar mi respuesta. Todavía no entiendo como unas simples palabras pueden hacer a alguien tan feliz. Jade se fue con una sonrisa. Yo en cambio me quede afuera del colegio esperando a Nana.

Justo cuando el reloj marco 6:10pm Nana apareció en su carro.

− ¿Como te fue, Adi? – pregunto Nana al verme.

−Creo que bien −respondí. No quise entrar en detalles.

tu sonrisa Donde viven las historias. Descúbrelo ahora