Jisung saltó de la felicidad, logrando asustar a Minho, quien dormía plácidamente a su lado.
—¿Qué pasó? —su adormilada voz, lo hizo asustar, además de que un par de recuerdos golpearan su mente.
Se sentó en la cama, pidiendo disculpas, pero en cuanto vio la sonrisa de Minho, su corazón y mente se tranquilizaron: no era Taeyeong, que con el mínimo ruido se molestaba demasiado.
Minho no era él. Debía dejar de pensar en eso y centrarse en lo que si era, un buen hombre, y también tenia que entender, que se merecía cosas buenas.
—Deja de pedir disculpas... lo haces siempre con la mirada. Dime porqué estas tan feliz, hasta me contagiaste la sonrisa, y eso que no pasa muy seguido, me suelo despertar con mal humor, y al ver las cosas que tengo que hacer, me pongo aun peor. Es lindo despertarse diferente —Jisung sonrió, complacido.
—Tengo una fiesta en una semana, trabajaré de mozo y la paga es el doble por horas. Me alcanzará para pagar los estudios de mamá y sus medicamentos. Pienso en no ir al burdel, pero no lo sé.
—¿Puedes ir o no? qué invidia, ojalá decirle eso a mis clientes. Como un "no voy a atender tu caso, mañana veo".
—No es tan así... —largó una carcajada y lo golpeó levemente—. Tengo vacaciones acumuladas, y quería pasar un par de días con mi familia.
—Creo que me quedan un par de vacaciones por sacar también... —agradeció no haber sacado todas sus vacaciones esa vez que se fue con Minju—. Si tú quieres nos podemos ir... bien lejos, con dos días me basta.
—Creo que tengo dos semanas... seria lindo sí... ¿A donde nos iríamos?
—Un lugar que siempre quise ir es a California.
—¿Tan lejos? No creo que el dinero me alcance...
—No me importa, te secuestro y te vienes conmigo —ambos se miraron y luego rompieron en risas.
Jisung se mordió el labio al verlo en la cama, con su rostro totalmente dormido, para finalizar con una sonrisa. Se acerco a él, hasta sentarse a horcajadas sin ninguna otra intención que la de besarlo. Acariciar sus labios se había vuelto una actividad favorita.
Algo que descubrió hace unos días, porque siempre que lo besaban era con agresividad, terminaba un poco lastimado y sus labios totalmente hinchados, por eso que no le gustaba ser besado, y mas en el burdel. Pero cuando conoció a Minho, desde que se acostaron por primera vez, todos sus besos eran suaves, armoniosos, donde cada uno saboreaba los labios del otro. No iba a negar que había un par que sí eran subidos de tono, pero ninguno se llegaba a comparar a cuando Taeyong lo tocaba. Todo en él era agresivo, por eso terminó, como terminó.
—No me lavé los dientes...
—No importa —musitó Han—. Solo me dieron ganas de besarte, ¿piensas que dejaré que te vayas para que los laves? pierde la magia del beso.
—¿Magia?
—Sí, magia. Desde que era pequeño pensaba que los besos se disfrutaban. En momentos instantáneos, si tenias ganas de besar a alguien, solo vas y lo haces. Para mi es una unión de amor, solo que poco a poco se fue distorsionando y ahora se da en cualquier acto, en ellos se besan, pero eso no quiere decir que no transmita amor... solo depende las personas.
—Si viniste y me besaste, ¿significa que me quieres? —sonrió ante las mejillas rojas del menor. Dejo sus manos a los costados de la cintura ajena, apretándola levemente
—Puede ser. He tenido relaciones en las que los besos no son para nada lindos, y tú, eres la primer persona en donde puedo hacer esto. Comenzar algo y seguir con el mismo ritmo, sin que se torne violento, y eso me gusta. Contigo soy libre.
No dijo nada, solo llevó una de sus manos hasta su rostro para levantarlo y unir sus bocas de nuevo. Él también creía lo que dijo, porque se siente igual: con Jisung era libre. Podía hacer lo que quería, como quería.
