La luz que entraba por la ventana era tenue, grisácea, como si el día mismo dudara en avanzar.
Finral Roulacase abrió lentamente los ojos.
Finral: ¿Eh…? —murmuró, parpadeando varias veces.
El techo que veía no le resultaba familiar. No era la base de los Toros Negros… ni tampoco una habitación lujosa como las que solía frecuentar. Las paredes eran simples, de piedra clara, y el aire tenía un leve olor a polvo y magia residual.
Finral se incorporó con cuidado, llevándose una mano a la cabeza.
Finral: Me duele… —gruñó—. Lo último que recuerdo es…
Antes de que pudiera terminar de ordenar sus pensamientos—
¡BOOOOM!
Un estruendo sacudió la habitación.
El suelo vibró bajo sus pies, y una grieta se formó en una esquina de la pared. Finral se quedó rígido por un segundo, con los ojos abiertos de par en par.
Finral: ¿¡Q-qué fue eso!? —exclamó.
Otro impacto resonó a lo lejos, acompañado por una presión mágica tan densa que incluso a él le costó respirar.
Finral tragó saliva.
Finral: No… no puede ser…
Se levantó de un salto, tambaleándose un poco, y corrió hacia la puerta. La abrió de golpe y salió al pasillo, donde varios cuadros colgados se balanceaban violentamente.
Finral: Esto es una pelea… y una muy grande —murmuró—. Tengo que ver qué está pasando.
Sin perder más tiempo, comenzó a correr siguiendo el origen del ruido.
En otra parte del edificio
El aire estaba completamente desgarrado.
Las paredes habían sido cortadas como papel, el suelo estaba cubierto de profundas hendiduras, y la presión mágica era tan intensa que parecía aplastar todo a su alrededor.
En medio de ese caos…
Dos capitanes luchaban sin contenerse.
Yami: Tch… estos bastardos élficos no saben cuándo rendirse —gruñó escupiendo a un lado mientras apoyaba su katana negra sobre el hombro.
Frente a él, un caballero mágico poseído por un elfo lanzó una oleada de magia afilada, con el rostro deformado por una sonrisa cruel.
Elfo: ¡MAGIA DE CORTE ESPIRITUAL! —rugió el elfo.
Pero antes de que el ataque alcanzara a Yami—
Jack: ¡MAGIA DE CUCHILLAS GIRATORIAS! —bramó Jack el Destripador.
Las cuchillas de Jack se adaptaron instantáneamente al hechizo enemigo, triturándolo y abriéndose paso hasta impactar directamente contra el caballero poseído, quien salió disparado contra una pared.
Jack: Ja —sonrió con ferocidad—. Me encanta cuando se adaptan… así puedo cortarlos mejor.
Yami chasqueó la lengua.
Yami: No te emociones, idiota. Todavía quedan muchos.
Como si respondieran a sus palabras, varios caballeros mágicos poseídos por elfos descendieron desde los pisos superiores, sus grimorios brillando con runas antiguas y una magia abrumadora.
Elfo: Capitán Yami… —dijo uno de ellos con voz distorsionada—. Este cuerpo nos pertenece.
Yami apretó el mango de su katana, su mirada afilándose.
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El joven de las llamas nocturnas
FanfictionKai un chico que vive en la aldea de Hage una aldea lejos de el reino, él quiere ser el mejor caballero mágico para superar ha aquella persona que lo amó toda su vida, hasta que esta persona falleció; ese era su hermano mayor. Queriendo honrar la me...
