Dia 3
No esperaba ver a Jade hoy; ella siempre ha sido una chica muy sensible. Recuerdo la vez que le pegaron con un balón en la pierna durante la clase de educación física; se le formo un enorme moretón, y durante dos semanas no pudo caminar sin cojear.
Pero me equivoqué, porque al entrar al aula me encontré con ella. Estaba parada frente al escritorio de los profesores, leyendo con atención la lista de deberes.
−Pensé que no ibas a venir−dije, desde la entrada.
Jade se giró lentamente, y al verme, sus labios se curvaron en una sonrisa.
− ¿No creíste que te iba a dejar sola? −respondió con un tono juguetón.
Entre al salón sin decir nada más y deje mi abrigo sobre la mesa de los profesores.
−Deberías haberte quedado en casa, descansando el tobillo.
−Estoy bien, no te preocupes— aseguro.
La observé por unos segundos en silencio. Parecía estar diciendo la verdad
−pero…, gracias por preocuparte por mi−añadió en voz baja y suave.
La mire, sorprendida ¿Acaso había sigo tan obvia mi preocupación? Baje la mirada por un segundo, incomoda con la idea de que me notara tanto.
−Como sea. Terminemos con esto−dije intentando sonar desinteresada. No quería que jade pensara de más.
Continuamos en silencio, haciendo el trabajo asignado−que, por cierto, era demasiado−, hasta que el sol comenzó a despedirse de nosotras.
Nana estaba afuera, esperando en el carro. Apenas crucé la puerta de salida, corrí hacia el auto.
Y así, culminamos otro día de limpieza.
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tu sonrisa
Novela JuvenilQue pasa por tu mente cuando te hablan de "Seres Mitológicos" Tal vez pienses "Que no existen" o que son "Fantasías inventadas" pero..., y si es mentira. Qué pasaría si te dijera que existe un mundo diferente al muestro donde habitan seres que no po...