Estaba teniendo la libertad que le fue arrebatada.
————————————————————
Se detuvo delante de la puerta, como si se estuviese preparando mentalmente para lo que se aproximaba. Necesitaba sacarse el peso de encima, necesitaba volver a su paz, en donde las charlas no eran reclamos, la compañia era grata y no sentia esa necesidad de irse ni bien entraba a la casa. Porque así se sentía ahora, no quería ver a Minju para escuchar esos reclamos que siempre salían de su boca y él simplemente quería arrancarse los oídos para no escucharla.
Finalmente entró y el silencio inundó su bienvenida. Sin embargo, prefería eso a que otra cosa. Avanzó tranquilamente hasta que la luz se prendió, y Minju apareció detrás de él. Se volteó para verle la cara, y antes de que ella diga algo, soltó.
—Quiero el divorcio.
Estas tres palabras fueron lanzadas como dagas al corazón de Minju.
Sus facciones se ablandaron, sus músculos se destensaron. Tenia planeado muchas preguntas del porqué su tardanza, o el hecho de que no haya ido al funeral de su padre y ella haya tenido que dar la cara ante los invitados preocupados por la falta de una persona importante.
—¿Qué dices...?
—No quiero estar mas contigo, eso es todo. No te amo mas, incluso... creo que nunca te amé, simplemente me convencí para que el hecho de que me hayan casado contigo, sea tomado por mi mismo, como el evento mas importante en mi vida, cuando no fue ni es así.
—¿Con quién diablos me estás engañando para que de la nada...?
—No es de la nada. ¿Acaso no te das cuenta como a veces te trato, Minju? es porque no te soporto. No te amo, es fácil. Y tú no me amas, amas el dinero, el control que alguna vez tuviste sobre mi y nuestra relación. No le veo el sentido de seguir perdiendo el tiempo estando juntos.
—Realmente estabas esperando la muerte de tu padre, ¿no es asi? y andabas con esa festejando por ahi, ¿sabes lo que tuve que decirle a tus familiares ante tu falta? ¡les tuve que mentir!
—Y lo siento por ponerte en ese lugar.
—Si realmente lo sientes, entonces no te divorcies.
—No mezcles una situación que duró una hora, una situación que durará toda nuestra vida, y yo no pienso vivirla encadenado a ti. Los papeles estarán listos dentro de una semana.
Minju lo miro, pero termino apartando la vista. No estaba afligida, estaba sorprendida. Sin embargo, recordó algo importante para ella, entonces, debía jugar su última carta.
—Entonces... me debes un favor aun. Irás conmigo a una fiesta, es importante, después de lo que hice, mínimo, me ayudarás en eso, ¿verdad? —busco de nuevo los orbes oscuros de la persona que estaba delante, la que alguna vez la amó.
Minho largó un suspiro.
—Me estás manipulando, Minju, ya no sirve —tragó saliva, dudando de lo que iba a decir—. Pero si es la única manera para que firmes esos papeles, lo haré.
La mujer asintió, y luego se retiró de la sala, Minho no supo a donde fue, pero no salió de la casa. Subió las escaleras y no pudo evitar sonreír.
Estaba a un paso de comenzar una nueva vida.
ESTÁS LEYENDO
━ 𝑆𝑜𝑚𝑒𝑡𝒉𝑖𝑛𝑔 𝑈𝑛𝒉𝑜𝑙𝑦 ✧ 𝑀𝑖𝑛𝑆𝑢𝑛𝑔
Literatura faktu❝ 𝘔𝘢𝘮𝘪 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘢𝘱𝘪 𝘴𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘱𝘰𝘯𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘤𝘢𝘭𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘦𝘯 𝘶𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘴𝘵𝘪́𝘣𝘶𝘭𝘰, 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘭𝘨𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘧𝘢𝘯𝘰 ❞ Lee Minho fue a por un café, sin pensar en que aquel chico que lo atendió, trabaja...
