parte 5

30 2 0
                                        

−Es una forma extraña de bailar−comente.

−Pero es especial−respondió el con una sonrisa divertida.

−Supongo.

Nos miramos y ambos sonreímos. Claro que su sonrisa era más grande.

Después de esa pequeña charla ninguno de los dos dijo algo, solo nos dedicamos a bailar y disfrutar del momento.

* This night is flawless don't you let it go.

* I'm wonderstruck dancing around all alone.

Gira mi mano con suavidad, haciéndome dar un giro lento y armonioso.

*I'll spend forever wonder in if you knew.

*I was enchanted to meet you.

Me inclina suavemente hacia atrás. Cierro los ojos, sintiendo la confianza en sus brazos, la seguridad de que nunca me dejaría caer.

*Please, don't be in love with someone else.

*Please, don't have somebody waiting on you. 

Él me da el último giro lento. La música se desvanece. Sander lentamente comienza a descender.

−No bailas tan mal sabes− dijo con un tono juguetón. 

−Tu tampoco lo haces tan mal−dije con el mismo tono.

Hasta ese momento todo iba bien hasta que un ruido en la cocina llama mi atención y junto con él, un grito de Nana.

¿Qué paso?

Me alejé de Sander, y corrí a la puerta, pero antes de abrirla me detuve y miré a Sander por última vez.

− ¿Te veo mañana?

El asintió.

Procedo abrir la puerta, pero la voz de Sander me para.

− Adira... ¿Qué tal la pasaste? – pregunto. Su tono paso de ser juguetón a uno nervioso.

−La pase increíble, me gusto haber podido volar− respondí.
Al escuchar mi respuesta su rostro decayó. Lo note.

−También... me encanto haber bailado contigo, gracias.

Su rostro decaído cambio a uno más alegre.

−Buenas noches− abandone la habitación.

Sander salió al balcón y con un poco de tristeza volteo a ver mi habitación vacía.

−Solo me gustaría que los momentos que paso contigo fueran un poquito más eternos−dijo para sí mismo. Y luego se marchó.

Tengo que reconocer que el dar ese discurso tenía algo positivo, y eso era la recompensa:  dos meses de vacaciones.

Me encontraba en la oficina de la dirigente; tuve que venir a firmar mi hoja de retiro, pero, como siempre, algo tiene que pasar.

−Señorita Adira, como usted sabrá, tiene un castigo que cumplir, y es algo que no puedo pasar por alto, así que usted y la señorita Jade tendrán que estar aquí por las tardes, limpiando el curso durante una semana, como habíamos acordado− hablo la dirigente con un tono suave y profesional.

Abrí la boca para protestar, pero apenas logré articular una palabra cuando ella levantó la mano, deteniéndome en seco.

−No voy aceptar ningún "pero", señorita Adira. El castigo no será retirado.

−Está bien− murmure, resignándome a su decisión.

−Bien, empiezas mañana−concluyo.

Sali de la oficina enojada; no podía creer que me obligaran a cumplir ese tonto castigo. Me sentía demasiado enojada.

−Adira.

Una sueve voz me llamo desde el pasillo. Aunque no había volteado, sabía perfectamente quien era. Su voz era inconfundible.

−hola, Jade− salude de forma fría.

−Quería felicitarte por tu discurso. Lo hiciste excelente−dijo, sus ojos reflejaban su genuina admiración

−Gracias, Jade.

−también..., quería decirte que no te preocupes por el castigo. Yo me encargare de limpiar todo para que tu no....

−Detente−la interrumpí, levantando la mano.

Jade parpadeo sorprendida y bajo la mirada. Al verla así, sentí un nudo en el estómago. Recordé la conversación que tuvimos en este mismo lugar, las palabras de Nana... todo lo que había pasado.

−No es necesario. Yo vendré a ayudarte con la limpieza.

Jade no pudo ocultar su cara de alegría, aunque lo intento. Sin embargo, la conozco demasiado bien como para no notarlo.

−Entonces, nos vemos mañana, Adira−dijo con un tono alegre.
Asentí con la cabeza y me alejé caminando.

No sé lo que va a pasar durante toda esta semana que voy a estar sola con ella; solo espero que nada se salga de control.

-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-

Y con este capítulo terminamos la sexta parte, espero que les haya gustado.
Gracias a todas las personas que me apoyan. Estoy agradecida por eso.

quiero tomarme un momento para compartir algo importante con ustedes. Por motivos académicos, he decidido pausar temporalmente la publicación de mi libro. De antemano pido  disculpas.
gracias por su comprensión, por acompañarme hasta aquí.

tu sonrisa Donde viven las historias. Descúbrelo ahora