La lluvia era el único ruido que llenaba el silencio que había entre ellos dos.
No era algo malo, es mas, era cómodo, como si con algo tan simple, se pudieran conformar. Solo estaban ahí, acostados. Era temprano y los dos estaban despiertos, acariciándose mutuamente, y hasta a veces, se reían porque eso causaba cosquillas.
Minho notó como Jisung subía su cabeza lentamente sobre su pecho para mirarlo, ya que este estaba apoyado sobre él, y no pudo evitar dejarle un beso en la frente.
—Me desperté de la misma manera dos días seguidos, si esto pasa mañana... no va a quedar otra que mudarme —Jisung sonrió, encantado con la idea.
—Si quieres puedes venir y mudarte, eso sí, no estaremos solos porque Felix vive conmigo y no creo que eso cambie.
—Lo sé... no me importaría mucho. Pero... ¿no seria mejor mudarnos a otro departamento?
—Es que... Felix no puede solventar todos los gastos solo, por eso estamos juntos.
—Me dijiste, lo sé. ¿Sabes qué? vamos a dejarlo para una posible meta en el futuro.
Escucho aquello y su corazón comenzó a palpitar rápidamente.
—¿Futuro? —se alejó para sentarse sobre el colchón, mientras que Minho también hacia lo mismo—. ¿Estás seguro de que quieres estar conmigo?
Minho tragó saliva. Estaba totalmente sorprendido por esa pregunta. Jamás estuvo con nadie que tuviese tantas inseguridades, ni tampoco estuvo o fue cercano a alguien que fuese tan mala persona como para imponer esas inseguridades en la cabeza de alguien.
No le molestaba estar con él, para curar eso, y hacerle saber que valía totalmente la pena, como para dejar todo, y armar una nueva vida. Un futuro con muchas metas, como la de mudarse juntos.
Jisung notó que no respondía, ni siquiera balbuceaba, solo se quedó mirando a un punto fijo y eso lo lastimó un poco. Salió de la cama triste y enojado consigo mismo, por preguntar semejante cosa que ya sabia la verdad, pero lo que no sabia era porqué Minho hacia y decía, aquellos planes.
—Por favor, vete, iré a trabajar —aquellas palabras hizo que por fin recapacitara, dándose cuenta de su error.
Siguió a Han hasta el baño y cuando vio que cerraría la puerta, colocó su mano para impedirlo. Tomó su rostro y lo besó, no había nada mejor como besar aquellos belfos rosas, sin ningún brillo labial o algo por el estilo, aunque de las dos formas, le encantaba besarlo.
—No contesté porque me imaginé lo lindo que seria un futuro contigo. Hemos estado saliendo y realmente, nunca sentí lo que siento por ti con nadie. Y simplemente me di cuanta que, si hubo alguien antes de mi, te ha hecho creer cosas horribles de ti... —ante lo dicho, Jisung agachó la cabeza, haciéndole saber que estaba en lo correcto—. Y si me dejas, quiero hacerte saber lo contrario, será un proceso largo, pero al menos podemos intentarlo. Y si, estoy demasiado seguro de que quiero estar contigo.
—Pero... —musitó, tratando de no llorar.
—¿Quieres ser mi novio? —interrumpió, logrando que por fin lo mirara con esos ojos brillantes.
—Si... —hizo un puchero para tratar de detener las lágrimas pero no pudo, y eso hizo sonreír a Minho.
—Eres tan lindo, ven aquí —lo abrazó, dejando que el menor llore tranquilamente—. Aunque creo que estás llorando por otra cosa, y eso esta bien. Llora todo lo que tengas que llorar.
Y con aquello dicho, Jisung lo abrazó mucho mas. Sentía que era un buen lugar para desahogarse, para gritar del dolor que sus recuerdos le causaban, dejándole como secuelas, sus inseguridades. ¿Era hora de decirle lo que le atormentaba?
Todo el tiempo en el que estuvo solo, enfocándose en sus trabajos, había ocultado todo lo que verdaderamente quería. Se convenció a sí mismo de que era solo un objeto, de que todos esos hombres lo querían por el trabajo que hacia, y pensó que nunca conocería a un hombre de verdad, porque estaba seguro de Taeyong ni siquiera se parecía al significado de esa palabra.
Y se convirtió en lo que creía. Hasta que llegó Minho y todo lo que creyó una vez, se volvió una confusión, que estaba en un laberinto lleno de pensamientos malos.
Él era la primer persona que lograba hacer que esto sucediera, ¿pero cómo? las veces que se puso delante del espejo y se convenció a sí mismo de que realmente era bonito, eran contadas con los dedos, para luego darse la vuelta y notar como todo se esfumaba, como una estrella fugaz.
—Hace años... —no se separó de aquel abrazo, lo necesitaba. O mas bien necesitaba no mirarlo a los ojos, y así poder largar de una vez por todas, absolutamente todo—. Tenia novio, Taeyong. Al principio él era realmente lindo, solo a veces podía notar su verdadera personalidad violenta, aun así, decidí ignorarlo y me quede. En el sexo, también era violento... y de por sí, a mi me gustaba, pero a veces hacia cosas que a mi no me gustaba y le decía que pare, algo que nunca pasaba. Taeyong fue quien me llevó a ese burdel y me hizo trabajar allí, a veces... se quedaba, me obligaba a que me acueste y miraba, para luego agredirme. Yo sigo trabajando ahí porque la paga es realmente buena, pero por algo ya no me acuesto con nadie de ahí.
Una noche no aguanté y lo empujé tan fuerte, que terminó con un golpe grave en la cabeza... falleció instantáneamente. Lo maté, en otras palabras, solo que la policía creyó en mi y no me hicieron nada...
—No, no hiciste eso... —trató de calmar su llanto mediante caricias, pero como sabia que eso no resultaría, lo alejó y acunó su rostro. Limpió sus lágrimas delicadamente, asegurándose de que lo esté mirando a los ojos—. Estás aquí, iniciando una nueva vida. No te tienes que castigar con algo que no pasó, porque tú no eres culpable de nada, simplemente peleaste por ti. Nada mas.
Y con esas palabras, Jisung lo volvió a abrazar, sintiéndose tranquilo y sobre todo, protegido.
ESTÁS LEYENDO
━ 𝑆𝑜𝑚𝑒𝑡𝒉𝑖𝑛𝑔 𝑈𝑛𝒉𝑜𝑙𝑦 ✧ 𝑀𝑖𝑛𝑆𝑢𝑛𝑔
No Ficción❝ 𝘔𝘢𝘮𝘪 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘢𝘱𝘪 𝘴𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘱𝘰𝘯𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘤𝘢𝘭𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘦𝘯 𝘶𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘴𝘵𝘪́𝘣𝘶𝘭𝘰, 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘭𝘨𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘧𝘢𝘯𝘰 ❞ Lee Minho fue a por un café, sin pensar en que aquel chico que lo atendió, trabaja...
