Minho estacionó el auto frente al edificio en donde residía Jisung.
El silencio que se hizo en ese momento fue ensordecedor, pero si así fue todo el viaje, no tenia idea de porqué ahora se daba cuenta de ello. Miró a Jisung, quien aun seguía con su vista puesta en la ventanilla.
—Lamento haberte empujado de esa manera. Fue una reacción, si lo hubiera pensado, no te hubiese tratado así —hablo el menor, disculpándose por quinta vez.
—Entiendo porque fue, así que tranquilo. No me has hecho daño.
—Tú cabeza golpeó contra el borde de la cama, lo escuché, lo vi. Debió doler y... —Minho tomó su mano para llamarle la atención.
—Estoy bien. ¿Quieres que te acompañe hasta el departamento?
Jisung giró su rostro para poder verlo, asintió. Se sentía tan solo en ese momento, que le venia bien la compañía, aunque sea hasta allí, donde él mencionó, porque no se animaba a pedir mas. Subieron el ascensor, sin saber en qué momento, le tomó la mano, lleno de miedo.
Caminaron en silencio también, y cuando llegaron al departamento, Minho se colocó frente a él, notando su rostro completamente triste.
—¿Necesitas algo mas? Puedo ayudarte en cualquier cosa, solo dilo.
Jisung lo miró a los ojos, notó aquel brillo característico que le encantaba. Seguía demostrando que, a pesar de todo, era una persona en la cual podía confiar.
No dijo nada, simplemente lo abrazó. Ejerció tanta fuerza que parecía estar dejando al mayor sin aire, así que la redujo en cuanto sintió los brazos ajenos, correspondiendo al gesto.
—Quédate conmigo, Min. Felix no está y no quiero estar solo.
—Me quedare contigo.
——————————————
La alarma sonó. Minho la apagó enseguida porque ya estaba despierto y no quería que el menor haga lo mismo.
Ni bien tocó la cama, cerró sus ojos y se durmió. Se notaba cansado por todo lo que había pasado y solo quería que durmiera.
Hace unos minutos canceló todo lo que tenia que hacer, porque tenia varias opciones en el día: o le pedía que se quedara para acompañarlo, o se tenia que ir rápidamente en cuanto despierte, aun así, tenia que ir a buscar una casa.
Algo nuevo, algo mas cerca del centro y su lugar de trabajo. No estaba en sus planes seguir viviendo en aquella casa, mucho menos, de que si todo se arreglaba, no viviría con Jisung allí.
—¿Tienes que ir a trabajar?
Habló el ajeno en susurro. Estaba sobre su pecho, agarrado suavemente de su torso, pero aun así, parecía que tenia miedo de que lo dejara solo, porque en toda la noche, no se alejó.
—No, ¿y tú?
—¿Realmente no tienes que irte? —sonó un poco triste.
Tenia día libre en el restaurante, y Felix no aparecería pronto, porque estaba en Australia por el cumpleaños de su madre. Las ganas de ir a su casa, no eran muchas, sobre todo porque su madre notaria que no estaba con todos los ánimos de siempre.
Si se iba, se quedaría solo, y eso era lo que no quería, sin embargo, no podía hacer nada contra eso, era su trabajo y debía respetarlo, ya no le servía recordar lo que Lee hizo para enojarse por eso, así la partida le era un poco menos dolorosa, y no, no le importaba que al día siguiente tal vez lo vería de nuevo.
—Quizás en la tarde, pero quería que me acompañes. Aun tengo que chequear unas cosas para eso, pero lo puedo hacer desde el celular. Tú... ¿no vas a echarme?
ESTÁS LEYENDO
━ 𝑆𝑜𝑚𝑒𝑡𝒉𝑖𝑛𝑔 𝑈𝑛𝒉𝑜𝑙𝑦 ✧ 𝑀𝑖𝑛𝑆𝑢𝑛𝑔
Non-Fiction❝ 𝘔𝘢𝘮𝘪 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘢𝘱𝘪 𝘴𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘱𝘰𝘯𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘤𝘢𝘭𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘦𝘯 𝘶𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘴𝘵𝘪́𝘣𝘶𝘭𝘰, 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘭𝘨𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘧𝘢𝘯𝘰 ❞ Lee Minho fue a por un café, sin pensar en que aquel chico que lo atendió, trabaja...
