Astrid

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Capitulo 37

~Eres puñalada e infarto.

Pero no mi funeral. ~

—Señorita Van de Laar, el director Bermont solicita su presencia en su oficina—Detengo el giro que estaba ejecutando, dirigiendo mi mirada a la asistente del director, su sonrisa profesional y estoica flagela un poco cuando hago contacto visual co...

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—Señorita Van de Laar, el director Bermont solicita su presencia en su oficina—Detengo el giro que estaba ejecutando, dirigiendo mi mirada a la asistente del director, su sonrisa profesional y estoica flagela un poco cuando hago contacto visual con ella, todo el mundo está familiarizado con quien es mi familia, con quien soy yo.

—Iré cuando este libre—Digo simplemente, secando las gotas de sudor que caen sobre mi frente.

Su postura segura tambalea y se pone notoriamente nerviosa, temiendo la ira de su estúpido jefe supongo yo, la pista de audio sigue reproduciéndose, me giro para hacer estiramientos antes de volver a ensayar la maldita coreografía que Hadeon me ha hecho llegar, cuando su voz vuelve a interrumpirme.

—Lamento mucho interrumpirla, pero el señor Bermont puntualizo que era urgente—Doy un suspiro, irritada porque mi maldita rutina sea interrumpida, camino hacia mi teléfono deteniendo la música, sonrió cuando veo un texto de Rage.

Emo

Te ves tan hermosa mientras das piruetas por el escenario. Nos vemos en casa.

Nos vemos en casa, palabras simples llenas de significado.

—Bien—Contesto recordando a la secretaria que emana una energía tan nerviosa que me está poniendo los pelos de punta—Iré de inmediato, conozco el camino no tiene por qué escoltarme, estoy segura que tiene mucho más trabajo por hacer—La escucho decir un simple "gracias" y el sonido sus tacones alejándose del escenario.

Me siento en el suelo de madera, para retiras mis zapatillas, suelto el ridículo y pequeño moño en el que sostuve mi cabello para bailar, una bailarina siempre debe estar peinada impecable, no importa que tan largo o corto sea su cabello, sacudo la cabeza un poco para dejarlo caer, extrañando la seguridad que me daba sentir las hebras en mi espalda, retiro las puntas de mis adoloridos pies, hago una mueca al ver las medias con manchas carmesí, las ampollas debieron abrirse nuevamente, últimamente no tengo oportunidad de curar correctamente las heridas generadas por el baile, estoy curando y colocando nuevas venditas a mis dedos cuando escucho los tacones acercándose.

Bien tarde demasiado, pero si bien el director quiere verme podría venir el mismo a buscarme.

—Coraline—Digo el nombre de la secretaria—Se que ya he tardado, pero necesito dejar todo completamente arreglado antes de poder ir y atender el llamado del director, no es necesario que vengas a buscarme...

—Oh, pero yo no vengo a buscarte por eso—Una voz pegajosa con un muy marcado acento ruso se escucha a mi espalda, joder, bien, la he escuchado una sola vez, gracias al cielo, pero la recuerdo a la perfección, me coloco los zapatos bajos y me levanto para darle la cara a una mujer, muy hermosa, lastimosamente para ella, su belleza se ve opacada por su actitud de mierda.

BEAUTIFUL MISTAKEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora