Rage

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Capítulo 35

~ ¿Y tú?
¿Qué guardas bajo la armadura?
¿El corazón o la herida?~

El lugar estaba lleno de gente, sin embargo no fue difícil encontrar a quien me llamo para sacarme de la maldita residencia, cabello de fuego y ojos de bruja, Mekyla estaba recargada en uno de los pasillos más vacíos si se podía decir de esa forma...

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El lugar estaba lleno de gente, sin embargo no fue difícil encontrar a quien me llamo para sacarme de la maldita residencia, cabello de fuego y ojos de bruja, Mekyla estaba recargada en uno de los pasillos más vacíos si se podía decir de esa forma, con un cigarro entre sus labios y el humo arremolinándose en el aire caliente del lugar, cuando llego con ella su mirada me dice que algo no está bien.

— ¿Cuándo planeabas aparecer nuevamente Sokolov? —Interroga con sequedad— ¿O es que olvidaste que tienes una pareja? —Frunzo el ceño.

—Tenia asuntos de los cuales encargarme y no te debo ninguna explicación a ti —Durante dos semanas he tenido que recurrir a acciones que no me enorgullecen con tal de salvar a mi amigo del agujero en el que estaba cayendo nuevamente, Soren ya había pasado por una adicción a las drogar y al alcohol en su adolescencia, casi lo perdemos, no puedo perderlo, así que he estado con él desde que me fui de esa reunión, lo hice viajar conmigo a Estados Unidos para encarar el problema directamente con el doctor Volkov y darle un poco de terapia de choque, dos semanas donde solo he intercambiado mensajes con Astrid, sin embargo sus guardias y las cámaras la muestran bien, como todos los días su rutina no cambia, no ha recibido ya mensajes o llamadas acosándola desde que mate al bastardo de su ex, ahora que hemos regresado con un Soren un poco más estable, dado a todo el trabajo sin descanso al que tuvimos que someterlo, estoy de vuelta, y he regresado con una sola idea clara en mente y es hacer a Astrid de una vez por todas completamente mía.

—Mira Sokolov, te lo diré de la manera más fácil, directa y simple—Dice mientras apaga el cigarro en la suela de sus botas—La Astrid que vas a encontrar ahí—Señala con la cabeza el interior del pub de mala muerte—No es la misma que dejaste hace dos semanas, entiendo tus ocupaciones, pero ahora mismo creo ella necesita a alguien y no es a ninguno de su familia o a mí, se ha encargado de dejarlo claro, así que toma tu maldita responsabilidad y salva a mi amiga o me encargare de hacerte sufrir—Su amenaza me molesta por que su destino está a una llamada que yo haga para terminar con su libertad, pero dado al trato que tengo con el imbécil de Kian, no puedo hacerlo, por esta ocasión lo dejare pasar por que hay algo que realmente me interesa y es saber a qué carajo se refería en que no es la misma Astrid.

Paso a su lado entrando a la pista de baile, tardo unos minutos en localizarla, cuando hace unas semanas podría verla con solo entrar en una misma habitación, sus caderas se balancean al ritmo estridente de la música, una de sus manos está en alto su anillo familiar capta la luz y sus uñas decoradas con diamantes rosas destellan, la falda que usa hace un niño trabajo por cubrirla su cuerpo se restriega contra el hombre que está detrás de ella y mi sangre hierve al ver como la toma por la cintura apretándola contra el, camino con rapidez, empujando a quien sea que se le ocurra interponerse entre mi ángel y yo, tomo al bastardo por el hombro alejándolo de Astrid, mi pulso se congela al notar quien es, Caelan sonríe con satisfacción mientras Astrid que estaba detrás de mí me rodea para tomar el brazo de él.

No vino a mi.

Acomoda mechones de su cabello ahora corto que se pegan a sus mejillas por el sudor que la cubre, incluso con la falta de buena iluminación puedo ver lo mal que está, es como si atravesaran un puñal en mi pecho, yo la dejé.

—¿Te importa Sokolov? Estábamos en medio de algo—Despego mi mirada de Astrid solo para ver a la blasfemia de Bermont, en mi mente hay múltiples de imágenes de como disfrutaré matándolo, lentamente, dolorosamente.

—Cierra la puta boca—Escupo las palabras, mientras tomo a Astrid por el brazo, sin importarme sus quejas o que el contenido de su vaso caiga sobre ella, prácticamente la llevo a rastras fuera del maldito lugar, sintiendo la urgencia de salir este maldito lugar me está asfixiando.

La meto al auto de un tirón, creo escucharla quejarse y decir alguna estupidez así que la tomo por las mejillas obligándola a verme con sus ojos cristalinos por todo el alcohol que bebió.

—Escúchame bien Astrid, por qué será la única vez que lo diga, no vas a abrir esa bonita boca, salvo sea para darme una jodida explicación de lo que está sucediendo, de no ser así, por tu bien mantenla cerrada—La dejo en un brusco movimiento, rodeo el auto, subo al lado del conductor y comienzo el viaje al apartamento, quería que fuese una sorpresa, quería que esto fuese el inicio de una nueva etapa, pero necesito tenerla en un lugar solamente para nosotros.

Mi casa no es opción, su apartamento tampoco y la residencia está cerrada hasta que Soren vuelva a ser el mismo, a parte no estoy seguro de que esté preparada para descubrir algunos secretos de su familia.

Aparco en el espacio designado para nosotros, salgo del auto el frío viento de Inglaterra me muerde la piel, cuando abro la puerta veo que Astrid está dormida, así que la tomo en brazos con cuidado de no despertarla, subimos hasta la última planta, el edificio en realidad me pertenece, pero son detalles sin importancia, entramos y la dejo sobre la cama, decidiendo que dejarla dormir tal vez sea lo mejor, una vez despierte, podremos hablar, tener una verdadera conversación después de semanas.

Sin embargo algo no se siente bien, desde que la vi esta noche por primera vez, se siente como retroceder en el avance que hicimos durante los meses pasados, pasos de gigante que la obligue a dar, pero era un avance, ahora esto, Astrid nunca toma para desvanecerse, toma lo suficiente para pasar un buen momento y definitivamente nunca lo haría sola, siempre estaría con Mekyla, o sus hermanos, incluso sus primos, sin embargo por como encontré las cosas una vez volví, ni siquiera necesite investigar, tenía a Kian golpeándome en cuanto toque la maldita isla.

"Te dije que no te alejaras de ella"

Fue lo único que dijo para después dar la vuelta y subir a su maldito avión privado, ni siquiera trate de averiguar a qué se debía el maldito arranque, con ella sabía a quién se refería y desde ese momento supe que algo estaba mal.

No esperaba que fuese así de mal, con un vistazo hacia sus muñecas se lo jodido que esta todo, incluso sin ser consiente del daño que ella misma se causa, puedo verlo, no importa cuánto maquillaje este en su piel, cuanto trate de ocultarlo, las sombras purpuras bajo sus ojos son visibles, mis manos acarician su cabello, lo que me llevaría a arropar la sensación de largos mechones de oro entre mis dedos, ahora es una sensación fantasma, termina tan pronto comienza, Astrid nunca habría cortado su cabello solo por un capricho, o por un cambio de imagen, se lo importante que era para ella, ll mucho que lo cuidaba con la ridícula cantidad de productos, lo que le encantaba adornarlo con lazos y más, no creo que pueda hacer todo eso en este estado, ella se remueve y su cara toma una expresión de dolor.
Paso las manos por mi cabello y cara, con frustración, últimamente nada está en control, todo se me esta yendo de las manos, algo de lo que normalmente me enorgullezco es de siempre tener todo en mi control, cada ficha de mi juego se mueve a como yo lo decido, eso no está pasando últimamente.

Puedo enumerar como todo se está encaminando a la mierda, Soren recayó en sus antiguas adicciones después de años sobrio, no sé qué es lo que lo orillo a eso, y no creo que me lo diga, Adrik tiene más peleas internas de las que normalmente, necesita más vías de desahogo y me preocupa, puedo perderlo de no darle lo que necesita, Kor es la única que parece estar en línea, pero la conozco lo suficiente para saber que no es así, con su hermano en este estado y su maldita relación con Azrael, nada terminara bien, ¿Cómo es posible que una simple familia pueda estar dañándonos tanto? Mi padre tenía razón en una sola cosa de todo lo que hablamos en mi último viaje.

Los Van De Laar son una maldita enfermedad.

Y para mi mala fortuna, no quiero una cura, recurrí a mi inteligencia en Rusia para indagar más a fondo en el pasado de Astrid, desde esa maldita fiesta sé que hay algo mucho más oscuro detrás de ella, detrás de todo el "accidente" solo que aún no encuentro que, por eso y más necesito a Sor, no hay nadie como él.

Salgo de la habitación, dejándola descansar, lo necesita más de lo que necesita una plática estresante conmigo y aprovecho este tiempo para hacer una llamada que tuve que hacer desde el momento en el que decidí que ella me pertenecía.

Uno, dos, tres tonos después contesta.

Y yo que creí que este momento no llegaría—Dejo salir un suspiro, preparándome para lo que tenga que pasar, de esta llamada, dependen muchas cosas de nuestro futuro.

—No pensé que estuvieras tan desosó de hablar conmigo, la última vez que nos vimos no estabas muy feliz Chrysander.

Aqui les dejo el cap 35 a voz del ruso loco, espero sea de su agrado, recuerden darle a la estrellita si les gustó y dejar comentarios, compartan la con quienes crean les va a gustar me ayudarían mucho!!!

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Aqui les dejo el cap 35 a voz del ruso loco, espero sea de su agrado, recuerden darle a la estrellita si les gustó y dejar comentarios, compartan la con quienes crean les va a gustar me ayudarían mucho!!!

Muchas gracias por leer me hacen muy feliz.

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